El cuerpo humano es capaz de realizar acciones increíbles bajo presión, pero hay momentos en los que la biología nos juega una mala pasada. Y es en uno de esos momentos de los que la Guardia Civil nos alerta: cuando vamos conduciendo y de repente surge una situación de peligro El cerebro reacciona en milésimas de segundo con una respuesta natural de supervivencia que no puedes evitar.
Hay un fenómeno físico muy concreto que preocupa mucho a los expertos en seguridad vial. Se llama efecto “bolsa de papel», y es una situación bastante peligrosa.
2La Guardia Civil explica el efecto “bolsa de papel”
Para entender este concepto, solo tienes que pensar en una bolsa de papel de las que te dan en una tienda. Si la bolsa está vacía y la golpeas, se arruga y cambia de forma. No pasa nada grave. Sin embargo, si inflas la bolsa de aire por completo y cierras la apertura con la mano, la situación cambia de forma radical. En el momento en que le das un golpe seco y fuerte con la otra mano, la bolsa no aguanta la presión y estalla con un ruido fuerte. Esto ocurre porque el aire que está atrapado dentro no tiene por dónde escapar, y la fuerza del impacto aumenta la presión interna hasta que el papel se rompe.
Lo mismo puede ocurrirle a tus pulmones dentro del coche. Cuando chocas de frente, tu pecho suele impactar contra el cinturón de seguridad o incluso contra el airbag que se despliega a toda velocidad. Aunque estos elementos están ahí para salvarte, ejercen una presión externa brutal sobre tu tórax en apenas unos segundos. Si tus pulmones están llenos de aire y tienes las vías respiratorias cerradas por el miedo, el aire atrapado busca una salida. Al no encontrarla, la presión interna sube tanto que el delicado tejido pulmonar puede llegar a romperse, tal y como sucede con la bolsa de papel del ejemplo.


