La última publicación de la DGT en sus redes sociales ha vuelto a levantar polémica poniendo en duda una acción en carretera que muestra una conducción impecable.
Lo que para un usuario de la vía parece un adelantamiento de manual, para el organismo que dirige Pere Navarro es una infracción grave. Y muchos conductores, hartos de que se ponga el foco en cosas que no tienen sentido, se han puesto en pie de guerra.
1La última polémica de la DGT en redes sociales por un adelantamiento
La convivencia entre coches y bicicletas en las vías interurbanas es uno de los temas más sensibles para la seguridad vial en España. Por eso, la DGT utiliza a menudo las imágenes captadas por su Unidad de Medios Aéreos (UMA) para dar ejemplo de lo que no se debe hacer.
El problema surge cuando el ejemplo elegido parece no ajustarse a la realidad de lo que vemos en el vídeo. En esta ocasión, la cuenta oficial de la DGT compartió un clip donde se ve a una furgoneta blanca adelantando a un ciclista en una carretera estrecha. El mensaje que acompañaba al vídeo era contundente, calificando la acción como una maniobra temeraria. Según el organismo, el conductor de la furgoneta puso en riesgo al resto de usuarios, en especial al ciclista, por realizar el adelantamiento justo en el momento en el que venía otro vehículo en sentido contrario.
Si miras las imágenes con atención, verás que el ciclista circula de forma correcta por el arcén. La furgoneta llega por detrás, aminora un poco y se desplaza hacia la izquierda para dejar espacio, pero sin llegar a pisar la línea continua que separa los carriles. En ese preciso instante, un coche aparece de frente por el carril contrario.
Para la DGT, la proximidad de ese tercer vehículo convierte la maniobra en un riesgo inaceptable. Sin embargo, la percepción de miles de conductores es bien distinta. Muchos consideran que la furgoneta hizo lo que debía: dejó la distancia lateral de seguridad, no invadió el carril contrario y mantuvo una trayectoria estable. Esta diferencia de criterios ha provocado una oleada de críticas que acusan a la DGT de falta de rigor o incluso de buscar el clickbait fácil para generar impacto a costa de criminalizar a conductores que cumplen las normas.

