Los radares de la DGT no saltan al céntimo: aplican un margen de error de 7 km/h hasta los 100 km/h y un 7% si el límite es superior, según la normativa de control metrológico. Superar ese umbral, y no el límite exacto de la vía, es lo que activa la sanción.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: ese margen es la diferencia entre circular al límite y recibir una multa por solo unos kilómetros por hora de más.
- Cómo te afecta: si tu velocímetro marca justo el límite, normalmente no hay sanción; la multa llega cuando rebasas el margen real.
- Puntos clave y plazos: 7 km/h de tolerancia hasta 100 km/h y un 7% por encima; multas de 100 a 600 euros, con el 50% de descuento si pagas en los 20 días siguientes.
Cuál es el margen de error real de los radares
La regla es sencilla: si el límite es de 100 km/h o menos, el radar descuenta 7 km/h antes de tomar la medición como infracción. Si el límite es superior, el margen se calcula como el 7% de la velocidad máxima permitida. Por tanto, en una autopista con límite de 120 km/h, el margen es de 8,4 km/h y la sanción se activa a partir de 128,4 km/h.
- Límite de 30 km/h: sanción desde 37 km/h.
- Límite de 50 km/h: sanción desde 57 km/h.
- Límite de 80 km/h: sanción desde 87 km/h.
- Límite de 100 km/h: sanción desde 107 km/h.
- Límite de 120 km/h: sanción desde 128,4 km/h.
En una calle urbana limitada a 50 km/h, el radar no denuncia hasta que registra 57 km/h. En una carretera con límite de 80, el umbral está en 87. Son datos que conviene tener claros, porque el velocímetro del coche también suele marcar entre un 3% y un 5% de más.
Qué multa te puede llegar si superas el margen
Superado ese umbral, la DGT aplica la tabla de sanciones de la Ley de Tráfico. Un exceso de hasta 20 km/h sobre el límite se castiga con 100 euros y no resta puntos. A partir de ahí, la multa sube en función de la velocidad y empieza la retirada de puntos.
- Hasta 20 km/h: 100 euros y 0 puntos.
- De 21 a 30 km/h: 300 euros y 2 puntos.
- De 31 a 40 km/h: 400 euros y 4 puntos.
- De 41 a 50 km/h: 500 euros y 6 puntos.
- Más de 51 km/h: 600 euros y 6 puntos.
La tabla se aplica sobre el límite real de la vía y no sobre el umbral de margen. Si circulas a 128 km/h en una autopista de 120, el exceso computado es de 8 km/h y la multa es de 100 euros, sin puntos. Para empezar a perder puntos hay que superar los 20 km/h por encima del límite.
Además, el pronto pago reduce a la mitad la cuantía de la multa si se abona en los 20 días naturales siguientes a la notificación. La sanción de 100 euros se queda en 50, y la de 600 en 300. No se pierden puntos por pagar antes, solo se descuenta el importe.
El radar no perdona a quien circula rápido: simplemente descuenta los primeros kilómetros de más para filtrar el error del equipo.
Dónde está el límite y cómo evitar la sanción
La clave es no confundir el margen de error con una invitación a sobrepasar el límite. Los radares de tramo y los móviles también aplican estos umbrales, aunque el cálculo depende de la velocidad media y del tipo de vía. La DGT recuerda en su sede electrónica que las multas por exceso de velocidad se consultan y se pagan por esa vía.
En los radares de tramo, que calculan la velocidad media entre dos puntos, el margen se aplica sobre esa media. Un pico puntual de velocidad no genera multa si la media se mantiene por debajo del umbral. Por eso, un acelerón cerca de la cámara de salida no sirve de nada si después se recupera el ritmo legal.
En la práctica, el conductor no necesita memorizar cada umbral: basta con mantener el velocímetro en el límite sin apoyarse en el margen. Si el coche marca 120 en autopista, la lectura real puede ser inferior y, en casi ningún caso, la multa se materializa por un exceso de dos o tres kilómetros. Los radares homologados ya descuentan ese error antes de enviar la denuncia.
La normativa de control metrológico está en vigor y no se ha anunciado un cambio de los umbrales para 2026. Lo que cambia entre meses es la ubicación de los radares, no su tolerancia. La DGT publica los tramos de control en su web y en las carreteras con señales que advierten de radar.
Vigilar la velocidad sigue siendo, en términos prácticos, la única forma de evitar la sanción. Conviene revisar de vez en cuando el velocímetro, sobre todo tras cambiar ruedas o reparar la transmisión, porque un margen de error mayor puede jugar en contra. Y si llega una multa, conviene comprobar que el radar haya aplicado el margen correcto antes de pagar.

