Los guantes obligatorios en moto serán exigibles desde el 1 de octubre, según la nueva redacción del Reglamento General de Circulación. La DGT aprovecha la reforma para regular por primera vez el uso del arcén derecho en los atascos y para imponer el chaleco reflectante a quienes reparten.
No es una recomendación. Es una obligación con multa detrás y afecta tanto a quien conduce como a quien va de pasajero. Conviene tenerlo claro antes de que llegue la fecha.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la DGT endurece por primera vez el equipo mínimo del motociclista y regula el arcén derecho, un espacio que hasta ahora quedaba en tierra de nadie.
- Cómo te afecta: si vas en moto tendrás que llevar calzado cerrado siempre y guantes de protección en carretera; si repartes, el chaleco reflectante pasa a ser obligatorio toda la jornada.
- Puntos clave y plazos: todo entra en vigor el 1 de octubre de 2026 y las multas por incumplir son de 200 euros. Los cascos homologados para ciclomotor llegan el 1 de octubre de 2027.
Qué cambia exactamente desde el 1 de octubre
La principal novedad es el calzado. Tanto el conductor como el pasajero deberán llevar calzado cerrado en cualquier tipo de vía, no solo en carretera. Esto significa que las chanclas y el calzado abierto quedan fuera también en ciudad.
Después vienen los guantes. La norma exige guantes de protección en vías interurbanas, para quien conduce y para quien va detrás. Eso sí, la normativa prevé una futura regulación técnica de los guantes homologados mediante una orden ministerial. Hasta que llegue, valen los guantes de protección de características similares a los actuales. Puedes consultar el detalle en la web oficial de la DGT.
El calzado cerrado y los guantes dejan de ser una elección: a partir del 1 de octubre son obligación y su incumplimiento cuesta 200 euros.
Cuánto cuesta la multa por ir en moto sin guantes
Incumplir la exigencia de calzado está considerado infracción grave y se sanciona con 200 euros. Lo mismo ocurre con el chaleco de los repartidores: otros 200 euros si no lo llevas puesto. La cifra no depende de la ciudad, porque el Reglamento General de Circulación es una norma estatal que se aplica en toda España.
En la práctica, poco importa si circulas por una vía urbana o por una carretera convencional: la obligación de calzado cerrado es la misma. Los guantes, en cambio, se exigen específicamente en vías interurbanas, así que dentro de la ciudad la exigencia no es idéntica.
El arcén a 30 km/h: cómo funciona
Sí, podrás circular por el arcén derecho, pero solo cuando exista congestión de tráfico, el tramo esté señalizado y no superes los 30 km/h. La reforma busca ofrecer una alternativa más segura que la circulación entre vehículos detenidos o avanzando a muy baja velocidad.
Ojo con las condiciones. No es un permiso general para usar el arcén cuando te convenga. Si el tramo no está señalizado, o si vas por encima del límite, la maniobra sigue siendo irregular. Cada vía decidirá dónde habilita ese uso.
Los riders y el chaleco reflectante
Quien use la moto como herramienta de trabajo tendrá que llevar chaleco reflectante durante toda la jornada laboral. La medida apunta sobre todo a los repartidores, los llamados riders. No basta con llevarlo en la mochila o colgado del retrovisor: hay que portarlo puesto mientras se trabaja, y su incumplimiento también son 200 euros.
Cascos homologados: una fecha distinta
El apartado de cascos tiene su propio calendario. Los usuarios de ciclomotor —vehículos de hasta 50 cc, velocidad máxima de 45 km/h y permiso AM— deberán usar cascos homologados y no simplemente certificados a partir del 1 de octubre de 2027. Es decir, un año después que el resto de medidas, según la nueva redacción del Reglamento.
Por qué el límite de 30 km/h cambia la forma de circular
Hasta hace poco, el arcén derecho era un espacio vedado para las motos en la mayoría de situaciones. La norma general prohibía circular por él y, en la práctica, lo ocupaban vehículos averiados, bicicletas o conductores en apuros. La reforma abre una vía intermedia: no se trata de invitar a colarse, sino de reconocer una maniobra que ya hacía mucha gente y llevarla a un marco regulado.
El umbral de 30 km/h no es casual. Por debajo de esa velocidad, la diferencia entre circular entre vehículos y hacerlo por el arcén se estrecha, y el arcén señalizado ofrece una trayectoria con menos cambios. La clave está en la señalización: donde no exista, la autorización no aplica.
Conviene estar atento a cómo lo ponen en marcha las distintas administraciones. El Reglamento es estatal, pero señalizar los tramos depende de los titulares de cada vía, así que la aplicación será desigual. Es probable que los primeros tramos habilitados aparezcan en accesos a grandes ciudades y en carreteras con atascos recurrentes.
El próximo hito del calendario es el 1 de octubre de 2026 para el calzado, los guantes y el arcén. Un año después llegan los cascos de ciclomotor. Entre medias queda por concretar la orden ministerial que definirá qué guantes se consideran homologados, un punto que aún genera dudas entre el colectivo motero.

