El mercado de las dos ruedas no aminora. Las matriculaciones de motos y vehículos ligeros (categoría L) cerraron el primer semestre de 2026 con un volumen de 154.152 unidades, lo que supone un incremento del 24,3% respecto al mismo periodo de 2025. Una señal contundente de que la recuperación del sector, que en 2025 ya firmó el mejor ejercicio desde 2008, no es flor de un año.
Junio puso la guinda con 35.210 matriculaciones y un avance del 29%, espoleado, eso sí, por un día laborable más que en junio del año anterior. Con todo, el pulso del semestre se mantiene firme y todos los segmentos que integran la categoría L —de la motocicleta al microcoche, pasando por el scooter, el ciclomotor, el triciclo o los vehículos de ocio— cerraron en positivo. Los datos proceden de los registros de la industria, que confirman una senda de crecimiento generalizada.
La motocicleta manda y el trail seduce
Dentro de la familia de la categoría L, la motocicleta fue la gran locomotora del semestre, con un repunte del 32,6% que refleja un apetito comprador muy definido. El empuje vino sobre todo de los modelos de carretera (+30,1%), pero con un protagonista estelar: el segmento trail creció un 53,8%. La cifra consolida al mototurismo como fenómeno de masas y perfila un perfil de comprador que busca versatilidad, aventura y recorrido.
Los scooters tampoco se quedaron atrás y sumaron un 17,7%, mientras que los ciclomotores avanzaron un 13,9%, confirmando que la micromovilidad urbana mantiene su atractivo. Pero el dato más jugoso para entender el mercado llega al mirar las cilindradas. Entre las motocicletas, todas suben y lo hacen con fuerza: las de 125 cc un 38,3%, las de cilindrada media (125 a 750 cc un 35,1%) y las de alta cilindrada (más de 750 cc un 26,9%). En el mundo del scooter, el motor lo pusieron las cilindradas de hasta 125 cc, con un 21,4% más de unidades.
El resto de vehículos ligeros no desentonaron. Los triciclos sumaron un 23,1%, mientras que los microcoches y microvans registraron un salto del 55,4%, un segmento cada vez más visible en las ciudades como alternativa al turismo tradicional. El cajón de sastre de los utility y powersport —quad, ATV, buggy— también sumó un 26,2%, dibujando una fortaleza transversal que no deja segmentos a la sombra.
El eléctrico, al alza pero incompleto
El capítulo electrificado de la categoría L necesita una lectura de doble cara. Las matriculaciones eléctricas subieron un 7,5% hasta las 5.807 unidades, lo que certifica una recuperación ordenada y ya sostenida en los últimos meses. Sin embargo, la cuota sobre el total del sector se mantiene modesta y, como señalan desde las patronales, el marco actual no termina de cubrir todas las necesidades. «Hace falta un sistema de ayudas más completo, con cuantías proporcionales a las del coche eléctrico y una estabilidad que dé certidumbre al comprador», es el sentir recogido por la industria. La oportunidad está sobre la mesa, pero el despegue definitivo no se producirá sin un empuje regulatorio claro.
Un vistazo a los canales refuerza la solidez del semestre. El canal particular concentró el 87,7% del total y creció un 27,7%, una radiografía que habla de salud orgánica y no de operaciones puntuales. El canal de empresa apenas se movió (un 1%), mientras que el alquiler —RAB— reportó un incremento del 25,4%, indicativo del interés de las flotas turísticas y de renting en adaptar su oferta a la nueva movilidad.

El mapa autonómico y una previsión de récord
Por territorios, el crecimiento fue prácticamente unánime. Asturias (+41%), Cantabria (+40,6%) y Castilla y León (+40%) lideraron los incrementos relativos, evidenciando un tirón notable en comunidades del norte. Las autonomías clásicas del volumen —Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana— combinaron grandes cifras absolutas con subidas del 34,5%, 24,6% y 8,9% respectivamente, reforzando su papel de motor estable del mercado.
Con este ritmo, el sector podría rozar las 300.000 unidades anuales, una cota que parecía inaccesible hace apenas tres años.
Precisamente esa es la lectura de fondo que trasladan los responsables del sector. La previsión, si se mantiene el pulso, apunta a una cifra global para 2026 que se acercaría —o incluso superaría— las 300.000 matriculaciones, un hito histórico que hace apenas un lustro sonaba a ciencia ficción. Para el potencial comprador, este dato representa un mercado en plena forma, con oferta renovada, fuerte competencia entre marcas y, de momento, una senda de precios que no ha estrangulado la demanda. Conviene, en cualquier caso, vigilar la evolución del canal de ayudas al eléctrico y las posibles fluctuaciones del canal de renting, que en los últimos trimestres ha mostrado una elasticidad muy sensible a los tipos de interés.
El dato es claro: España acelera sobre ruedas y la moto ha dejado de ser solo un complemento vacacional para consolidarse como solución de movilidad cotidiana. El segundo semestre tendrá la última palabra, pero el arranque de 2026 invita a pensar en grande.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 154.152 matriculaciones de la categoría L en el semestre, +24,3%; la motocicleta sube un 32,6% y el segmento trail un 53,8%; el canal particular crece un 27,7% y copa el 87,7% del mercado; las eléctricas avanzan un 7,5%.
- Cómo te afecta: La demanda de motos y vehículos ligeros está en máximos y la oferta responde con más modelos y tecnología. Si estás valorando comprar una moto de carretera o un trail para turismo, este puede ser un buen momento por la competencia entre marcas; el eléctrico aún necesita apoyos más estables para ser una opción masiva.
- También debes saber: El sector se encamina a un posible récord histórico de 300.000 unidades en 2026, algo que no ocurría desde antes de 2008. Las ayudas estatales al eléctrico, sin embargo, siguen siendo un punto débil que las asociaciones del sector reclaman equiparar con las del automóvil.

