La DGT despliega 130 radares móviles Veloláser que cambian de sitio y suman 78.000 multas en una semana

La flota de Veloláser puede colocarse en trípodes, coches o junto a las biondas y no emite el destello clásico. Las multas por exceso de velocidad llegan hasta los 600 euros, según el exceso registrado.

La DGT despliega 130 radares móviles Veloláser que suman 78.000 multas en una semana. Son dispositivos láser que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico pueden mover de un punto a otro en cuestión de minutos.

La última campaña de velocidad de la DGT, desarrollada entre el 13 y el 19 de abril de 2026, terminó con 1.256.540 vehículos controlados en 3.537 puntos distintos. De ellos, más de 78.000 conductores fueron denunciados, un dato que confirma el peso que han ganado los controles móviles en las carreteras españolas.

Qué son los radares Veloláser y por qué cambian de sitio tan rápido

Los Veloláser aparecieron en el catálogo de la DGT en 2018 con una flota inicial de 60 unidades. Aquella primera incorporación creció hasta los 130 equipos actuales. Son cinemómetros láser mucho más pequeños que un radar fijo: pesan menos de dos kilos y no necesitan instalación permanente.

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Su formato explica la diferencia. Los agentes pueden colocarlos sobre trípodes, dentro de un vehículo o junto a las biondas de protección. Funcionan con batería propia durante varias horas, miden de día y de noche, y su sistema de captura registra la infracción sin el destello visible clásico de otros radares.

Esa movilidad es la clave. Un radar móvil Veloláser puede desmontarse y trasladarse a otro emplazamiento en minutos. Para el conductor, esto significa que frenar justo al ver el control no garantiza nada: puedes encontrarte otro dispositivo unos kilómetros más adelante, en una vía donde no esperabas vigilancia de velocidad. La DGT ya contemplaba instalarlos sobre trípodes, en vehículos o junto a las biondas cuando estrenó los equipos.

Los Veloláser se mueven de un control a otro en minutos y no avisan con el destello clásico: tu mejor defensa es levantar el pie del acelerador.

Cuánto cuesta un exceso de velocidad: multas de hasta 600 euros

La multa por exceso de velocidad puede llegar a 600 euros, según el margen con el que se supere el límite de la vía. En la campaña de abril de 2026, los 3.537 puntos de control repartidos por la red viaria se saldaron con 78.000 denuncias en solo siete días. No es una cifra menor: supone una media de más de 11.000 infracciones diarias.

Cada denuncia llega con el importe exacto según el exceso registrado; la DGT puede imponer sanciones de hasta 600 euros en los casos más graves. Los Veloláser registran la velocidad con precisión láser, así que conviene no buscar excusas con frenadas de última hora. A diferencia de otros cinemómetros, no necesitan instalación fija, lo que reduce el tiempo de preparación del control.

La DGT amplía toda la red de radares fijos y de tramo

El refuerzo no se limita a los dispositivos portátiles. En febrero de 2026 entraron en funcionamiento 33 nuevos radares, de los cuales 20 son fijos y 13 de tramo, dentro del plan de instalación de 122 nuevos puntos de control. En aquel momento ya estaban operativos 106, y la previsión oficial es completar los restantes a lo largo de 2026.

Además, la DGT ha adjudicado un contrato de 1,02 millones de euros para suministrar cinemómetros dinámicos destinados a los vehículos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Son sistemas diferentes a los 122 radares del plan, pero comparten la misma estrategia: mezclar ubicaciones permanentes con equipos que se pueden desplazar entre carreteras. La intención es que el control de velocidad resulte imprevisible.

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Por qué la DGT apuesta por los radares móviles

La apuesta por los radares móviles no es nueva, pero sí se ha intensificado. La DGT estrenó los Veloláser en 2018 con 60 unidades y ha ido ampliando la flota porque ofrecen lo que un radar fijo no puede: sorpresa, adaptación a tramos conflictivos y presencia en vías secundarias. La combinación con los 122 nuevos puntos fijos y de tramo confirma que el control de velocidad se está convirtiendo en una red cada vez más difícil de prever. La propia DGT lo denomina control dinámico de velocidad.

Para el conductor de a pie, la conclusión es práctica. Los Veloláser no emiten el destello de los radares fijos y pueden estar colocados en una recta, detrás de una bionda o sobre un trípode en una travesía. Si respetas los límites de velocidad, no hay nada que temer. Si sueles confiar en pisar el freno al ver el control, estos equipos te van a complicar la estrategia: cambian de sitio en minutos. Y lo mejor es que no dependes de la suerte: basta con respetar los límites.

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Lo que conviene saber es que la red seguirá creciendo durante 2026. Los 33 radares que entraron en febrero son solo una parte del plan de 122; el resto se completará en los próximos meses. Y con los nuevos cinemómetros dinámicos para los coches de la Guardia Civil de Tráfico, el control se extenderá también a patrullas en movimiento. Mejor levantar el pie del acelerador que esperar a que llegue la multa. La clave es interiorizar que la vigilancia puede aparecer en cualquier tramo.

Claves de la Normativa

  • A quién afecta: conductores que circulen por carreteras donde la Guardia Civil despliega los radares Veloláser, incluidas vías secundarias y travesías.
  • Cifras a tener en cuenta: 130 radares móviles, 78.000 denuncias en la campaña de abril, multas de hasta 600 euros y 122 nuevos puntos de control en 2026.
  • Consejo para evitarlo: respeta los límites en todo momento; estos radares se mueven en minutos y no avisan con destello.