Circular con la ITV de la moto caducada puede costarte 200 euros de multa… y mucho más en la carretera. Según los últimos datos de AECA-ITV, el 30% de los vehículos españoles todavía circula sin la inspección técnica en vigor. Aunque la cifra ha bajado desde el 37% de 2020, ese porcentaje sigue siendo un lastre para la seguridad vial, especialmente entre los motoristas, un colectivo para el que un fallo mecánico puede ser fatal.
Guillermo Magaz, director gerente de la asociación, lo tiene claro: la ITV no es un trámite administrativo, sino una herramienta para salvar vidas y proteger el medio ambiente. Por eso, en los últimos años, AECA-ITV ha desplegado una de las campañas de concienciación más ambiciosas de Europa: «Si no pasas, PÁSALA».
El 30% de vehículos con ITV caducada: una amenaza directa para los motoristas
Detrás de ese 30% hay miles de motos con neumáticos desgastados, frenos al límite, luces fundidas o emisiones por encima de lo permitido. Defectos que una inspección técnica detecta en minutos pero que, sin revisión, se convierten en una ruleta rusa cada vez que sales a la carretera. Magaz explica que la pandemia aceleró el envejecimiento del parque y disparó el absentismo en las estaciones de ITV, y recuerda que «la gota constante acaba perforando la piedra»: solo con comunicación sostenida se logra cambiar la percepción ciudadana.
La estrategia de «Si no pasas, PÁSALA»: cómo la comunicación salva vidas
La campaña, presente en más de 400 estaciones y difundida en televisión, radio, digital y redes sociales, nació en 2022 con la idea de recordar a cada conductor que la ITV es una contribución esencial a la seguridad. Uno de los aciertos ha sido adaptar el mensaje a públicos concretos. Para llegar a los motoristas, las redes sociales se han revelado como un canal eficaz y rentable, justo lo que necesita una asociación que trabaja con presupuestos ajustados.
Miguel Ángel Magaz subraya que el coste de una campaña masiva puede ser alto, pero que buscar socios —como plataformas de seguridad vial o medios colaboradores— multiplica el alcance sin disparar la factura. En España, AECA-ITV ha llegado a un acuerdo con el principal grupo de comunicación del país para que su mensaje llegue más lejos.
El coste de la comunicación frente al precio de no pasar la ITV
Una multa por ITV caducada son 200 euros (100 con pronto pago), pero las consecuencias indirectas van mucho más allá: un parte de accidente con lesiones, la pérdida del vehículo, e incluso la posible imputación penal si se demuestra que el defecto era evitable. Para una moto, además, la ausencia de ITV puede acarrear la inmovilización inmediata si un agente detecta un fallo grave, algo que sucede con más frecuencia de la que imaginas.
La comunicación constante no es un gasto, es la única forma de que la ITV deje de ser un trámite y se convierta en un seguro de vida.
La entrevista concedida al Comité Internacional de ITV (CITA) deja otra enseñanza: no basta con hacer bien el trabajo, hay que contarlo. Magaz insiste en que «nuestro trabajo salva vidas cada día y la sociedad merece saberlo». La experiencia española se ha convertido en referente internacional precisamente por haber apostado por una estrategia a largo plazo, alejada de acciones puntuales que apenas arañan la superficie del problema.

