Llenar el depósito es hoy más caro que hace unas semanas por el conflicto en Oriente Medio, pues cualquier movimiento internacional tiene consecuencias directas en el precio del combustible. Así que son muchos los conductores que buscan técnicas de conducción eficiente para ahorrar en gasolina y diésel.
Hay motores que consumen más que otros, pero hay una parte del consumo que depende directamente de tu estilo de conducción y de tus hábitos al volante. Norauto señala que una conducción eficiente puede rebajar el gasto hasta un 20%, lo que coincide con muchos estudios sobre ecoconducción. La Dirección General de Tráfico (DGT) señala incluso que puede llegar hasta el 50%.
Los 10 hábitos de conducción para gastar menos combustible

Estos son los 10 hábitos de conducción eficiente que te van a ayudar a gastar menos combustible:
- No dejes el coche demasiado al ralentí al arrancar: en los motores modernos ya no tiene sentido ni hace falta. Consume combustible sin aportar ninguna ventaja real.
- Acelera de forma progresiva: cada acelerón brusco obliga al motor a inyectar más carburante del necesario. Una salida suave reduce el gasto y, además, castiga menos la mecánica.
- Mantén una velocidad uniforme:los cambios constantes de ritmo no ayudan a ahorrar. Si aceleras y frenas constantemente, vas a disparar el consumo.
- Anticípate al tráfico: si ves un semáforo en rojo o un atasco con tiempo, levanta el pie con tiempo y aprovecha la inercia. No frenes en el último momento.
- Usa marchas largas siempre que sea posible: si revolucionas el motor más de la cuenta, vas a disparar el consumo. Lo recomendable es circular a bajas revoluciones cuando el coche lo permita sin tirones, pero tampoco lo lleves al extremo.
- Apaga el motor en paradas largas: aprovecha el Start&Stop de tu coche para parar el motor en atascos o semáforos. Si la parada supera el minuto, mejor apágalo.
- Revisa la presión de los neumáticos: conducir con una presión inferior a la recomendada puede aumentar el consumo hasta un 3%, incluso entre un 7% y un 10% si el neumático está muy bajo. Además del riesgo para la seguridad vial.
- Usa la climatización con cabeza: en ciudad, mejor baja las ventanillas y en carretera, utiliza el aire acondicionado de forma razonable.
- Evita llevar peso innecesario: muchos conductores llenan el maletero de trastos que no necesitan y, lógicamente, ese peso obliga al motor a hacer un esfuerzo extra.
- Planifica el trayecto antes de salir: aunque conozcas la ruta, utiliza aplicaciones como Google Maps o Waze para encontrar siempre la opción más eficiente y que te redirija si hay atasco.
El mantenimiento también cuenta

No te olvides tampoco del mantenimiento, porque un coche en mal estado va a consumir más combustible de lo normal. Aunque apliques todas las técnicas de conducción eficiente posibles.
Por ejemplo, el filtro de aire sucio impide que el motor respire correctamente, mientras que las bujías desgastadas empeoran el proceso de combustión. Un aceite que no tiene la viscosidad correcta genera más fricción interna, y unos inyectores parcialmente obstruidos hacen que el combustible no se aproveche como debería.
El mejor consejo en este sentido es respetar los tiempos de mantenimiento que marca el fabricante. Depende mucho de cada modelo, pero por lo general:
- Deberías cambiar el filtro de aire entre los 15.000 y 30.000 kilómetros.
- Puede que tengas que cambiar las bujías a los 30.000, según el material.
También existen tratamientos concretos para limpiar la carbonilla acumulada en el motor y recuperar parte de la eficiencia. Algunos procesos de descarbonización pueden reducir el consumo hasta un 10% y rebajar las emisiones contaminantes hasta un 20%, según Norauto.

