Seguro coche tormentas y DANA: qué cubre el todo riesgo, la franquicia de granizo y cuándo paga el Consorcio

El granizo solo se cubre con la modalidad de todo riesgo contratada, y suele llevar aparejada una franquicia que asume el conductor. La inundación por DANA entra en el ámbito del Consorcio de Compensación de Seguros, que responde cuando el seguro ordinario no lo hace.

El seguro de coche ante tormentas y DANA no responde igual en todas las pólizas: el granizo y la inundación dependen de la modalidad contratada y de los límites que recoja el contrato.

Tener una póliza en vigor no equivale a estar protegido frente a cualquier fenómeno climático. Tras una tormenta severa aparecen carrocerías abolladas por el granizo, garajes anegados y vehículos dañados por el agua. La pregunta útil no es si el coche está asegurado, sino qué riesgos entran y con qué límites.

Qué cubre el todo riesgo ante granizo e inundación

La frontera está en la modalidad. Un seguro a terceros responde de los daños que causas a otros vehículos o a bienes de terceros, pero no paga la reparación del propio coche por granizo o por agua. Las opciones intermedias, como el terceros ampliado, suman prestaciones concretas sin llegar a cubrir siempre la chapa.

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El seguro a todo riesgo, con o sin franquicia, sí asume los daños propios de la carrocería por granizo. En la práctica es la modalidad que marca la diferencia cuando cae una piedra del tamaño de una pelota de ping-pong. Conviene revisar, eso sí, qué se entiende por daños parciales y si el contrato deja fuera algún elemento.

  • Seguro a terceros: cubre la responsabilidad frente a otros; no repara el coche propio por granizo ni por inundación.
  • Terceros ampliado: suma coberturas concretas, como la luna, pero no garantiza la chapa frente al granizo.
  • Todo riesgo con franquicia: cubre la carrocería por granizo; el conductor asume la franquicia pactada en cada parte.
  • Todo riesgo sin franquicia: asume el daño por granizo sin que el conductor adelante esa cantidad.

La inundación merece un apartado propio. Aunque la póliza no contemple expresamente ese riesgo, la naturaleza extraordinaria del episodio abre la puerta al Consorcio de Compensación de Seguros, que actúa cuando el seguro ordinario no responde. La clave, en cualquier caso, es tener la póliza en vigor y documentar bien el siniestro.

La cobertura frente al granizo y a la inundación no se improvisa: o está bien definida en la póliza antes de la tormenta, o el primer parte llega sin red.

La franquicia de granizo: qué asume el conductor

La franquicia es la parte del siniestro que paga el usuario antes de que la aseguradora asuma el resto. En los daños por granizo, muchas pólizas de todo riesgo la aplican a la chapa y a los cristales, de modo que el conductor adelanta una cantidad fija por cada parte. El importe varía según la compañía, la antigüedad del vehículo y el perfil del asegurado.

Hay un matiz que conviene conocer. Las lunas suelen tener su propio tratamiento dentro del contrato, con una franquicia distinta o directamente sin ella, mientras que la chapa abollada se gestiona como daño de carrocería. Distinguir ambos conceptos evita sorpresas al firmar el parte y permite calcular de antemano cuánto se paga de bolsillo.

También importa la forma de valorar el daño. En muchas pólizas, los daños parciales por granizo se indemnizan hasta un porcentaje del valor del vehículo, no siempre hasta el valor íntegro. Ese límite, junto con la franquicia, marca el techo real de la protección disponible.

Cuándo responde el Consorcio y qué revisar antes del temporal

Cuando el daño procede de un riesgo extraordinario, entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros, el organismo público que asume las coberturas que el seguro ordinario deja fuera. Es el caso de la inundación provocada por una DANA, de un terremoto o de una tempestad ciclónica atípica. La primera condición es contar con una póliza en vigor y presentar la solicitud cuanto antes, con fotografías del vehículo y el parte.

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El granizo, en cambio, no es un riesgo extraordinario: se cubre, o no, según la modalidad contratada dentro de la propia póliza. De ahí que la revisión previa sea determinante. Identificar el plan contratado, comprobar si contempla granizo e inundación y conocer los límites y las franquicias son los tres pasos que suelen recomendar los especialistas del sector antes de que llegue el temporal.

Los episodios de lluvias intensas y granizo se han vuelto más frecuentes en los últimos años y, con ellos, han crecido los partes por daños de la naturaleza. A la hora de renovar, conviene comparar la prima con el nivel real de cobertura y preguntar por el alcance de los daños parciales, el importe de la franquicia de granizo y el procedimiento para reclamar al Consorcio.

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📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: el todo riesgo cubre los daños propios de la carrocería por granizo, con o sin franquicia, y el Consorcio asume los riesgos extraordinarios como la inundación por DANA.
  • A quién va dirigido: a conductores que aparcan en la calle o en zonas expuestas al granizo y a la inundación.
  • Cuánto cuesta: la cobertura de granizo va incluida en la modalidad de todo riesgo contratada, y la del Consorcio se financia con un recargo ya incorporado en la prima.