Guantes de moto obligatorios desde el 1 de octubre: la DGT multa con 200 euros si no los llevas

La obligación de llevar guantes de moto homologados y calzado cerrado llega con la reforma del Reglamento General de Circulación. Con el pronto pago, la multa se queda en 100 euros.

Los guantes de moto son obligatorios desde el 1 de octubre, y también el calzado cerrado. Si te paran sin ellos, la multa es de 200 euros.

No hay excepciones por trayecto corto ni por ciudad. Da igual que salgas a por el pan en un escúter o que te hagas 400 kilómetros de ruta: la norma no distingue entre un desplazamiento de cinco minutos y un viaje largo. Cualquiera que vaya sobre una moto o un ciclomotor tendrá que llevar guantes homologados y un calzado que cubra el pie por completo.

Es una de las piezas de la reforma del Reglamento General de Circulación que la DGT venía avisando desde el verano, y llega con la temporada de playa ya cerrada. Las chanclas, las sandalias, los Crocs y cualquier otro zapato abierto quedan oficialmente fuera de juego sobre una moto.

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Tráfico justifica el cambio por seguridad: los pies y los tobillos son las zonas más expuestas en una caída, incluso a baja velocidad. Un zapato abierto no protege frente a golpes, rozaduras o aplastamientos. Uno cerrado reduce ese riesgo de forma considerable.

Qué cambia exactamente el 1 de octubre

La obligación no menciona marcas ni modelos concretos: exige que el guante esté homologado y que el calzado cierre el pie. Eso significa que una zapatilla deportiva cerrada cumple el requisito legal, aunque no sea lo más recomendable si lo que buscas es protección real en caso de caída.

Muchos motoristas se preguntan si vale cualquier guante que tengan por casa. La respuesta es que no: la norma habla de guantes homologados, lo que deja fuera los de lana, los de bricolaje o los de disfraz. Los específicos de moto llevan refuerzos en nudillos y en la palma, y no cuestan una fortuna.

A partir de ahí, cada conductor decide si se queda en el mínimo que pide la ley o sube un escalón. En el mercado hay calzado para motoristas con aspecto de zapato informal, con protecciones en el tobillo y en la planta, y sin la apariencia de una bota pesada. Prácticamente todas las marcas tienen su propia versión.

La ley te pide cubrir el pie; una caída a 30 km/h te va a pedir bastante más que eso.

Cuánto cuesta en euros y a quién afecta

La sanción por circular sin guantes o con calzado inadecuado es de 200 euros. Si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, se queda en 100 euros gracias al descuento por pronto pago. Los agentes pueden sancionar en cualquier control, en ciudad o en carretera, y la obligación alcanza a todos los motoristas sin distinción: noveles, veteranos y profesionales.

Conviene leer la notificación con calma cuando llegue. Además del importe, hay que comprobar si la infracción lleva aparejada detracción de puntos, un detalle que genera dudas y que merece confirmarse antes de decidir si pagas o presentas alegaciones.

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normativa motos 1 octubre

Por qué la DGT cambia ahora el reglamento

Los colectivos de motoristas llevaban años reclamando que el equipamiento mínimo dejara de ser una recomendación y pasara a ser una obligación. El argumento que esgrimen es sencillo: en moto cualquier prenda protege poco, pero un zapato de playa no protege nada. Con las chanclas, el pie va descubierto y a merced del asfalto en el primer golpe.

La novedad no llega sola. El texto del que forma parte esta medida toca varios elementos del equipamiento sobre dos ruedas, y la DGT ha anunciado que vigilará su cumplimiento en los controles habituales. La fecha elegida tampoco es casual: el 1 de octubre coincide con el cierre de la temporada de playa y con el arranque del curso, cuando el uso de la moto repunta en ciudad.

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Para el conductor de a pie, el consejo es el mismo que se da con el casco: no lo dejes para el día que te paren. Guardar unos guantes homologados y un calzado cerrado en el baúl cuesta poco y resuelve cualquier control imprevisto. A partir del 1 de octubre, la comodidad deja de ser un argumento válido sobre una moto.