El Lotus Eletre eléctrico no se venderá en EE UU: los aranceles a los coches fabricados en China lo impiden

Lotus tenía lista la homologación del Eletre para el mercado estadounidense, pero los aranceles del 150 % sobre los vehículos fabricados en China han hecho inviable su comercialización. Solo la edición limitada Carbon se llegó a ofrecer, a un precio de 230.000 dólares.

Lotus ha confirmado que el SUV eléctrico Eletre no llegará a Estados Unidos. La decisión, avanzada en una entrevista por Massimiliano Trantini, presidente de Lotus Americas, responde directamente a los aranceles del 150 % que la administración estadounidense impone a los vehículos fabricados en China. El Eletre, que se produce en la planta de Wuhan, es el primer todocamino de altas prestaciones de la marca británica —ahora bajo el paraguas de Geely— y acumula pedidos en otros mercados, pero el muro arancelario hace imposible ofrecer un precio competitivo al otro lado del Atlántico.

Ficha técnica esencial

  • Potencia máxima: hasta 905 CV (versión Eletre R), con aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos.
  • Peso: más de 2.268 kg en orden de marcha, según las especificaciones del fabricante.
  • Autonomía y batería: Lotus no ha difundido los valores WLTP para el mercado estadounidense, pero el Eletre emplea una arquitectura de 800 V que admite cargas ultrarrápidas compatibles con los 350 kW de los puntos más avanzados.
  • Precio de referencia (mercado internacional): la edición limitada Eletre Carbon, la única que se ofreció brevemente en EE UU, partía de 230.000 dólares (aproximadamente 215.000 euros al cambio actual). El arancel del 150 % elevaba el coste de importación a niveles insostenibles.

La explicación de Trantini a MotorTrend deja claro que la compañía hizo todos los deberes técnicos y de homologación para comercializar el modelo. “A un derecho del 100 % aún podíamos gestionar la ecuación económica para la versión Carbon”, señaló el ejecutivo. “Cuando el arancel subió al 150 %, el caso de negocio sencillamente se rompió: no para Lotus, no para nuestros concesionarios y, en última instancia, no para nuestros clientes”.

El Eletre representa un punto de inflexión en la estrategia de Lotus. Hasta 905 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos sitúan a este SUV eléctrico en la órbita de los superdeportivos, pero con la versatilidad de una carrocería familiar. La plataforma sobre la que se asienta incorpora arquitectura de 800 V, lo que permite recargar la batería a potencias muy elevadas siempre que la infraestructura de carga las soporte. En la práctica, esto se traduce en paradas de recarga inferiores a 20 minutos en condiciones óptimas, una ventaja competitiva que cobra especial relevancia en trayectos largos.

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2023 Lotus Eletre 10 Motor16

Sin embargo, la viabilidad comercial en Estados Unidos se ha esfumado por completo. Lotus ofreció la edición 2025 Eletre Carbon con un precio de 230.000 dólares, una cifra que ya resultaba disuasoria para la mayoría del público. Aplicar el nuevo arancel habría disparado el coste de importación hasta volverlo absurdo, incluso en un segmento tan exclusivo como el de los SUV de lujo de altas prestaciones. “No queremos engañar a nuestros clientes con un precio que no refleje el valor real del producto”, insistió Trantini.

El Eletre reúne tecnología de vanguardia y prestaciones de superdeportivo, pero la barrera arancelaria del 150 % convierte su venta en Estados Unidos en una operación económicamente inviable.

Un contexto que va más allá del Eletre

El caso del Eletre no es aislado. La legislación propuesta en Estados Unidos contempla prohibir la comercialización de vehículos de empresas con más de un 15 % de propiedad china, lo que afectaría directamente a marcas como Polestar, Lynk & Co o la propia Lotus, aunque algunos modelos se ensamblen en Reino Unido. De hecho, Lotus solo venderá el Emira en el mercado estadounidense a partir de 2027, un deportivo con motor de combustión que se fabrica en Hethel y que, por tanto, elude los aranceles a los productos chinos.

Para los conductores entusiastas, la consecuencia es clara: acceder a la última tecnología eléctrica desarrollada en China —donde la cadena de suministro de baterías y la electrónica de potencia han alcanzado un nivel de madurez difícil de igualar— será cada vez más difícil en determinados mercados. La pérdida de competitividad no recae únicamente sobre los fabricantes, sino también sobre los compradores, que ven cómo desaparecen opciones con relaciones entre prestaciones y precio muy ajustadas.

Mientras tanto, Lotus mantiene su plan de electrificación en Europa y Asia, donde el Eletre y la berlina Emeya sí están disponibles. La marca ha anunciado recientemente una versión híbrida enchufable del Eletre para el mercado chino, lo que demuestra su capacidad de adaptación a distintos marcos regulatorios. La pregunta que flota en el ambiente es si este tipo de barreras comerciales acabará por fragmentar el mapa mundial del coche eléctrico, obligando a los fabricantes a diseñar estrategias regionales muy distintas y, de paso, a los consumidores a quedarse sin algunas de las innovaciones más brillantes del sector.