Hace apenas unos días, la DGT publicó un polémico vídeo que hizo que muchos conductores estallaran de indignación. Algo parecido ha ocurrido ahora con la Guardia Civil, pero esta vez por una situación diferente. Se ha hecho viral un vídeo que ha puesto a la Agrupación de Tráfico en el ojo del huracán.
No se trata solo de un control de velocidad más, sino de una maniobra de camuflaje tan extrema que ha despertado la indignación de miles de usuarios en redes sociales. En este vídeo se puede ver cómo los agentes han escondido un coche patrulla y un radar de última generación de una forma que parece más propia de una emboscada que de una campaña de seguridad vial.
4Seguridad vial o afán recaudatorio en las carreteras españolas
El vídeo de la polémica ha coincidido con una campaña especial de vigilancia de la velocidad impulsada a nivel europeo. El argumento oficial siempre es el mismo: la velocidad excesiva es uno de los factores principales en los accidentes mortales. Y es verdad, nadie puede negar que ir a 200 kilómetros por hora es una imprudencia que pone en riesgo la vida de los demás. Sin embargo, el problema viene cuando se utiliza esa excusa para poner radares en zonas donde el riesgo de accidente es bajísimo.
Cuando ves un Velolaser escondido en una bajada pronunciada de una autovía de tres carriles, donde el coche se lanza solo, es difícil creer que es por tu seguridad. Esta desconexión entre lo que dice la DGT y lo que ven los conductores en la carretera es lo que genera tanta rabia.
La imagen de la Guardia Civil se resiente cada vez que se publica un vídeo como este. Es una pena que un cuerpo con tanta historia y que tanto ha hecho por los españoles se vea envuelto en estas polémicas por culpa de estrategias de vigilancia que parecen diseñadas para cazar al despistado más que al delincuente.


