Hay automóviles verdaderamente exclusivos… y luego está el Gordon Murray Automotive T.50, un superdeportivo que nació para convertirse en toda una declaración de principios en plena era digital. Pero incluso dentro de esa élite mecánica hay ejemplares que se sitúan en otra dimensión. El chasis número 47 es uno de ellos: un GMA T.50 que prácticamente no ha vivido. Apenas 62 millas (100 kilómetros) desde que salió de fábrica en 2024, sin matricular, sin estrenar, sin haber sido conducido por su propietario. Un coche detenido en el tiempo, conservado como si el propio Gordon Murray lo hubiera terminado ayer.
Ahora, este ejemplar tan especial se prepara para enfrentarse al mercado actual en una subasta que promete alcanzar cifras de vértigo. Los expertos de RM Sotheby’s lo ofrecerán en su plataforma “Sealed” entre el 23 y el 30 de septiembre de 2026, con una estimación que oscila entre 4,2 y 4,6 millones de libras (entre 4,9 y 5,4 millones de euros). Es decir, aproximadamente el doble de lo que costaba cuando era nuevo. Y eso ya dice mucho del magnetismo que ejerce este modelo sobre los coleccionistas más acaudalados del planeta.
Del GMA T.50 tan solo se han fabricado 100 unidades para todo el mundo

Gordon Murray Automotive fabricó solo 100 unidades de su maravilloso GMA T.50, cada una con su propia personalidad, pero el chasis 47 destaca incluso dentro de esa familia tan limitada. No solo por su estado impoluto, sino por la sensación de estar ante un automóvil que nunca ha iniciado su historia. Es, en esencia, un GMA T.50 nuevo con dos años de vida técnica y cero años de vida real. Un unicornio mecánico.
Harvey Stanley, director de ventas privadas de RM Sotheby’s, lo resume con claridad: “Todos los GMA T.50 son únicos, pero este es especialmente singular”. Y no exagera. La configuración del vehículo, su ausencia total de uso y la conexión con el número 47 lo convierten en una pieza que difícilmente volverá a repetirse.
Un ejemplar que tan solo tiene 100 kilómetros y que duplicará su precio original

Cuando Gordon Murray Automotive abrió las reservas del que consideraba el sucesor espiritual del icónico McLaren F1 en agosto de 2020 y los compradores pagaron 2,36 millones de libras (unos 2,75 millones de euros) sin impuestos por asegurarse uno. Poco importó semejante cuantía, ya que la producción del GMA T.50 se agotó en menos de dos días. Era el nacimiento de un superdeportivo analógico en un mundo dominado por la electrificación, y los coleccionistas lo entendieron de inmediato.
Hoy, seis años después, el valor del GMA T.50 se ha duplicado. Muestra de ello es que algunos hermanos de nuestro protagonista han ido incluso más allá, porque por poner un ejemplo, el chasis número 009 alcanzó unos escalofriantes 8.035.000 dólares (6.965.000 euros) en una subasta organizada por Broad Arrow el pasado mes de abril en California. Ese precedente añade aún más tensión a la puja del chasis 47.
Cosworth firma el motor V12 de los GMA T.50, que pesan menos de 1.000 kilos

El GMA T.50 es una oda a la ingeniería automovilística más pura. Bajo su cubierta trasera y en posición central se esconde un corazón V12 atmosférico firmado por los artesanos de Cosworth y con 3,9 litros de cilindrada, que es capaz de entregar 661 CV de potencia y subir hasta las 12.100 rpm sin ayuda de los ya habituales turbocompresores, ni tampoco de motores eléctricos. Es un motor que respira por sí mismo, que ruge sin filtros y que convierte cada aceleración en un gesto mecánico, no digital.
Ese corazón impulsa un automóvil que pesa menos de 1.000 kilos (más concretamente son 998 kilos en vacío), una cifra que explica buena parte de su emocionante carácter. Con semejante combinación entre potencia y ligereza, no es de extrañar que el GMA T.50 anuncie un tiempo de 2,9 segundos para acelerar de 0 a 60 millas por hora (96 km/h), así como una velocidad máxima de 226 millas por hora (364 km/h). Son cifras que rivalizan con superdeportivos mucho más potentes, pero que aquí se alcanzan gracias a la filosofía Murray: menos peso, más sensaciones.
Un ejemplar que se podrá estrenar dos años después de haberse fabricado

El interior de este chasis 47 sigue la misma lógica que el del resto de sus hermanos. Nada de pantallas que distraigan, nada de artificios. El conductor se sienta en el centro del vehículo, flanqueado por dos asientos laterales, en una disposición heredada del McLaren F1, la que fue obra culmen de Gordon Murray. Es un habitáculo pensado para conducir, no para navegar entre menús. Un santuario analógico en un mundo que corre hacia lo digital y que en esta criatura, está a estrenar.
El chasis 47 es, en definitiva, una auténtica cápsula del tiempo. Un GMA T.50 que nunca ha vivido, que nunca ha rodado, que nunca ha contado su historia. Y quizá por eso sea tan valioso: porque quien lo compre será, literalmente, su primer capítulo.
Cinco claves del GMA T.50 chasis 47
- Estado impoluto con solo 62 millas y sin matricular.
- Valor al alza con estimación entre 4,2 y 4,6 millones de libras.
- Producción limitada de solo 100 unidades.
- Ingeniería analógica con V12 atmosférico Cosworth.
- Experiencia centrada en el conductor con disposición de tres asientos.
Fotos: RM Sotheby’s









































