Hablar de Pere Navarro es hablar, inevitablemente, de tráfico. Desde hace casi dos décadas, el actual director de la DGT ha marcado el rumbo de la movilidad en España con una visión muy personal que no ha dejado indiferente a nadie. Admirado fuera de nuestras fronteras por algunos de sus logros iniciales y duramente criticado dentro por su deriva posterior, Navarro se ha convertido en figura clave —y polémica— del debate vial.
En un país en que cada año más de 1.000 personas pierden la vida en carretera, la seguridad vial debería ser un objetivo común. Sin embargo, las decisiones, declaraciones y medidas impulsadas desde la DGT bajo el mando de Pere Navarro han provocado una creciente sensación de confrontación con el conductor. Para muchos, el problema ya no es solo cómo se gestiona el tráfico, sino si el objetivo real sigue siendo mejorarlo o directamente reducirlo hasta hacerlo inviable.
5Declaraciones que incendian el debate
Si algo ha caracterizado los últimos años de Pere Navarro al frente de la DGT son sus declaraciones públicas. Algunas han generado auténticos terremotos políticos y sociales, como cuando anunció la intención de implantar peajes en todas las carreteras españolas en plena campaña electoral, dejando en evidencia al propio Gobierno.
Más recientes han sido sus palabras sobre la eliminación de los coches en las ciudades, invitando a los ciudadanos a moverse en autobús o taxi. Un mensaje difícil de digerir en un país donde el automóvil es la segunda industria nacional y donde el tráfico es una pieza clave de la economía y la movilidad diaria.


