Ceder el paso a la derecha en un cruce sin señalizar no es una cortesía: saltárselo cuesta 200 euros y 4 puntos del carnet. Y no hace falta chocar para que te sancionen, basta con entrar en la intersección cuando el vehículo de la derecha ya tenía la preferencia.
La regla general la recuerda la DGT: en una intersección sin señales ni semáforos que fijen la prioridad, hay que ceder el paso a quien llega por la derecha. El problema es que buena parte de los conductores aplica esa norma de memoria y olvida las excepciones, que son justo las que provocan la mayoría de los sustos.
Aproximarse a un cruce sin preferencia señalizada obliga a decidir en segundos: frenar o seguir. Según la información oficial de la DGT, la clave está en hacerlo con visibilidad suficiente y sin improvisar a última hora.
La norma general es ceder el paso a la derecha, con cuatro excepciones
En un cruce de dos calles iguales, sin señales, sin semáforo y sin marcas de prioridad en el suelo, la respuesta es sencilla: pasa el de la derecha. Lo que ya no es tan sencillo es identificar cuándo esa preferencia no aplica, porque hay cuatro supuestos en los que el que llega por la derecha no manda.
- Vías pavimentadas: si el cruce enfrenta una carretera asfaltada y otra sin pavimentar, la prioridad es de quien circula por la asfaltada.
- Vehículos sobre raíles: el tranvía y cualquier vehículo que circule por raíles tienen preferencia frente al resto.
- Dentro de una glorieta: manda quien ya está girando en la rotonda, no quien pretende entrar.
- Autovías y autopistas: los que circulan por ellas tienen prioridad frente a los vehículos que se incorporan desde un ramal.
Ceder a la derecha es el punto de partida, no el final: en cuanto hay raíles, asfalto frente a tierra o una glorieta de por medio, la preferencia cambia de manos.
La secuencia que recomienda la DGT para estos cruces es siempre la misma: llegar despacio, mirar a ambos lados, avanzar lo justo si la visibilidad es mala, colocarse en el carril correcto y señalizar la maniobra con el intermitente. Nada nuevo, pero es lo que se salta la mayoría cuando tiene prisa.
Ciclistas y peatones: lo que cambia desde el 1 de octubre de 2026

La redacción revisada del artículo 64 del Reglamento General de Circulación entró en vigor el 1 de octubre de 2026 y lleva, por tanto, poco más de tres semanas de aplicación. Toca a dos colectivos que hasta ahora se movían en un terreno de interpretaciones: ciclistas y peatones.
En el primer caso, la norma da prioridad a los ciclistas que circulen por un carril bici, un paso para ciclistas o un arcén debidamente señalizado cuando el vehículo a motor vaya a cruzar esa infraestructura para acceder a otra vía. Esto significa que, si tu giro corta un carril bici señalizado, ceder te corresponde a ti.
En el segundo, el texto refuerza la posición del peatón en las calles de plataforma única, esas donde calzada y acera están al mismo nivel y no hay bordillo que separe. Ahí el peatón tiene prioridad en cualquier punto, esté señalizado o no. No es una recomendación: es una regla de preferencia que se puede reclamar.
Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos te juegas
No respetar la prioridad de paso en cualquiera de estos supuestos es una infracción grave. La sanción es de 200 euros y conlleva la retirada de 4 puntos del carnet. Da igual que el cruce esté en una calle de barrio o en la salida de una autovía: el importe no cambia.
Conviene tener claro que esos 4 puntos no vuelven por pagar la multa. Solo se recuperan con un curso de reeducación vial o con el paso del tiempo sin nuevas sanciones. Y para un conductor novel, que arranca con 8 puntos, un solo cruce mal resuelto pesa el doble.
Si además del susto hay golpe, el escenario cambia: la vía administrativa se queda corta y entra en juego la responsabilidad civil, con indemnizaciones que pueden multiplicar con creces esos 200 euros iniciales.
Por qué se falla tanto en estos cruces
La propia DGT insiste en que la mayoría de los conflictos en intersecciones se evitan con antelación: mirar, reducir y colocarse bien. El error habitual no es tanto desconocer la norma como llegar al cruce sin haber mirado a la derecha hasta que ya está encima.
La regla de ceder a la derecha no es nueva. Lo que ha cambiado es el nivel de detalle con el que el reglamento regula a ciclistas y peatones, y eso obliga a revisar costumbres muy asentadas, como girar a la derecha mirando solo el retrovisor.
Ahora bien, si te llega una sanción y en el cruce sí había señalización de prioridad, o la visibilidad era nula por vehículos mal estacionados, tienes margen para alegar. En esos casos conviene fotografiar la intersección, anotar la hora y guardar copia del escrito dentro del plazo de alegaciones. Si la preferencia era clara y no la respetaste, recurrir solo alarga el pago.
El texto reformado irá asentándose con las primeras sanciones recurridas, y ahí se verá si los cruces con carril bici se resuelven igual en todas las ciudades. Mientras, la recomendación es la de siempre: ante la duda, levanta el pie.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que llegue a una intersección sin señales y no ceda el paso a quien tiene la preferencia, en ciudad o en carretera.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de sanción y 4 puntos menos en el carnet de conducir; si dudas de quién manda, cede siempre a la derecha.
- Consejo para evitarlo: reduce antes de entrar, mira a la derecha dos veces y recuerda que con carril bici señalizado o peatones en plataforma única la preferencia no es tuya.

