500 unidades. Esa es toda la producción de las nuevas Stark Factory Edition, las versiones más radicales de las motos eléctricas off-road de la marca española. La MX, enfocada al motocross, se fabricará en solo 200 ejemplares; la EX, de enduro, en 300. Suspensiones de competición, componentes de titanio y una estética de fábrica que grita exclusividad.
Suspensiones de fábrica y titanio por todas partes
Stark ha equipado estas ediciones con lo mejor de KYB: la horquilla Factory A-Kit de 48 mm con tratamiento Kashima y monoamortiguador trasero, ambos completamente regulables. En la MX, el recorrido delantero alcanza los 310 mm, mientras que la EX se queda en 300 mm, adaptada a las exigencias del enduro. Detrás, ambas comparten 303 mm de recorrido.
La ligereza es otra obsesión. Las estriberas de titanio impresas en 3D ahorran 140 gramos; el juego de tornillería del mismo material resta otros 900 gramos frente a los componentes estándar. Las tijas mecanizadas por CNC van numeradas, un detalle de edición limitada.
Motor y batería: 78,9 CV y carga en dos horas
El corazón eléctrico no cambia. El motor desarrolla 78,9 CV con un par instantáneo desde cero revoluciones, algo que en off-road marca la diferencia. La batería de 7,2 kWh y 420 V se recarga en aproximadamente dos horas con una toma de 240 V. No hay embrague ni cambios: acelerador y frenos, como en cualquier Varg.
Un control de tracción integrado y mejoras en la refrigeración aseguran que el rendimiento no decaiga en tandas largas, ya sea en circuito de MX o en una especial de enduro.
¿MX o EX? Dos filosofías para dos terrenos
Aunque comparten la base, las puestas a punto difieren. La MX Factory Edition está pensada para saltos y curvas rápidas, con una suspensión más firme y ágil. La EX busca tracción y aplomo en pasos rotos, raíces y subidas técnicas. Ambas son, en esencia, herramientas de competición para pilotos que no se conforman con lo estándar.
La exclusividad se paga, pero en la era de la electrificación del off-road, Stark Future demuestra que las motos eléctricas ya pueden mirar de tú a tú a las de combustión en todos los terrenos.
La apuesta de Stark Future por la exclusividad
Con apenas 500 unidades en todo el mundo, Stark Future no busca volumen de ventas con estas Factory Edition. Busca reforzar su imagen como fabricante de motos eléctricas de alto rendimiento, capaz de codearse con los grandes nombres del off-road. Es una estrategia similar a la de marcas como KTM o GasGas con sus ediciones limitadas, pero con el añadido de la tecnología eléctrica, un terreno donde Stark lleva ventaja.
La participación de Sébastien Tortelli, director de competición y excampeón mundial de MX, garantiza que cada componente está probado al límite. La marca ya había demostrado con la Varg estándar que una eléctrica puede ser más rápida que una 450 de combustión. Con las Factory, eleva la apuesta sin cambiar el motor: todo se juega en la parte ciclo, en la exclusividad y en la sensación de pilotar una pieza única.


