GMC encontró un filón comercial con su división Denali. Tal y como Lincoln lo hizo con Black Label… Y así otras muchas marcas de automóviles al otro lado del océano, en las que ahora se ha fijado Chevrolet, quien va a intentar replicar esas fórmulas magistrales una vez más gracias a High Country. Porque lo cierto es que este exclusivo acabado nunca terminó de despegar al otro lado del océano a pesar de que se trata de un acabado elitista, pero que no conseguía transmitir ese aura de exclusividad que convierte un automóvil en un objeto de deseo.
Ahora, la marca de la pajarita quiere cambiar de un plumazo esa percepción con una evolución profunda del concepto High Country, más moderno, más atlético y, sobre todo, mucho más diferenciado del resto de acabados disponibles en la gama.
Un acabado de lujo que evoluciona con el actualizado Chevrolet Traverse

El primer modelo de la compañía americana en estrenar esta nueva identidad High Country será el Chevrolet Traverse, que sirve como adelanto de lo que veremos a posteriori con el actualizado Silverado 1500. Y la estrategia es clara: si otros acabados premium triunfan gracias a una estética propia, High Country debe seguir el mismo camino. Por esa razón, Chevrolet ha creado una parrilla específica con barras horizontales en acabado Tritan Satin, un tono cobrizo que aporta un brillo cálido y sofisticado. Ese mismo color se extiende a los contornos de los grupos ópticos, creando una firma visual que, por fin, distingue a los High Country del resto de versiones de la gama.
Diferenciar al máximo High Country continúa con nuevos emblemas en forma de diamante, que están decorados con siluetas de montañas que refuerzan el carácter aventurero del SUV de la casa americana. El Chevrolet Traverse High Country también estrena llantas de 22 pulgadas con un acabado bicolor, un detalle que subraya la intención de la firma de la pajarica por elevar el nivel estético sin caer en excesos.
Un interior muy lujoso y cargado de tecnología

El interior es otro de los puntos donde High Country necesitaba diferenciarse, y la la firma de la pajarita ha puesto especial cuidado en ello. El habitáculo adopta unos confortables asientos que se tapizan en cuero de color negro azabache y que se adornan con costuras y ribetes en marrón natural. Detalles que ayudan a crear un contraste elegante y cálido a partes iguales. Los reposacabezas lucen el nuevo emblema High Country, y los detalles en madera natural aportan una sensación de calidad que antes no estaba tan presente. Incluso los cinturones de seguridad se suman a la fiesta con un diseño bicolor que añade un toque inesperado.
La tecnología también juega un papel clave en esta evolución. Todos los Chevrolet Traverse cuentan con una cámara interior que permite ver en tiempo real la segunda y tercera fila de asientos desde la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento. A ello se suma un nuevo sistema de grabación de visión periférica, capaz de capturar, almacenar y reproducir vídeos tomados por las cámaras del vehículo. Incluye además una función de seguridad que activa la grabación automáticamente cuando salta la alarma, un detalle pensado para quienes buscan un plus de tranquilidad.
Todos los Chevrolet Traverse esconden un motor 2.5 Turbo

Bajo el capó, el Chevrolet Traverse no estrena mejoras, por lo que esta versión High Country, al igual que los acabados LT, RS y Z71, conservan el conocido propulsor 2.5 Turbo con cuatro cilindros utilizado hasta la fecha. Hablamos de un propulsor que entrega 332 CV de potencia a 5.500 rpm y 442 Nm de par motor a 3.500 rpm. Esas cifras se envían a sus dos ruedas delanteras por medio de un cambio automático con 8 velocidades. Aunque este corpulento SUV de 5,19 metros de largo también puede equiparse con un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Que es obligatorio en la aventurera versión Z71.
Para que te hagas una idea, al otro lado del océano pueden hacerse con uno de estos Chevrolet Traverse desde los 42.795 dólares (36.670 euros) que la firma de la pajarita pide por uno con el acabado LT y tracción delantera. Sin embargo, dar el salto a un High Country implica pagar 57.095 dólares (48.925 euros) por un tracción delantera y 59.095 dólares (50.640 euros) por un tracción total. Una diferencia económica notable que Chevrolet quiere justificar con una experiencia realmente premium.
Cinco claves del nuevo High Country
– Identidad renovada con parrilla Tritan Satin y detalles cobrizos.
– Emblemas exclusivos en forma de diamante con montañas.
– Interior premium con cuero negro azabache y madera auténtica.
– Tecnología avanzada con cámara interior y grabación periférica.
– Motor de 332 CV y precio desde 57.095 dólares.
Fotos: Chevrolet






