Lucid Motors ha presentado su plan de rescate con una doble apuesta: un ajuste de costes que ronda los 1.290 millones de euros (1.400 millones de dólares) y el lanzamiento de una flota de robotaxis junto a Uber y Nuro. La compañía californiana, que nunca ha logrado beneficios pese a la excelencia técnica de sus berlinas y todocaminos, se juega la supervivencia con una hoja de ruta que incluye también un todocamino eléctrico de tamaño medio por debajo de los 46.000 euros.
Un ajuste de 1.290 millones de euros y un 18% menos de empleados
El año 2026 es el de la poda intensiva en Lucid. Según los datos facilitados por la propia empresa durante la presentación de resultados del segundo trimestre, el recorte de gastos alcanza 1.400 millones de dólares (unos 1.290 millones de euros), una cifra que equivale a casi la mitad de sus ingresos anuales recientes. La fábrica de Casa Grande (Arizona) ha eliminado el segundo turno para reducir el inventario sin vender y la plantilla se ha reducido un 18%.
«He llegado a Lucid con el mandato del consejo de hacer lo necesario para arreglar el negocio», explicó Silvio Napoli, el nuevo director ejecutivo que tomó el timón hace solo dos meses, en una renovación profunda de la cúpula directiva. Las salidas del responsable de ingeniería y software, del director de operaciones y del máximo ejecutivo de tecnologías de la información confirman que la casa se ha movido en los despachos tanto como en la cadena de producción.
Napoli fue especialmente autocrítico: «Aunque Lucid ha traído innovaciones líderes y productos sobresalientes al mercado, hemos decepcionado en varios frentes durante demasiado tiempo. No hemos ejecutado consistentemente, hemos lanzado productos antes de que estuvieran listos y hemos permitido que la complejidad ralentizara las decisiones».
Robotaxis con Uber: una flota que mira a los 2,5 millones de vehículos

Quizá el movimiento más inesperado del plan es la entrada en el negocio de la movilidad autónoma. Lucid construirá los robotaxis sobre la plataforma de su todocamino Gravity, y lo hará de la mano de Uber y Nuro, con lo que se ahorra tener que levantar su propia red de taxis. La previsión es tener las primeras unidades operativas antes de que termine 2026.
La compañía maneja cifras ambiciosas: estima que en diez años habrá 2,5 millones de robotaxis rodando por el mundo y que el mercado global de estos vehículos alcanzará los 550.000 millones de euros en 2040. «!– /wp:paragraph –>
Un todocamino por menos de 46.000 euros para plantar cara a Tesla
El otro pilar del rescate se apoya en una nueva plataforma de tamaño medio —denominada internamente Atlas— sobre la que se desarrollarán al menos dos todocaminos: Cosmos, orientado a la máxima eficiencia y espacio, y Earth, con un enfoque más aventurero. Un tercer modelo de consumo completará la familia, aunque Lucid no ha desvelado aún su nombre.
El precio de partida se situará por debajo de los 50.000 dólares (en torno a 46.000 euros), lo que lo coloca directamente en el territorio del Tesla Model Y. Para lograrlo, la marca confía en la obsesión por la eficiencia que ya caracteriza al Air y al Gravity: el nuevo propulsor Atlas es más pequeño, ligero y sencillo de fabricar que los bloques anteriores y utiliza carcasas delanteras y traseras idénticas para reducir costes.
Además, Lucid ha simplificado el diseño exterior eliminando las molduras de la línea de cintura de las puertas, lo que según la compañía rebaja el número de piezas, el tiempo de ensamblaje y el coste final, a la vez que otorga una estética más limpia.
La brillantez técnica del Lucid Air demostró que se puede hacer un eléctrico de altísimo rendimiento; ahora la compañía necesita demostrar que también puede ganar dinero con un SUV de precio ajustado y la movilidad compartida.
Lo que el plan de Lucid dice del mercado global del coche eléctrico
La hoja de ruta de Lucid trasciende sus propias cuentas y envía un mensaje al conjunto de la industria. La marca nacida del ingeniero Peter Rawlinson —que dejó la firma el año pasado— ha entendido que la excelencia tecnológica no basta si no va acompañada de una producción rentable a escala. La misma tensión se vive en otros fabricantes: los eléctricos ganan terreno, pero las cuentas de resultados de muchas start-ups dicen lo contrario.
Para el conductor español, el anuncio tiene una lectura más indirecta pero igualmente valiosa. La llegada de un SUV eléctrico de precio ajustado y autonomía generosa —fruto de una batería más pequeña pero muy eficiente— es exactamente lo que el mercado europeo está esperando. Si Lucid logra dar el salto a Europa con este modelo en condiciones competitivas, la oferta para el comprador español se enriquecerá con una alternativa que hoy no existe fuera del dominio de Tesla y las marcas generalistas asiáticas.
Mientras tanto, la apuesta por los robotaxis revela hacia dónde mira el capital: no solo a vender coches, sino a facturar por kilómetro recorrido. En un país como España, donde los servicios de VTC crecen y la regulación del coche autónomo aún está en ciernes, el modelo de Lucid-Uber puede servir de referencia para que operadores locales aceleren sus pruebas, aunque el despliegue masivo tardará en cruzar el Atlántico.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 1.290 millones de euros (1.400 millones de dólares) de recorte de costes en 2026, acompañado de una reducción del 18% de la plantilla.
- Consejo práctico: Si te interesa un eléctrico eficiente y aún no has dado el salto, sigue de cerca la evolución de los precios de la plataforma media de Lucid; la presión competitiva con Tesla puede acelerar el abaratamiento de toda la categoría en Europa.
- Así te afecta: El giro de Lucid hacia un SUV por menos de 46.000 euros y los robotaxis con Uber muestra que la industria del motor se reconfigura alrededor de la escala y los servicios, un cambio que, a medio plazo, marcará las opciones de movilidad que tendrás en el concesionario y en la calle.

