El grupo chino Geely invertirá 221 millones de euros para hacerse con el 34 % de una nueva sociedad conjunta con Ford que asumirá la fabricación de las furgonetas Transit eléctricas en la planta de Almussafes, Valencia. La operación, que valora el conjunto de activos en 650 millones de euros, consolida la producción europea de dos modelos esenciales para flotas de reparto y servicios —el Transit Custom y el Transit Connect— y se espera que esté completada a lo largo de 2027.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Refuerza la producción europea de dos furgonetas eléctricas estratégicas para flotas de reparto, servicios y logística de última milla, asegurando su fabricación en Valencia frente a alternativas asiáticas.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: mantiene el centro de producción en Europa; permite a Ford compartir inversión con un socio industrial experto en electrificación; no afecta a la red comercial ni al servicio posventa de Ford. En contra: la sociedad actuará exclusivamente como fabricante por contrato, sin funciones de diseño ni comercialización; el cierre definitivo de la operación está previsto para 2027, lo que deja sin certezas inmediatas a los profesionales que planifican renovación de flota a corto plazo; la valoración final está sujeta a revisión, lo que introduce cierta incertidumbre financiera.
- Datos técnicos clave: Inversión de Geely: 221 millones de euros por el 34% del capital; valoración total de los activos de Almussafes: 650 millones; modelos implicados: Ford Transit Custom y Transit Connect eléctricos; funciones de la nueva empresa: fabricación por contrato, sin diseño, I+D, ventas ni distribución; calendario: constitución prevista a lo largo de 2027.
Qué cambia para la producción de furgonetas eléctricas en Almussafes
Hasta ahora, la planta valenciana ya ensamblaba las versiones térmicas y eléctricas del Transit Custom y el Transit Connect, pero la electrificación exigía inversiones millonarias. Con la entrada de Geely, Ford traslada parte del riesgo industrial a un socio que conoce a fondo la cadena de valor del vehículo eléctrico —el grupo chino controla marcas como Volvo, Polestar o Zeekr— y asegura la viabilidad de la factoría a largo plazo.
La nueva sociedad operará bajo un modelo de fabricante por contrato: se limitará a producir los vehículos según las especificaciones y la demanda de Ford, que mantendrá el control absoluto sobre el diseño, la ingeniería, la marca, las ventas y la atención al cliente. Para el profesional de flotas, esto significa que el concesionario Ford seguirá siendo el único interlocutor, tanto para la compra como para el mantenimiento.
Lo que debe vigilar el gestor de flotas
Aunque el acuerdo despeja la incertidumbre sobre la continuidad de Almussafes como centro neurálgico de las furgonetas de Ford en Europa, el gestor que necesite renovar su flota en los próximos 12 a 18 meses no encontrará un cambio inmediato. La joint venture no se constituirá oficialmente hasta 2027, y mientras tanto las entregas de los modelos eléctricos actuales pueden seguir ritmos ya conocidos, con listas de espera que en algunos mercados han superado los seis meses.
Además, la financiación de la futura sociedad queda abierta a préstamos de ambos socios, y las condiciones de salida pactadas sugieren que, si alguno de los dos decidiera retirarse, la continuidad productiva podría verse comprometida. Es un punto que las grandes flotas —acostumbradas a planificar compras a tres o cinco años— deben anotar en su análisis de riesgos.
El acuerdo transforma Almussafes en un polo industrial compartido que puede estabilizar el suministro de furgonetas eléctricas en Europa, pero los beneficios para el comprador profesional no se materializarán antes de 2027.
Un movimiento estratégico, con calendario a medio plazo
Desde la óptica del mercado de vehículos comerciales, la operación es un refuerzo de la oferta eléctrica de Ford en uno de los segmentos más competitivos. El Transit Custom y el Transit Connect ocupan posiciones destacadas en el canal profesional europeo, y contar con una base productiva sólida en Valencia elimina el riesgo de aranceles o disrupciones logísticas que podría acarrear una deslocalización fuera de la Unión Europea.
Con todo, el verdadero impacto para el autónomo y la pyme llegará cuando la joint venture empiece a rodar y se conozcan volúmenes de producción y plazos de entrega reales para las versiones eléctricas. Hasta entonces, el consejo profesional es claro: las flotas que tengan previsto electrificar en los próximos dos años deben incorporar este factor a su planificación, pero sin contar con que la nueva estructura acorte drásticamente los tiempos de espera en el corto plazo.
La operación refuerza la apuesta europea de Geely y Ford por el vehículo comercial electrificado, pero los gestores de flotas deberán esperar a que las furgonetas eléctricas con el sello Almussafes empiecen a llegar a los concesionarios, algo que no ocurrirá, como pronto, hasta bien entrado 2027.

