Hay coches que sobreviven en el mercado por pura inercia, y el Lexus IS 350 2026 parece ser uno de ellos. savagegeese, el canal que nunca teme señalar lo incómodo, ha puesto a prueba esta última actualización y el veredicto es tan descarnado como familiar: fiable a rabiar, pero ridículamente anticuado frente a cualquier rival europeo moderno. La pregunta que sobrevuela todo el análisis es simple: ¿por qué se sigue fabricando?
Lexus ha sabido mantener el atractivo con una tarifa de entrada que ronda los 45.000 dólares, unos miles menos que un BMW 330i xDrive equivalente. savagegeese reconoce que ese diferencial juega a favor del IS, sobre todo si se busca un vehículo para acumular kilómetros sin sobresaltos mecánicos. Sin embargo, ese ahorro inicial desaparece cuando entras en el habitáculo y descubres que, pese a los retoques estéticos, la base técnica sigue anclada en 2013.
Interior: un paso adelante y uno atrás
Las mejoras interiores son un buen resumen del desconcierto que genera este coche. El nuevo sistema de infoentretenimiento es la última versión de Toyota Connected, similar a la de otros Lexus recientes y bastante lejos del que monta un RAV4, según explica el presentador. Se agradecen los mandos físicos para el volumen y los modos de conducción, y los materiales siguen siendo blandos y agradables al tacto. Pero la pantalla digital del cuadro de instrumentos, que sustituye al mágico cuentarrevoluciones móvil de antaño, le resta personalidad al conjunto y, en palabras del canal, «abarata la cabina».
El mayor desproposito de esta actualización es el ruido de motor falso que Lexus ha decidido inyectar en el habitáculo. savagegeese lo describe sin filtros: «es sonido de motor V8 digital, al más puro estilo Grand Theft Auto». Afortunadamente, el sistema se puede desconectar por completo desde el menú de configuración, lo que salva al IS de ser, según sus propias palabras, «agua de perro absoluta». Menos mal, porque con el escape sintético activado la experiencia a bordo pierde cualquier atisbo de seriedad.
Plataforma y mecánica: donde el tiempo se ha detenido
Bajo la carrocería actualizada, el IS 350 reposa sobre la plataforma N de Lexus, anterior a la arquitectura TNGA. Tiene esquema de doble horquilla delante y multibrazo detrás, con subchasis de acero delantero y trasero. savagegeese puntualiza que la revisión de 2021 mejoró la rigidez y la estructura de choque, pero la base sigue siendo la de un coche concebido hace más de una década. El motor no ayuda: un V6 atmosférico 2GR de 3.5 litros con 311 caballos y 280 libras-pie de par, fiable hasta el aburrimiento, pero glotón de combustible y con unas cifras que hoy resultan escasas.
Si lo que buscas es un coche que dure para siempre, compras uno de segunda mano de hace diez años por 20.000 dólares y te ahorras los otros 40.000, espetó Mark durante la prueba.
savagegeese
La unidad probada monta la tracción integral, que envía un 70% del par al eje trasero en condiciones normales y reparte al 50% si detecta deslizamiento. savagegeese y su compañero Mark coinciden en que el sistema está calibrado para la estabilidad, no para la diversión: el IS se niega a rotar y subvira con facilidad cuando se le exige. La opción con el paquete Performance añade amortiguación variable y neumáticos de verano, pero la caja de cambios sigue siendo el verdadero lastre.
La transmisión, el auténtico enemigo
Mientras que las versiones de tracción trasera reciben una caja automática de ocho velocidades que, sin ser moderna, al menos tiene las relaciones adecuadas para el V6, la versión IS 350 AWD arrastra una vetusta transmisión de seis marchas. savagegeese se muestra especialmente crítico: «la primera es como un 30, la segunda como un 80. Es simplemente basura como producto nuevo». Lexus podría haber retocado la gestión electrónica para hacerla más reactiva, pero la matriz japonesa dicta que el mercado estadounidense no merece ese esfuerzo.
La reflexión final del vídeo es demoledora. savagegeese recuerda que el IS 350 fue un gran coche en 2015, cuando los europeos aún no habían dado el estirón dinámico. Hoy, todo en su categoría es más rápido, más eficiente y tecnológicamente superior. La única baza del Lexus es su longevidad mecánica, pero, como señala Mark, eso no justifica el precio: en el mercado de segunda mano hay ejemplares con diez años por una fracción del coste. La actualización de 2026, limitada al exterior y a las pantallas, parece un maquillaje para estirar la vida de un producto que, honestamente, ya no encaja.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de savagegeese en YouTube.


