Manipular el móvil GPS mientras conduces para cambiar de ruta te cuesta 200 euros y 6 puntos del carnet. Lo confirma la Guardia Civil de Tráfico: la sanción no llega por usar Google Maps, Waze o Mapas, sino por tocar el teléfono con el coche en marcha.
Ahí está el matiz que se escapa a casi todo el mundo. La DGT no multa la aplicación, multa la distracción. Llevar el teléfono en un soporte reglamentario, con la ruta ya cargada y sin tocar nada, es perfectamente legal. Agarrarlo con una mano para recalcular el camino es infracción grave.
Entre una cosa y otra hay tres gestos que marcan la diferencia: dónde colocas el soporte, si tocas la pantalla en marcha y si el móvil acaba en tu mano. Cada uno tiene su sanción y ninguna sale barata.
Cuánto cuesta manipular el móvil y cuántos puntos pierdes
El criterio de la Guardia Civil de Tráfico cambia según cómo uses el dispositivo. No es lo mismo llevar el teléfono sujeto y rozar la pantalla un segundo que agarrarlo con la mano para buscar una salida a última hora.
- Tocar la pantalla mientras conduces, con el móvil en el soporte: 200 euros y 3 puntos del carnet.
- Llevar el móvil en una mano y manipularlo: 200 euros y 6 puntos del carnet.
- Colocar el soporte tapando parte del parabrisas: 100 euros, sin pérdida de puntos.
El tercer caso es el que más se cuela en los controles. Aquí la DGT no multa por el soporte en sí, sino por dónde lo pones. El artículo 19 del Reglamento General de Circulación exige que la superficie acristalada permita la ‘visibilidad diáfana’ sobre toda la vía por la que circulas.
El soporte no te salva de la multa si sigues tocando la pantalla: la sanción va por tu mano, no por el aparato.
Y ojo con el pronto pago: en este tipo de sanciones, abonar la multa dentro de los 20 días siguientes a la notificación rebaja el importe a la mitad. Los 200 euros se quedan en 100 euros. Eso sí, acogerte al descuento implica renunciar a presentar alegaciones.
Paso a paso, cómo hacerlo
| Paso | Qué hacer | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Prepara la ruta antes de arrancar | Mete el destino y revisa el trayecto con el coche parado. Cero pantallas en marcha. |
| 2 | Coloca el soporte fuera de tu campo de visión | Rejilla de ventilación o ventosa, nunca en el centro del parabrisas, en el retrovisor ni en el volante. |
| 3 | Recalcula sin soltar el volante | Si hay que cambiar de ruta, para en un lugar seguro o dicta la orden por voz. |

Dónde llevar el soporte sin taparte la vista al volante
Los soportes de rejilla de ventilación son los que menos problemas dan, porque quedan por debajo de la línea de visión. Los de ventosa también valen siempre que no acaben en el centro del parabrisas ni delante del espejo retrovisor interior.
En cuanto a los que se enganchan al propio retrovisor o al aro del volante, están directamente desaconsejados: interfieren en la conducción y en la visibilidad, justo lo que persigue el artículo 19 del Reglamento General de Circulación.
Y hay un detalle que muchos pasan por alto: el soporte tiene que estar bien fijado. Si se desprende en mitad de una maniobra, el susto puede acabar en accidente y la excusa no te va a servir de nada ante el agente.
Por qué la DGT aprieta con las distracciones al volante
Aquí la clave no está en la aplicación, sino en la atención. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener la atención permanente en la conducción. Un GPS que te fuerza a mirar la pantalla rompe esa atención, aunque solo sea durante un par de segundos.
La Dirección General de Tráfico insiste en sus campañas en que la distracción es uno de los factores que más se repite en los siniestros con víctimas, y el teléfono es la distracción más fácil de detectar desde un coche patrulla. Por eso el foco está puesto en cómo se usa el dispositivo, no en si lo llevas encendido.
En la mayoría de países europeos ocurre algo parecido: manipular el teléfono con la mano al volante está prohibido y sancionado. España no es ninguna excepción, y aquí además la conducta se paga en euros y en puntos del carnet.
Lo que conviene tener claro es que no hay atajos. Si necesitas cambiar de ruta en marcha, la salida más barata es la de la próxima área de servicio. Un desvío mal puesto te cuesta un par de minutos; tocar la pantalla te cuesta 200 euros y hasta 6 puntos.
Por ahora no hay ningún cambio normativo anunciado que suavice estas cifras: el artículo 19 del Reglamento General de Circulación sigue vigente y la detracción de puntos se mantiene tal cual. Así que la próxima vez que la ruta se complique, ya sabes dónde está el freno: en tu propia mano.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que use el móvil como GPS y manipule la pantalla o el teléfono con el vehículo en movimiento.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros y 6 puntos si llevas el móvil en la mano; 200 euros y 3 puntos si tocas la pantalla estando en el soporte; 100 euros y sin puntos si el soporte tapa la visión del parabrisas.
- Consejo para evitarlo: deja la ruta preparada antes de arrancar, coloca el soporte en la rejilla de ventilación y, si necesitas recalcular, detén el coche en un lugar seguro.


