Lexus acaba de desvelar el TZ, un SUV eléctrico de seis plazas que llegará a España a finales de 2026. Con sus 5,10 metros de longitud, se sitúa por encima del RX y ofrece un interior espacioso con tres filas de asientos, filosofía de salón rodante y un equipamiento tecnológico que incluye un cambio manual virtual mediante levas, 540 km de autonomía y el nuevo sistema Lexus Safety System+ con asistentes predictivos.
La marca japonesa persigue una conducción silenciosa, cómoda y, sobre todo, una experiencia digital que pase desapercibida. El concepto Omotenashi (hospitalidad anticipativa) y el trabajo de los maestros Takumi garantizan un lujo que se siente sin necesidad de estridencias. Pero lo que verdaderamente llama la atención es el Interactive Manual Drive, una función que simula el tacto de una transmisión manual en un coche 100 % eléctrico.
Interactive Manual Drive: el placer de cambiar marchas sin embrague
Mediante las levas tras el volante, el conductor puede secuenciar ocho marchas virtuales que emulan el comportamiento de una caja manual convencional. El sistema genera un sonido artificial coordinado y modifica la respuesta de la dirección para transmitir sensaciones reales. Aunque la propulsión sigue siendo eléctrica, el resultado es un guiño para quienes disfrutan del tacto mecánico, sin renunciar a la eficiencia. La tracción total inteligente DIRECT4 reparte al instante el par entre ambos ejes, apoyando la estabilidad en cada cambio de marcha simulado.
No hay ningún coche eléctrico que ofrezca hoy esta sensación de control al conductor: ocho marchas virtuales que se sienten en las manos y en el oído, mientras la propulsión sigue siendo silenciosa y sin vibraciones.
Lexus Safety System+ predictivo: la asistencia que ve más allá del tráfico
La última iteración del sistema de seguridad de Lexus amplía la detección de peatones, ciclistas y vehículos, perfecciona la asistencia al cambio de carril e integra un control de crucero predictivo conectado a la cartografía digital. El modo Eco Run del control de crucero adaptativo evalúa el rebufo aerodinámico del coche que precede y suaviza la aceleración para ahorrar energía. Además, la dirección trasera dinámica gira hasta cuatro grados para reducir el radio de giro a 5,4 metros en ciudad y mejorar la estabilidad en autopista.
Interior lounge: seis plazas y tecnología invisible
El TZ mide 5,10 metros con una distancia entre ejes de 3,05 metros, lo que permite seis butacas individuales distribuidas en tres filas. La segunda fila cuenta con asientos calefactados, ventilados y reposapiés otomana, mientras que la tercera dispone incluso de calefacción, algo poco habitual. El maletero ofrece 290 litros con todas las plazas ocupadas y se amplía abatiendo los respaldos. En el salpicadero, las líneas limpias esconden los mandos hasta que la mano se acerca, siguiendo el principio Ma que otorga tanta importancia al espacio vacío como a los objetos. Un enorme techo panorámico y materiales artesanales como el bambú o el aluminio reciclado completan una atmósfera de calma que Lexus denomina Driving Lounge.
El aislamiento acústico es otro punto clave: cristales más gruesos, materiales fonoabsorbentes y una carrocería muy trabajada aerodinámicamente (coeficiente Cx de solo 0,27) reducen el ruido a velocidades de autopista. Así, la tecnología trabaja en segundo plano para que el conductor solo perciba bienestar, un reflejo puro del concepto Omotenashi.
Batería y recarga: autonomía real para viajes largos
Bajo el suelo se aloja una batería de iones de litio de 95,8 kWh, que homologa hasta 540 kilómetros de autonomía. En circulación real, son esperables tiradas de 400-450 kilómetros en carretera y hasta 600 en ciudad. El TZ admite cargas rápidas de corriente continua de hasta 150 kW, lo que permite pasar del 10 al 80 % en unos 35 minutos; para el día a día, el cargador embarcado de 22 kW en corriente alterna facilita recargas nocturnas. Un detalle inteligente: el sistema de preacondicionamiento ajusta la temperatura de la batería cuando el navegador detecta un punto de recarga en la ruta, para aprovechar al máximo la potencia del cargador.
El navegador específico para vehículos eléctricos monitoriza constantemente la autonomía restante y puede modificar el itinerario si el estado de carga lo exige. Además, la frenada regenerativa dispone de cinco niveles de retención (seleccionables desde las levas) y alcanza desaceleraciones de hasta 0,2 g, recuperando energía sin pisar el freno.
Perspectiva: el lujo silencioso como valor tecnológico
Con el TZ, la compañía japonesa demuestra que el verdadero avance no está en acumular pantallas o cifras de potencia, sino en lograr que la tecnología desaparezca en favor del confort. El cambio manual virtual es una curiosidad que humaniza la conducción eléctrica, mientras que el Safety+ predictivo convierte la seguridad en un acompañante silencioso. El verdadero lujo no se ve; se siente en cada kilómetro, y para el conductor esto significa menos distracciones y más sensación de control, incluso en un coche de seis plazas y 5,10 metros de largo.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 540 km de autonomía homologada con una batería de 95,8 kWh; hasta 600 km en ciudad en condiciones reales.
- Lo que equipa: Interactive Manual Drive con 8 marchas virtuales, tracción integral DIRECT4, dirección trasera dinámica, Lexus Safety System+ predictivo con cartografía digital, preacondicionamiento de batería, cargador embarcado de 22 kW y carga rápida de 150 kW.
- Así te afecta como conductor: Disfrutas de una conducción más participativa sin renunciar a la eficiencia, el sistema de seguridad te anticipa curvas y frenadas mucho antes de que llegues a ellas, y la recarga inteligente te ahorra tiempo en los viajes largos.

