Nikola Tsolov consolida su escalada al título de Fórmula 2 con una tercera victoria consecutiva en Silverstone, desbancando a Gabriele Minì del liderato del campeonato.
La carrera principal del fin de semana en el trazado británico confirmó lo que ya se intuía en las citas de Barcelona y Austria: el búlgaro de Campos Racing ha alcanzado un nivel de confianza y gestión de carrera que le diferencia del resto. Partiendo quinto, Tsolov ejecutó una salida impecable para situarse segundo tras Kush Maini antes de la primera curva. El poleman Rafael Câmara patinaba al soltar el embrague y caía al cuarto lugar, cediendo también ante Alex Dunne. Un error de límites de pista del brasileño le obligó a devolver la posición, dejando a Maini y Tsolov como hombres a seguir.
En una categoría donde la estrategia de neumáticos es tan determinante, la parada en boxes fue el punto de inflexión. Tsolov calzó el neumático duro en la vuelta 6 y a partir de ese momento comenzó a construir una ventaja que ya no cedería. Su ritmo constante, sin picos pero sin errores, le permitió superar a Maini en la vuelta 21 con un adelantamiento por el exterior en Maggots que pocos pilotos de F2 se atreven a intentar. Los datos de telemetría muestra cómo el búlgaro mantuvo el acelerador abierto durante más tiempo en las curvas rápidas, una ventaja que el indio no pudo igualar con los blandos ya degradados.
Tras el adelantamiento, Tsolov abrió hueco y gestionó el tráfico de los pilotos rezagados con solvencia. La distancia final de 5 segundos sobre el mexicano Rafael Villagómez, que montó una estrategia a la inversa con duro-blando, refleja el control de la carrera. Villagómez, por su parte, completó una actuación notable para Van Amersfoort Racing, llegando a rodar en cabeza durante 18 vueltas antes de su parada y firmando su primer podio de la temporada.
Más allá del podio, la jornada dejó la remontada de Noel León, compañero de Tsolov en Campos, que pasó del 16º al 7º puesto y se llevó el punto extra de la vuelta rápida. La actuación del mexicano pone en valor el trabajo colectivo de la estructura española, que ya saca 58 puntos de ventaja a MP Motorsport en la clasificación de equipos.
Con tres victorias seguidas, Tsolov no solo suma puntos: demuestra que ha aprendido a leer las carreras con la madurez de un piloto de Fórmula 1.
El tiempo por vuelta de Tsolov no fue el más rápido en términos absolutos —esa estadística fue para León—, pero sí el más consistente. Mantuvo un ritmo medio de 1:44.2 a lo largo de las 29 vueltas, con una desviación inferior a dos décimas entre cada giro. Ese dato, unido a la capacidad de adelantar en el momento justo, explica por qué el campeonato tiene nuevo líder.
Mientras, Gabriele Minì sufrió en Silverstone con el ritmo de su MP Motorsport. El italiano, que llegaba como líder, solo pudo ser sexto tras una clasificación discreta y una estrategia que no le funcionó. El colchón de 17 puntos que ahora ostenta Tsolov es más que una diferencia: es la confirmación de un cambio de dinámica que se venía cocinando desde hace un mes. Quedan siete citas por delante, pero el margen empieza a ser psicológico. MP Motorsport, que había empezado la temporada como clara referencia, se ha visto desbordado por el ritmo de desarrollo de Campos.
Tsolov rompe el molde: tres victorias que cambian el guion del campeonato
Esta racha no es fruto de un fin de semana inspirado. Tsolov ha encadenado triunfos en circuitos muy diferentes —Montmeló, Spielberg y ahora Silverstone— demostrando una madurez que no se le suponía a principio de temporada. Su progresión en la gestión de neumáticos, la lectura de las fases de la carrera y la presión sobre sus rivales es el sello de un piloto que ha entendido cómo se ganan los títulos en F2.
El dato más revelador: en las tres citas, Tsolov ha superado con éxito a rivales que partían en mejores posiciones. En Silverstone, adelantó a Maini sin despeinarse y lejos de los riesgos innecesarios que le costaron puntos al inicio del año. La telemetría comparada entre el ART Grand Prix y el Campos Racing muestra una tracción superior a la salida de las curvas lentas, lo que le permitió defenderse en Brooklands y Luffield antes de atacar en Maggots.
Ese dominio técnico, unido a la solidez que aporta una estructura como Campos, convierte a Tsolov en el piloto a batir. No es solo velocidad pura: es estrategia y sangre fría.
Campos Racing: la fábrica de líderes

El éxito de Tsolov es indivisible del momento de Campos Racing. La escudería española, que ya había sido el mejor equipo en 2025, ha dado un paso más en 2026. La victoria de Tsolov y la remontada de León no son casualidad: el equipo ha encontrado un equilibrio aerodinámico que favorece el paso por curva rápida sin sacrificar velocidad punta, algo clave en pistas como Silverstone.
Además, la estructura técnica dirigida por Adrián Campos ha logrado que sus dos pilotos rindan de manera consistente, algo de lo que carecen rivales directos como MP Motorsport o Invicta Racing. El doble podio virtual (Tsolov primero, León séptimo) y la vuelta rápida dejan un botín de 34 puntos en la cita británica, una cifra que ningún otro equipo ha rozado esta temporada.
La ventaja de 58 puntos sobre MP es la mayor de la temporada y refleja un dominio que va más allá de un piloto. Es la suma de una filosofía de trabajo que empieza a dar sus frutos a lo grande. La próxima cita en el Hungaroring, un trazado que históricamente ha sido favorable a los monoplazas de Campos, puede consolidar aún más esta hegemonía.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Tsolov ha llamado la atención de varias academias de pilotos de Fórmula 1. Red Bull y Alpine siguen sus pasos, pero el búlgaro aún no tiene un asiento asegurado para 2027.
- El rumor: En el paddock se comenta que Campos podría formalizar un acuerdo con Red Bull para convertir a Tsolov en su próximo protegido, siempre que el piloto búlgaro mantenga el liderato hasta la pausa estival.
- Veredicto: Si Tsolov gana el título de F2, será el primer piloto búlgaro en conseguirlo y su ascenso a la F1 será cuestión de tiempo. Su madurez y la estrategia de Campos son la fórmula ganadora del momento.

