Autoliv patenta un airbag para moto más barato que un chaleco, que se desprende del manillar y protege en la caída

El módulo se libera del manillar tras el impacto y envuelve torso y hombros, manteniendo la protección durante toda la caída. Autoliv busca un sistema más económico y adaptable para que los fabricantes lo incluyan de serie.

Autoliv, el gigante sueco que fabrica los airbags de la mayoría de los coches, ha registrado una patente que podría cambiar la seguridad en moto: un módulo que se desprende del manillar y envuelve al motorista durante la caída.

La patente, revelada por La Moto, describe un sistema compacto alojado sobre el manillar. En su interior, la centralita, los sensores, el generador de gas y la bolsa de aire esperan el momento del impacto. Y cuando llega, el airbag se libera automáticamente de su anclaje para acompañar al piloto.

Así funciona el airbag desprendible de Autoliv

El sistema sueco combina lo mejor de dos mundos: la protección instantánea de un airbag integrado y la cobertura continua de un chaleco hinchable. En las motos que ya montan airbag, como la Honda Gold Wing, la bolsa se queda fija en la moto. Si sales despedido, te quedas sin ella. Autoliv rompe esa limitación con un mecanismo electromecánico que desengancha el módulo justo después del inflado.

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Los sensores detectan la colisión, el generador de gas infla el airbag en milisegundos y, a la vez, se activa la liberación. El resultado: el motorista es expulsado de la moto pero el airbag viaja con él, amortiguando el golpe contra el asfalto, un guardarraíl o cualquier obstáculo. Los dibujos de la patente muestran una estructura que envuelve el torso y los hombros formando una especie de cápsula.

Protección envolvente que imita a los chalecos, pero desde el manillar

La gran ventaja de este diseño es que no exige que el motorista lleve puesto un chaleco con airbag, la solución más efectiva hoy pero también la más costosa (entre 400 y 1.000 euros). Un sistema integrado de fábrica, producido en grandes volúmenes, podría ser sensiblemente más barato y, además, iría de serie. Ahí radica el auténtico potencial de la patente.

Además, la mayoría de los motoristas suele pensar que los airbags de moto son cosa de lujo o de grandes tourers. Esta patente, en cambio, busca normalizarlos. El diseño es adaptable a múltiples plataformas, lo que permitiría a los fabricantes integrarlo sin rediseñar por completo la moto. Eso abarata costes y acelera su posible llegada al mercado, incluso para scooters urbanos.

Un airbag que te acompaña tras salir despedido podría cambiar la ecuación de la seguridad pasiva en moto.

Según la documentación de la patente, el módulo está pensado para ser económico de fabricar. Autoliv confía en que ese bajo coste anime a los constructores a incluirlo como equipamiento de serie en una amplia variedad de motos, desde naked hasta trail. La universalización del airbag en la moto dejaría de ser una utopía.

¿Qué supone esta patente para el motorista?

No es la primera vez que una empresa intenta un airbag desprendible, pero sí es la primera que lo hace un gigante con la capacidad industrial de Autoliv. La compañía sueca produce más de 100 millones de airbags al año para el sector del automóvil; su músculo fabril podría convertir esta idea en un producto comercial con relativa rapidez. Eso sí, de una patente a una línea de producción van varios años y muchos filtros de seguridad; no veremos esto en los concesionarios a corto plazo.

Aun así, la señal es potente. Si un actor como Autoliv apuesta por la seguridad del motorista, el mensaje cala en el sector. La combinación de protección continua, bajo coste y adaptabilidad podría ser la llave para que los airbags dejen de ser un extra excepcional y se conviertan en algo tan común como el ABS. Para el motorista de a pie, eso significaría viajar mucho más protegido sin tener que desembolsar el precio de un chaleco hinchable.

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Score

Nota: 8,5/10

Innovación (9), Seguridad potencial (9), Viabilidad comercial (7,5). La patente resuelve un problema real con un diseño elegante y promete un coste más asequible. Lo penalizamos por estar aún en fase de concepto y no tener fecha de producción.

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Tu Mecánico de Confianza

El primer airbag de serie en una moto llegó en 2006 con la Honda Gold Wing, un colchón fijo que no se desprende. Desde entonces, solo unos pocos modelos han adoptado sistemas similares. La patente de Autoliv apunta hacia un airbag ‘desprendible’ que aspira a democratizar la protección. Mientras tanto, lo que tienes hoy al alcance es el chaleco con airbag homologado, la inversión más inteligente que puedes hacer si ruedas a diario o en carretera. Y recuerda: un airbag no sustituye al casco, ni al sentido común.