El cuerpo humano es capaz de realizar acciones increíbles bajo presión, pero hay momentos en los que la biología nos juega una mala pasada. Y es en uno de esos momentos de los que la Guardia Civil nos alerta: cuando vamos conduciendo y de repente surge una situación de peligro El cerebro reacciona en milésimas de segundo con una respuesta natural de supervivencia que no puedes evitar.
Hay un fenómeno físico muy concreto que preocupa mucho a los expertos en seguridad vial. Se llama efecto “bolsa de papel», y es una situación bastante peligrosa.
1Así reacciona el cuerpo antes de un impacto
Imagina que vas circulando y de repente aparece un obstáculo en tu camino. No tienes tiempo de frenar del todo, y sabes que el choque es inevitable. En ese momento, tu cuerpo activa un mecanismo de defensa automático. Lo primero que haces, casi sin darte cuenta, es tensar todos los músculos. Pero hay algo más profundo que ocurre en tu sistema respiratorio. De forma instintiva, vas a realizar una inspiración muy profunda. Es como si quisieras llenar tus pulmones al máximo para aguantar el golpe.
El problema es que, tras esa entrada masiva de aire, bloqueas la salida del aire para proteger tu caja torácica. En tu mente, crees que tener el pecho inflado te servirá de escudo protector, como si fueras un globo rígido que puede aguantar mejor la presión. Pero la realidad es muy diferente. La Guardia Civil explica que al retener ese aire con todas tus fuerzas justo antes de la colisión, estás convirtiendo tus pulmones en un sistema cerrado a una presión muy alta. Y es aquí donde comienza el verdadero peligro del efecto “bolsa de papel”.

