Vas circulando por la autovía o autopista y te encuentras con un coche de la Guardia Civil, ¿te ha pasado? Supongamos que ellos van a la velocidad legal (120 km/h) y tú también, incluso unos km/h por encima, ¿está permitido adelantar al coche patrulla o es mejor reducir la velocidad y quedarte detrás?
Buena parte de los conductores reducen la velocidad de manera innecesaria, llegando a ponerse a 100 o 110 km/h y formando una pequeña caravana que perfectamente se podría haber evitado. Ni la Dirección General de Tráfico (DGT) ni la Guardia Civil van a reconocer abiertamente que puedas adelantarles, pero como en tantas otras situaciones en carretera, deja que impere siempre el sentido común.
1¿Qué dice la norma sobre adelantar a la Guardia Civil?
Técnicamente, ni la DGT, ni el Reglamento General de Circulación (RGC) ni el de vehículos prohíben expresamente adelantar a un coche patrulla. La única referencia al respecto es cederles el paso automáticamente cuando actúan como vehículos prioritarios, es decir, con las luces azules y las sirenas encendidas, igual que un camión de bomberos o la ambulancia.
Pero si la Guardia Civil circula sin sirenas ni luces, a efectos legales, es un vehículo más. Sí, su interior lo ocupan agentes que controlan la circulación, las imprudencias y que tienen la potestad para sancionar las conductas inapropiadas. Pero si cumples todas las normas de tráfico, su presencia en la autovía no debería preocuparte.
El problema es que muchos conductores, ya sea por miedo o por torpeza, no saben bien cómo reaccionar a su presencia y suelen tener actitudes que entorpecen la circulación e incluso generan situaciones peligrosas. Lo único que dice la ley es que en todo momento debemos respetar la velocidad máxima legal, que en la mayoría de autovías y autopistas es de 120 km/h.
Por tanto, si tanto la Guardia Civil como tú circuláis a 120 km/h, no tendrías por qué adelantarle, porque para eso tendrías que superar la velocidad máxima legal. Otra cosa bien distinta es que los agentes vayan a 110 o 115 km/h, y en ese caso tienes libertad absoluta para efectuar el adelantamiento, como si se tratara de un vehículo más.


