Hablar de Pere Navarro es hablar, inevitablemente, de tráfico. Desde hace casi dos décadas, el actual director de la DGT ha marcado el rumbo de la movilidad en España con una visión muy personal que no ha dejado indiferente a nadie. Admirado fuera de nuestras fronteras por algunos de sus logros iniciales y duramente criticado dentro por su deriva posterior, Navarro se ha convertido en figura clave —y polémica— del debate vial.
En un país en que cada año más de 1.000 personas pierden la vida en carretera, la seguridad vial debería ser un objetivo común. Sin embargo, las decisiones, declaraciones y medidas impulsadas desde la DGT bajo el mando de Pere Navarro han provocado una creciente sensación de confrontación con el conductor. Para muchos, el problema ya no es solo cómo se gestiona el tráfico, sino si el objetivo real sigue siendo mejorarlo o directamente reducirlo hasta hacerlo inviable.
4Radares, multas y el verdadero enemigo
Mientras España se llena de radares y la recaudación por multas de tráfico no deja de crecer, la batalla contra el uso del teléfono móvil al volante parece perdida. El propio Pere Navarro ha reconocido en varias ocasiones que el móvil es el gran cáncer de la seguridad vial actual. No solo en España, sino a nivel mundial.
Sin embargo, muchos critican que las medidas para combatir este problema no han sido tan contundentes como las aplicadas a la velocidad. ¿El resultado? Una sensación de desequilibrio: se castiga al conductor por pequeños excesos mientras se toleran comportamientos mucho más peligrosos.


