La radio AM volverá a los coches nuevos de Estados Unidos: el proyecto de ley que la hace obligatoria ya ha superado la Cámara de Representantes.
Bautizada como AM Radio for Every Vehicle Act, la propuesta ha salido adelante con el respaldo de los dos grandes partidos y afronta ahora su tramo decisivo en el Senado antes de llegar al despacho presidencial. Si se convierte en ley, ningún fabricante podrá vender un vehículo nuevo en el país sin un sintonizador de onda media. La paradoja es que la banda que la norma quiere rescatar es justo la que buena parte de los coches eléctricos ha borrado de su sistema multimedia en la última década.
La lista de ausencias es larga. Tesla eliminó la AM de sus coches en 2018; BMW nunca la ha ofrecido en su gama eléctrica, desde el i3 de 2013; Mazda, Volkswagen y Rivian también la omiten. Toyota, Chevrolet y Ford sí la mantienen en al menos parte de sus eléctricos. No hay un patrón único, sino decisiones comerciales distintas sobre un equipamiento que el conductor solo echa de menos cuando lo busca y no lo encuentra.
Por qué los eléctricos habían renunciado a la onda media
El motivo no es un capricho de las marcas. Los motores eléctricos emiten frecuencias que interfieren con las señales de AM, y ese ruido de fondo se cuela en el sintonizador hasta hacer la recepción incómoda o directamente inservible. En un coche de combustión mantener la onda media es barato; en uno eléctrico exige filtrar, apantallar y recalibrar. Ante un problema que solo percibe una minoría de conductores, la mayoría de fabricantes optó por eliminar la función y cerrar el asunto.
El asunto, sin embargo, trasciende la nostalgia. La FCC, el regulador de telecomunicaciones estadounidense, contabiliza más de 4.300 emisoras de AM activas en el país. Las mediciones de audiencia de Nielsen sitúan en más de 80 millones los estadounidenses que la escuchan cada mes, en torno al 23% de la población. Y en zonas rurales o durante catástrofes naturales, la radio sigue siendo el canal más fiable para recibir información cuando no hay cobertura móvil ni internet.
La radio AM no compite con la conectividad: la sustituye cuando la red cae y el coche se queda sin datos en medio de una emergencia.
Qué cambia en el infoentretenimiento del coche

Para el conductor, la norma se traduce en algo muy concreto: volver a ver una pestaña de AM en la pantalla del sintonizador. La mayoría de los coches afectados ya equipa FM, así que el coste de actualizar el receptor no es el gran obstáculo. Lo complicado es el trabajo de ingeniería para que la señal llegue limpia y sin zumbidos parásitos.
La Oficina de Presupuesto del Congreso calcula que la medida afectaría a entre 2 y 2,5 millones de vehículos al año. Y cifra el coste para las arcas federales en torno a un millón de dólares en cinco años, algo menos de 900.000 euros. Cantidades modestas en términos industriales; la incógnita es cuánto costará desarrollar la solución contra las interferencias, un cálculo que sigue sin cerrarse.
Conviene separar tres piezas que el usuario percibe como una sola:
- Sintonizador AM/FM: el receptor que decide si la banda aparece o no en el menú de audio.
- Filtrado de interferencias: el apantallamiento y el software que evitan que el motor eléctrico ahogue la señal.
- Antena y cableado: la parte menos vistosa y la que más encarece reintroducir la función en un coche ya diseñado.
Ahí está el detalle que suele pasarse por alto: no se trata de añadir una aplicación, sino de recuperar hardware que muchos eléctricos ya no llevan. Y eso, en una plataforma pensada sin AM, obliga a rediseñar la instalación.
Lo que mira el conductor y lo que Europa debería mirar
El precedente más ilustrativo lo firmó Ford. La marca anunció que retiraría la radio AM de toda su gama en el año modelo 2024, con independencia del tipo de motorización, y dio marcha atrás cuando el proyecto de ley entró en circulación en mayo de 2023. La secuencia resume la tensión del sector: la eficiencia de costes empuja en una dirección y la regulación, en la contraria.
Para el conductor europeo, la norma estadounidense no es de aplicación directa. El mandato es estrictamente norteamericano y en Europa no existe una obligación equivalente, mientras los fabricantes del Viejo Continente han seguido la misma senda que los estadounidenses: dejar caer la onda media en silencio. Ahora bien, los sistemas de infoentretenimiento y los sintonizadores se desarrollan hoy sobre plataformas globales. Si la solución técnica llega desde América, lo razonable es que acabe reaprovechándose en los mismos modelos que se venden aquí.
Antes de comprar un eléctrico, merece la pena revisar un detalle poco glamuroso pero decisivo: si el menú de audio incluye AM, FM y radio digital, o si se ha quedado solo con las dos últimas. Es gratis comprobarlo y evita sorpresas en un viaje por zonas con poca cobertura.
El próximo hito es el Senado. Si el texto sale adelante y recibe la firma presidencial, los fabricantes tendrán que adaptar sus coches a partir del siguiente año modelo, con un calendario que todavía no está cerrado. La tecnología de la cabina lleva años sumando pantallas, asistentes de voz y conectividad del vehículo; ahora le toca recuperar algo que se dio por obsoleto demasiado pronto.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: el texto afectaría a entre 2 y 2,5 millones de vehículos al año y la FCC contabiliza más de 4.300 emisoras de AM activas en Estados Unidos.
- Lo que equipa: sintonizador de AM/FM integrado en el sistema multimedia, antena y cableado específicos, y apantallamiento y software de filtrado contra las interferencias del motor eléctrico.
- Así te afecta como conductor: recuperas una banda gratuita y sin consumo de datos que sigue funcionando cuando la cobertura móvil cae, en zonas rurales o durante una emergencia.

