Uno de los 300 Maserati Bora V8 4.7 firmados por Giugiaro sale a subasta tras 45 años

El ejemplar conserva los detalles de los primeros Bora, como el capó sin tomas de aire y la válvula inferior no ventilada. Su V8 de cuatro árboles de levas con cuatro carburadores Weber 42 DCNF fue reacondicionado en 2025.

Uno de los 300 Maserati Bora europeos con V8 4.7 sale a subasta en Bring a Trailer tras 45 años con el mismo propietario.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: Un Maserati Bora de 1972, uno de los aproximadamente 300 europeos con motor 4.7, llega a subasta con 45 años de historia continua y 29.000 kilómetros marcados.
  • No te lo puedes perder: Conserva el capó sin tomas de aire y la válvula inferior no ventilada, detalles de los primeros Bora que desaparecieron en ejemplares posteriores.
  • Cifras y cotización: El V8 de fábrica entrega 310 CV y 462 Nm, y el lote incluye certificado Maserati Classiche, registros de mantenimiento y título de Georgia.

Un Bora europeo con los rasgos de 1972

Según el anuncio de Bring a Trailer, este Bora es uno de los cerca de 300 ejemplares europeos fabricados con el V8 4.7. La unidad salió de la factoría en abril de 1972, tal y como recoge el certificado Maserati Classiche que acompaña al lote. Vestido en Blu Ischia Metallizzato sobre cuero blanco, conserva los parachoques europeos, las llantas Campagnolo de 15 pulgadas y los frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas.

El interior no es menos fiel a la época. Los asientos de respaldo fijo están tapizados en cuero blanco y su altura, junto con la caja de pedales, se regula hidráulicamente. No faltan los elevalunas eléctricos, el aire acondicionado ni un reproductor de casete Pioneer. El volante forrado se asienta sobre una columna inclinable y telescópica, y enmarca una instrumentación Veglia Borletti con velocímetro hasta 300 km/h y tacómetro con zona roja a partir de 8.000 rpm.

Publicidad

Hay un detalle de pura coherencia histórica. Este Bora mantiene el capó sin ventilaciones y la válvula inferior no ventilada; ambos rasgos se eliminaron en los ejemplares posteriores. El techo y los montantes del parabrisas conservan el acero inoxidable cepillado que Giugiaro convirtió en firma visual del modelo.

Los trabajos recientes documentan una puesta al día seria. Bajo la propiedad actual se revisaron las culatas en Italia Engineering de Hoschton, Georgia, se reacondicionaron los cuatro carburadores Weber 42 DCNF y se sustituyeron elementos del aire acondicionado, los semiárboles y el sistema de refrigeración. También se repintó el salpicadero, se aplicó aislamiento Dynamat en el suelo del habitáculo y del maletero, y se trató la chapa con POR15.

El coche muestra 29.000 kilómetros, de los cuales unos 600 los ha añadido el vendedor actual. Los neumáticos Fullway 215/70 sobre llantas Campagnolo se montaron en 2023. La caja es una ZF manual de cinco velocidades con patrón dogleg y dispone de dos bocinas, una de ciudad y otra de carretera.

Cuarenta y cinco años con un mismo propietario valen más que cualquier restauración integral que pretenda borrar la pátina.

Giugiaro y la lógica del gran turismo de motor central

El Maserati Bora nació en Italdesign con trazas de gran turismo y motor central trasero, una combinación que en 1971 no tenía rivales fáciles. Giorgetto Giugiaro lo dibujó con faros escamoteables hidráulicos, techo de acero inoxidable cepillado y una silueta limpia que todavía hoy resiste el paso de los años. La suspensión independiente de dobles triángulos con muelles, barras de torsión y amortiguadores telescópicos aprovechaba la batalla de 2.601 mm.

La frenada recurría a un circuito hidráulico LHM heredado de Citroën, entonces casa matriz de Maserati. Ese sistema movía la asistencia de frenos y los faros, un ejemplo de la ingeniería compartida de la época. En el vano motor, el V8 de cuatro árboles de levas y cuatro carburadores Weber 42 DCNF rendía 310 CV y 462 Nm, enviados a las ruedas posteriores mediante la caja ZF.

Importado a Estados Unidos en los años setenta, este ejemplar permaneció registrado con el anterior propietario durante más de 45 años. El vendedor actual lo adquirió después de que saliera a subasta en Bring a Trailer en mayo de 2024. Desde entonces, los trabajos no han cesado: culatas, carburación, clima, interior y detalles exteriores figuran en los registros que acompañan al coche.

Publicidad

Qué significa este lote para el coleccionista

En el mercado de los superdeportivos italianos de los setenta, el Bora ha vivido a la sombra del Lamborghini Miura y del Ferrari 365 GT4/BB. Sin embargo, la combinación de carrocería de Giugiaro, producción escasa y mecánica V8 merece una revalorización sostenida. Un ejemplar europeo con 45 años de propiedad continuada y documentación Maserati Classiche no aparece todos los días.

La ausencia de tomas en el capó y la válvula inferior no ventilada refuerzan su condición de primera serie, aunque conviene recordar que parte de la carrocería se repintó en los años noventa. El título de Georgia a nombre de la empresa del vendedor y los registros del mantenimiento actual despejan las dudas de titularidad.

Publicidad

No es casualidad que la casa de subastas destaque el trabajo de Italia Engineering en las culatas. Un V8 de árboles por bancada y cuatro carburadores puede resultar exigente, pero la documentación fotográfica del proceso desde 2024 aporta un nivel de transparencia poco habitual. El aficionado que busque un Bora para usar y exhibir tiene aquí un candidato lógico, siempre que acepte los matices de un coche con historia, no de un restomod ni de una restauración integral.