Menos de tres meses para que los motoristas españoles estrenen un paquete de obligaciones de equipamiento que conlleva una multa de 200 euros por su incumplimiento. La reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada por el Consejo de Ministros, fija el 1 de octubre de 2026 como la fecha en la que guantes de protección, calzado cerrado y chaleco reflectante pasan a ser exigibles en determinadas circunstancias.
Qué equipamiento será obligatorio a partir del 1 de octubre
La nueva normativa distingue entre distintas situaciones y tipos de usuario. Los conductores y pasajeros de motos y ciclomotores deberán llevar guantes de protección en todas las vías interurbanas. Circular sin ellos estará tipificado como infracción grave y acarreará directamente 200 euros.
Además, el calzado cerrado se convierte en universal: no se podrá circular con sandalias, chanclas ni ningún calzado abierto en ningún tipo de vía. La misma sanción grave de 200 euros espera a quien incumpla esta exigencia.
El chaleco reflectante, por su parte, afecta exclusivamente a los riders profesionales, aquellos repartidores que trabajan a bordo de motocicletas o bicicletas en el ámbito del reparto. Para ellos llevar el chaleco será obligatorio durante toda la jornada laboral y su ausencia también se castigará con 200 euros.
Una particularidad relevante: la obligación de usar guantes de protección entra en vigor el 1 de octubre, pero la orden ministerial que establecerá los requisitos técnicos de homologación aún está pendiente. Hasta que se publique, basta con llevar cualquier guante de protección que cubra la mano. Cuando la orden esté en vigor, solo los guantes homologados evitarán la multa.
Llevar guantes, calzado cerrado y chaleco reflectante no es solo una cuestión de seguridad, sino la forma más sencilla de esquivar una sanción grave de 200 euros.
Cómo evitar la sanción: guantes, calzado y chaleco en regla
La mejor manera de evitar la multa de 200 euros es hacer un repaso del equipamiento que utilizas habitualmente. Si sueles conducir por carretera, comprueba que tienes unos guantes de protección siempre a mano; para los desplazamientos urbanos, sustituye el calzado abierto por cualquier calzado cerrado. Los profesionales del reparto deben añadir un chaleco reflectante al equipo diario.
En cualquier tienda especializada encontrarás guantes de protección desde 20-30 euros y calzado cerrado apto por precios similares. El chaleco reflectante cuesta menos de 15 euros y es fácil de guardar bajo el asiento. La inversión es mínima comparada con los 200 euros de la sanción.
Conviene recordar que, aunque la orden ministerial sobre homologación de guantes no esté lista, llevar guantes ya es obligatorio. Aprovecha el periodo transitorio para familiarizarte con el uso del guante y, cuando llegue la homologación, actualízalo por un modelo certificado.
Por qué la DGT endurece el equipamiento de los motoristas
La reforma responde a un cambio de enfoque que prioriza la protección de los usuarios vulnerables. En 2025, la siniestralidad de los motoristas seguía siendo preocupante, y un equipamiento adecuado puede marcar la diferencia entre sufrir lesiones leves o graves en una caída. La DGT ha insistido en que los guantes reducen las abrasiones y el calzado cerrado evita lesiones en los pies. Para los riders, el chaleco reflectante aumenta su visibilidad en las horas de reparto nocturno.
Las sanciones económicas, además, pretenden que el mensaje cale rápido: la multa de 200 euros equivale, aproximadamente, al valor del equipamiento básico completo. En cualquier caso, desde el 1 de octubre la Guardia Civil de Tráfico y las policías locales podrán sancionar sin margen de aviso.
La reforma también eleva el estándar de los cascos de ciclomotores, que a partir de 2027 deberán estar homologados y ya no bastará con la simple certificación. Aunque ese plazo es más lejano, conviene tenerlo presente para anticipar el gasto.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: Si utilizas la moto en vías interurbanas, confirma que llevas guantes de protección; en ciudad, que tu calzado es cerrado; y si eres profesional del reparto, que tienes el chaleco reflectante.
- Cómo hacerlo: Comprueba tu equipo actual. Los guantes han de cubrir toda la mano y ser resistentes; el calzado debe tener puntera y talón cubiertos; el chaleco debe cumplir la normativa y ser visible.
- Cuánto cuesta: Unos guantes de protección básicos, de 20 a 40 euros; calzado cerrado apto, entre 30 y 60 euros; chaleco reflectante, menos de 15 euros. La multa por incumplir cualquiera de estas obligaciones es de 200 euros.

