Polestar 2 BST Edition 270: Öhlins, Brembo y 270 unidades del eléctrico más radical

AutoTopNL prueba por primera vez un Polestar 2 y lo hace con la versión más exclusiva. La edición BST 270 convence por su chasis Öhlins ajustable, sus frenos Brembo y una depreciación que la convierte en una ganga.

La primera prueba de un Polestar 2 en AutoTopNL no podía ser con una versión cualquiera. El presentador Max se estrena al volante de la berlina eléctrica sueca de la mano del BST Edition 270, una edición limitada que él mismo define como el jefe de todos los Polestar 2 jamás fabricados. Un día ventoso en los Países Bajos sirve de escenario para descubrir si el argumento técnico justifica la etiqueta de radical.

De capricho del CEO a edición limitada de 270 unidades

El origen de esta versión parte, según relata AutoTopNL, de una petición del entonces consejero delegado de Polestar: quería hacer de su coche de empresa algo un poco más divertido. De aquel encargo nació un modelo conocido internamente como Beast, la B que da nombre al BST. El canal sostiene que, tras exhibirse en Goodwood con una carrocería ensanchada, la demanda del público empujó a la marca a lanzar una edición especial.

Solo se produjeron 270 unidades para todo el mundo y un puñado de ellas acabaron matriculadas en los Países Bajos, el mercado donde AutoTopNL realiza sus pruebas. Max cuenta que el coche de la review pertenece a Remy, un conocido que antes conducía un Polestar 2 de empresa y que terminó comprando este BST de ocasión.

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Öhlins ajustables, muelles más cortos y 25 mm menos de altura

La parte más llamativa del BST está bajo la carrocería. AutoTopNL detalla que monta amortiguadores Öhlins con depósitos remotos en el eje delantero, muelles más cortos y rígidos, y una suspensión rebajada en 25 milímetros respecto a un Polestar 2 estándar. El ajuste del eje delantero es manual: una rueda accesible desde el vano motor permite elegir entre 22 posiciones, de firme a blando, sin necesidad de herramientas.

Max se detiene un buen rato en este detalle y confiesa que el ajuste analógico le fascina. Prueba varias configuraciones en carretera y asegura que la diferencia entre la posición más blanda y la más firme es enorme. En la más firme, la dirección se vuelve mucho más reactiva; en la más blanda, hay más balanceo de carrocería, pero el tren delantero sigue transmitiendo ganas de girar.

Es tan analógico en un coche tan digital. Creo que es una contradicción divertida. Un buen ajuste de suspensión puede transformar un coche.

— Max, AutoTopNL

Brembo, neumáticos Pirelli y detalles de edición limitada

La frenada queda en manos de un equipo Brembo con pinzas de cuatro pistones, pintadas en un tono dorado que también aparece en los cinturones de seguridad. AutoTopNL admite haber encontrado informaciones contradictorias sobre si fueron desarrollados expresamente para el BST o provienen del Performance Pack, aunque se inclina por las declaraciones de Polestar, que los presentó como exclusivos de esta edición.

Los neumáticos son Pirelli P Zero desarrollados específicamente para Polestar. Max menciona que la marca habría impuesto una lista de cuarenta requisitos que el neumático debía cumplir. Las llantas son de 21 pulgadas, forjadas y con diseño diamantado, inspiradas en las del Polestar 1.

Subviraje, 4,4 segundos y una petición de más potencia

En carretera revirada, el presentador describe un coche muy asentado, con tendencia natural al subviraje y poco amigo de deslizar el tren trasero. La aceleración de 0 a 100 km/h la registra en 4,4 segundos, una cifra coherente con la web oficial aunque, como advierte, otras fuentes hablan de 4,2. La potencia es de 476 caballos, la misma que recibió el Performance Pack tras una actualización.

AutoTopNL lanza aquí una crítica con matices: si solo se fabricaron 270 unidades, quizá Polestar podría haber reservado un extra de potencia para hacerlas más especiales. Unos 500 caballos habrían reforzado la exclusividad. Aun así, reconoce que el conjunto funciona y que la velocidad punta de 210 km/h, limitada electrónicamente, no empaña la experiencia.

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Un apunte relevante que hace Max durante la prueba es la gestión de la batería. Relata que la entrega de potencia empieza a limitarse cuando la carga baja del 70%, y que a partir del 65% la merma se nota de forma evidente. Las mediciones de aceleración las hizo con la batería al 85%.

Un interior sin sorpresas y un precio de mercado demoledor

Dentro del habitáculo, AutoTopNL echa en falta algún guiño exclusivo del BST. No hay mejoras destacables frente a un Polestar 2 estándar, salvo los cinturones dorados que también ofrece el Performance Pack. El propietario añadió inserciones de fibra de carbono para darle un toque más personal.

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Lo que más sorprende al presentador es la depreciación. El coche costaba 81.000 euros cuando salió a la venta en los Países Bajos, y Remy lo compró con apenas 7.000 kilómetros por 39.000 euros. Max lo califica de ganga absoluta y un argumento de peso para quienes busquen un eléctrico con chasis de verdad.

El contexto: ediciones que reinventan el Polestar 2

El Polestar 2 BST Edition 270 se presentó originalmente en el Festival de la Velocidad de Goodwood como un ejercicio de puesta a punto sobre la base del Polestar 2 Performance. La edición limitada se agotó rápidamente en Europa y Norteamérica, y la marca sueca lanzó después una variante BST Edition 230 con menor volumen de producción. El objetivo, según los datos públicos, era trasladar la experiencia de la competición a un eléctrico de calle sin renunciar a la practicidad.

La apuesta por amortiguadores Öhlins ajustables y frenos Brembo responde a una tendencia creciente entre los electricos deportivos, que buscan compensar con suspensiones afinadas la ausencia de motor térmico. El Polestar 2 BST sigue siendo uno de los pocos automóviles del mercado que permite al propietario ajustar manualmente la suspensión sin pasar por menús digitales.

Qué implica esta prueba para quien busque un eléctrico

La prueba de AutoTopNL deja una lectura clara: el Polestar 2 BST no es un coche perfecto, pero sí una rareza valiosa en un mercado que tiende a homogeneizar. El presentador insiste en que, pese a sus más de dos toneladas de peso, el BST se siente ágil y ligero en conducción deportiva, gracias en gran parte a un trabajo de suspensión que califica de soberbio.

Para un comprador de segunda mano, la depreciación juega a favor. El dato que remarca Max —39.000 euros por un coche que costaba 81.000— convierte al BST en una de las puertas de entrada más interesantes al Polestar 2 más exclusivo. Eso sí, conviene recordar que la potencia punta solo está disponible con la batería por encima del 70%, un factor a tener en cuenta en rutas largas o uso intensivo.

Un eléctrico que apuesta por el chasis antes que por el software

El cierre de Max es elogioso pero matizado. Reconoce que los eléctricos no suelen ser lo suyo, y sin embargo este BST le ha parecido una máquina que merece respeto. Destaca lo bien que trabaja la suspensión, la calidad de las reacciones y lo poco que le importa que el coche pese cerca de 2.200 kilos cuando el asfalto se retuerce. Pide, eso sí, más exclusividad real: un interior a la altura y un motor con más contundencia.

¿Tendrá sentido un Polestar 2 BST dentro de cinco años, cuando las baterías envejezcan y la electrónica acuse el paso del tiempo? La respuesta de AutoTopNL parece apuntar a que el chasis Öhlins y los frenos Brembo resistirán mejor que cualquier línea de código. Y ese, en un mercado saturado de pantallas, es un argumento contundente.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de AutoTopNL en YouTube.

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