El Ford Ranger PHEV BlueCruise ya permite conducir sin manos en el 95% de la red viaria de alta capacidad española. Ford extiende su sistema de asistencia a los Puma, Puma Gen-E y al Ranger PHEV, la pick-up híbrida enchufable que la marca orienta al uso profesional.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: BlueCruise deja de ser exclusivo del Mustang Mach-E y del Kuga para entrar en la gama profesional, donde el kilometraje de enlace por autovía pesa más que en ningún otro uso.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: cobertura del 95% de la red de alta capacidad; control de crucero adaptativo con Stop-and-Go y centrado de carril que rebajan la fatiga; versión híbrida enchufable con la etiqueta Cero Emisiones que la marca aplica a sus PHEV. En contra: fuera de las BlueZones el conductor debe llevar las manos en el volante, y eso incluye obra, polígono y reparto final; Ford no ha facilitado la carga útil, el volumen de caja ni la autonomía eléctrica WLTP del Ranger PHEV, tres datos que siguen pendientes.
- Datos técnicos clave: manos libres en el 95% de la red de alta capacidad; control de crucero adaptativo con Stop-and-Go, centrado de carril y reconocimiento de señales; vigilancia del conductor por cámara de mirada; disponible en Puma, Puma Gen-E, Kuga y Ranger PHEV; carga útil, volumen y autonomía eléctrica sin confirmar.
Cómo funciona y dónde se puede quitar las manos del volante
La clave está en el mapa. BlueCruise solo se activa en las denominadas BlueZones, tramos precalificados que, según los datos facilitados por la marca, representan el 95% de la red viaria de alta capacidad española. Fuera de ese ámbito no hay conducción manos libres, aunque sí se mantienen las ayudas convencionales.
El sistema combina el control de crucero adaptativo inteligente con Stop-and-Go, capaz de detener el vehículo y reanudar la marcha por sí solo, con el asistente de centrado de carril y el reconocimiento de señales de velocidad. Una cámara interior vigila la posición de la cabeza y la mirada: si detecta despiste, reclama la atención y exige retomar el control.
El manejo es sencillo. Se conecta el control de crucero, se fija la velocidad y la instrumentación avisa de que la zona está habilitada. La primera vez se confirma pulsando la tecla de aceptación del volante; a partir de ahí, el conductor solo tiene que mirar a la carretera.
En el recorrido de Madrid a Trujillo, 255 kilómetros por la A-5, la función operó prácticamente en la totalidad del trayecto. La única excepción fue el tramo subterráneo del túnel de Miravete, donde el sistema reclamó el volante unos segundos antes.
El sistema cubre casi por completo el enlace por autovía; el tramo urbano, la obra y el acceso al cliente final siguen exigiendo las manos en el volante.
Entre Trujillo y Cáceres la conducción sin manos se mantuvo el 100% del trayecto. La prueba incluyó además dos escenarios exigentes, lluvia intensa y conducción nocturna, en los que el vehículo puede pedir retomar el control si detecta tráfico anómalo aunque el tramo esté validado.
Hay un punto que afecta de lleno al profesional: en vías convencionales el centrado de carril sigue operativo, pero con las manos en el volante. La asistencia se queda en la autovía y abandona justo cuando arranca la parte operativa de la jornada.
Lo que aporta a una pick-up de trabajo y lo que deja fuera
El Ranger PHEV es una herramienta que pasa muchas horas en movimiento. Servicio técnico con caja de herramientas, cuadrillas de instalación, comerciales de zona o supervisión de obra hacen cientos de kilómetros de enlace por autovía para trabajar pocos kilómetros en destino. Ahí la asistencia tiene sentido: menos fatiga acumulada y un margen de seguridad mayor.
La versión híbrida enchufable añade el argumento urbano. Ford identifica sus mecánicas PHEV con la etiqueta Cero Emisiones, lo que abre a la pick-up el acceso a las zonas de bajas emisiones que restringen la circulación a los vehículos de combustión.
Ahora bien, no es un vehículo autónomo. El conductor sigue siendo responsable y debe recuperar el mando en túneles, en cambios de carril para adelantar o ante tráfico anómalo. En una flota que reparte en casco urbano o trabaja en obra, el beneficio se limita al trayecto de ida y vuelta.
Veredicto profesional: para qué flota encaja y qué falta por confirmar
La pick-up de trabajo se ha decidido siempre por carga útil, remolque, tracción y robustez. Que Ford incorpore conducción manos libres a una versión enchufable introduce una variable nueva, la del software, en una categoría donde se competía con kilos y par motor. El movimiento tiene precedente interno: BlueCruise debutó en el Mustang Mach-E y pasó después al Kuga.
Encaja sin reservas en flotas de servicio técnico, ingeniería, supervisión de obra y comerciales de zona con mucha autovía y pocas paradas intermedias, sobre todo si el vehículo necesita entrar en zona de bajas emisiones. No es la opción lógica para reparto urbano puro ni para uso intensivo en caminos rurales, donde la función no se activa y el sobrecoste tecnológico no se amortiza.
Quedan tres datos por cerrar antes de firmar: carga útil y volumen de caja del Ranger PHEV, autonomía eléctrica homologada y fórmula comercial de BlueCruise, si va incluido en el precio del vehículo o se factura aparte. Ford no ha concretado, a través de su división de vehículos comerciales Ford Pro, la fecha de apertura de pedidos en España ni la disponibilidad del sistema por niveles de acabado. Son las referencias que conviene vigilar antes de meter el modelo en un pliego de renovación de flota.

