Goliath 700: Hennessey Performance crea el Sierra que GMC jamás se atrevió a construir

Hennessey Performance nunca ha sido un especialista asociado a la moderación. Mientras otros preparadores buscan potenciar la eficiencia o el equilibrio, el preparador texano lleva décadas apostando por la exageración mecánica como sello de identidad. Su historial lo demuestra: desde muscle cars convertidos en auténticos misiles hasta el hiperdeportivo Venom F5. Su última creación, nacida desde la base de un GMC Sierra AT4 sigue esa misma filosofía, porque se transforma bajo sus manos en este Goliath 700, un monstruo que redefine lo que significa llevar un todoterreno al extremo. Para lograrlo, Hennessey Performance sustituye el corazón turbodiésel de seis cilindros en línea por el V8 de 6.2 litros disponible en la gama, al que además añade un gigantesco compresor que cambia por completo el carácter del vehículo.

El resultado es un pick-up que deja de ser simplemente potente para entrar en territorio salvaje. El motor debidamente actualizado entrega 700 CV y 828 Nm de par, cifras que permiten a este mastodonte alcanzar las 60 millas por hora (96 km/h) en solo 4,2 segundos, un rendimiento digno de deportivos de alto nivel. Pero la potencia no lo es todo. De ahí que Hennessey Performance incorpora un intercooler aire‑agua, un sistema de escape catback de acero inoxidable y una serie de ajustes que garantizan que la mecánica soporte semejante incremento sin comprometer la fiabilidad. La preparación continúa en el apartado off‑road, con componentes DBS mejorados, nuevos brazos de control superiores, los reconocidos amortiguadores DSSV de Multimatic y un conjunto de llantas de 20 pulgadas con neumáticos todoterreno de 35 pulgadas, listos para enfrentarse a cualquier superficie.

Hennessey Performance ha creado un Sierra capaz de plantar cara a 1500 TRX o F-150 Raptor R

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La estética también recibe una transformación radical. Este Goliath 700 incorpora parachoques delanteros y traseros de acero, emblemas personalizados, una barra de luces LED de 40 pulgadas, luces auxiliares de 3 pulgadas, detalles en fibra de carbono en el portón trasero, estribos eléctricos y una placa protectora firmada por Hennessey. Todo ello le convierte en un vehículo imposible de confundir con un GMC Sierra AT4 convencional. Y aunque el fabricante americano no ha lanzado un rival directo para modelos como los Ram 1500 TRX o Ford F‑150 Raptor R, esta preparación llena ese vacío con creces.

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El interior también recibe mejoras que refuerzan la exclusividad del conjunto: alfombrillas específicas, placas numeradas y reposacabezas bordados. Como es habitual a la hora de hablar del especialista tejano, el paquete incluye una garantía limitada de tres años o 36.000 millas (casi 60.000 kilómetros), un detalle que demuestra la confianza del preparador en su trabajo. En definitiva, el Goliath 700 no es solo un pick-up potenciado; es una declaración de intenciones, un vehículo pensado para quienes buscan algo más que prestaciones: buscan espectáculo, presencia y una experiencia de conducción que roza lo desmesurado.