La ZBE de Mérida ya tiene ordenanza: estos coches podrán entrar y la multa será de 200 euros

La ordenanza se publicó el 23 de septiembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz y fija el acceso para cada tipo de vehículo. Las sanciones de 200 euros no llegarán hasta que el control automático esté operativo y pasen seis meses de avisos.

La ZBE de Mérida ya tiene ordenanza: los coches que paguen el impuesto en la ciudad entrarán aunque no tengan etiqueta ambiental.

El texto se publicó el 23 de septiembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz, después de que el Pleno lo aprobase de forma definitiva el 28 de mayo. La norma aclara quién puede circular por el centro, qué ocurre si alguien entra por error y a partir de cuándo se aplican las sanciones. Esa última respuesta, de momento, no aparece en ningún calendario cerrado.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: Mérida ya tiene escritas las reglas de su zona de bajas emisiones y el criterio no es solo la pegatina ambiental.
  • Cómo te afecta: si tu coche figura en el padrón del impuesto de circulación de Mérida podrás entrar sin distintivo; si vienes de fuera y no tienes etiqueta, necesitarás una autorización temporal.
  • Puntos clave y plazos: multas de 200 euros que no empezarán a tramitarse hasta seis meses después de que las restricciones sean efectivas y funcionen las cámaras; el Ayuntamiento anunció julio de 2027 como fecha de puesta en marcha.

Qué permite la ordenanza de la ZBE de Mérida

El acceso libre queda garantizado para los vehículos con distintivo B, C, ECO y 0, según el texto aprobado. A ellos se suman los automóviles incluidos en el padrón municipal del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica del Ayuntamiento de Mérida. Es decir: un coche antiguo, sin pegatina, que pague el impuesto de circulación en la capital extremeña podrá circular y aparcar dentro del perímetro sin solicitar nada.

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Ahí está la diferencia que más va a notar el conductor. Dos coches idénticos y sin etiqueta pueden acabar en situaciones opuestas según dónde estén domiciliados. El que figure en el padrón municipal entra; el que llegue desde otra localidad tendrá que acogerse a alguno de los supuestos de autorización previstos en la ordenanza.

En Mérida, pagar el impuesto de circulación en la ciudad vale más que llevar la pegatina ambiental en el parabrisas.

La delimitación ordinaria de la zona abarca unas 30,7 hectáreas del centro de Mérida. El perímetro discurre por el entorno de estas calles:

  • Suárez Somonte, John Lennon y Plaza de España.
  • Calle del Puente, Morería, Almendralejo y avenida de Extremadura.
  • Rambla Mártir Santa Eulalia, Puerta de la Villa, José Ramón Mélida y paseo de Sáez de Buruaga.

Quién necesita autorización para entrar

multas ZBE 200 euros

Los vehículos sin etiqueta llegados de otros municipios no tienen el centro cerrado. La ordenanza reserva una vía para entradas puntuales: hasta ocho autorizaciones al mes por vehículo, sin permiso permanente.

A ese margen se añaden permisos ligados a la actividad diaria de la ciudad. El Ayuntamiento ya avanzó durante la tramitación que podrán solicitar autorización:

  • Comerciantes y trabajadores con destino dentro del perímetro.
  • Residentes de las calles afectadas y propietarios de inmuebles.
  • Vehículos de carga y descarga, turistas y visitantes.

El margen de error también está contemplado. Quien entre por equivocación dispondrá de al menos 30 minutos para salir sin sanción. La ordenanza lo plantea como tiempo para abandonar la zona tras un acceso indebido, no como un permiso para permanecer dentro.

El control se hará con cámaras de lectura de matrículas. Sobre esos dispositivos, el alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, admitió en mayo, tras una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura relacionada con el concurso de las cámaras, que todavía no estaban funcionando. Sin ellos, el sistema no puede sancionar.

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Cuánto cuesta la multa y cuándo empezará a llegar

Incumplir las restricciones de acceso o circulación se considera infracción grave y se traduce en una multa de 200 euros. La cuantía puede subir hasta un 30% cuando se acumule más de una infracción de la misma naturaleza en el plazo previsto y exista resolución firme.

Ahora bien, la publicación en el boletín no activa el cobro. Para cada grupo o categoría de vehículos, el régimen sancionador arranca seis meses después de que las restricciones sean aplicables y el sistema automatizado esté operativo. Durante ese tiempo, los incumplimientos generarán comunicaciones de carácter informativo, sin multa.

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Lo que queda por concretar y qué debe vigilar el conductor

Cuando el Pleno aprobó la ordenanza, el gobierno municipal situó julio de 2027 como fecha para la puesta en marcha de la ZBE y vinculó su activación a episodios con niveles altos de contaminación. La norma desarrolla accesos, autorizaciones y sanciones, pero no fija un día concreto. La consecuencia práctica es que la pregunta ya no es solo si tu coche puede entrar, sino desde cuándo esas reglas te van a afectar de verdad.

Falta por resolver la parte más pegada al día a día: cómo se solicita la autorización, con cuánta antelación, qué documentación hay que aportar y desde qué momento estarán operativos los trámites. La ordenanza establece el marco general; el desarrollo municipal dirá si basta con un formulario web o si hay que pasar por registro.

El criterio elegido en Mérida es más laxo que el de otras ciudades con zona de bajas emisiones en marcha, donde el acceso se decide casi exclusivamente por la etiqueta de la DGT. Aquí el padrón del impuesto de circulación funciona como salvoconducto para los coches locales. Eso suaviza el impacto sobre los residentes, pero deja pendientes de autorización temporal a quienes llegan de fuera.

Conviene tener apuntado lo esencial: si tu vehículo tiene distintivo B, C, ECO o 0, no hay nada que hacer. Si no lo tiene y tributa en Mérida, tampoco. Si no lo tienes y vienes de otro municipio, toca informarse del sistema de permisos antes de la fecha de arranque.

El próximo hito está en el calendario municipal, no en el boletín: la activación del control automático y la aplicación efectiva de las restricciones, previstas para julio de 2027. A partir de ahí, y con seis meses más de margen, llegarán las multas de 200 euros.