Viajar en furgoneta camper sin ruido de generador diésel y con cero emisiones locales ya es una realidad. La Nissan Interstar-e, transformada por el especialista alemán Eifelland, incorpora una batería de 87 kWh con función V2L (Vehicle-to-Load) que permite alimentar la calefacción de la cabina sin depender de una conexión externa ni de un motor de combustión. Con un precio de 89.900 euros, la nueva Interstar-e Relax se presentará este mismo agosto en el Caravan Salon de Düsseldorf, ofreciendo una autonomía WLTP de hasta 410 kilómetros y toda la habitabilidad de una camper bien equipada.
V2L: el fin del generador en el camping
La clave de esta conversión está en la función V2L. El calefactor de estacionamiento Truma Eezy, que viene de serie, toma la energía directamente de la batería de alta tensión del vehículo. Así se consigue calefacción nocturna sin necesidad de engancharse a la red eléctrica del camping ni de recurrir a un grupo electrógeno.
Según Eifelland, el consumo del calefactor es tan bajo que apenas afecta a la autonomía de marcha. Es una solución ingeniosa: se aprovecha una batería que el coche ya lleva de serie para ofrecer confort sin emisiones y sin ruido. Una furgoneta camper diésel puede calentarse con un calefactor de combustible, pero aquí se logra el mismo efecto sin quemar nada localmente y sin perturbar la tranquilidad del entorno natural.
Ficha técnica esencial
- Batería: 87 kWh (química de ión-litio, probablemente NMC).
- Autonomía WLTP: hasta 410 km para la furgoneta base sin carga; la conversión camper puede reducir ligeramente ese valor.
- Potencia de carga DC: 130 kW.
- Cargador AC de serie: 22 kW, muy útil para recargas nocturnas en muchos campings.
- Motor eléctrico: 105 kW (141 CV) y 300 Nm de par, enviados a las ruedas delanteras.
- Precio: 89.900 euros.
- Debut: Salón Caravaning de Düsseldorf, agosto de 2026.
Habitabilidad y equipamiento camper: autonomía para vivir dentro
Dentro, la Interstar-e Relax ofrece una cama fija de 1,90 por 1,60 metros, un frigorífico de 90 litros, vitrocerámica de inducción y fregadero. Un aseo portátil soluciona las necesidades más ineludibles de la vida en ruta, y los acabados incluyen detalles en madera real. Además, dispone de 2,6 metros cúbicos de capacidad de almacenamiento.
La configuración de serie incluye cuatro plazas, pero dos de ellas se pueden desmontar para ganar espacio habitable. Esa flexibilidad permite adaptar la camper tanto a escapadas de fin de semana como a viajes más largos.

Utilizar la batería de la propia furgoneta para la calefacción nocturna elimina el ruido y el humo del generador, y aprovecha una energía que ya está ahí sin apenas merma de autonomía.
Implicaciones para el caravaning eléctrico
Las furgonetas camper eléctricas siguen siendo una rareza. Hasta ahora, empresas como la neerlandesa Tonke han realizado conversiones sobre Mercedes EQV o Volkswagen ID. Buzz, pero ninguna alcanza el tamaño y la autonomía de la Interstar-e. Los propios fabricantes alemanes aún no han lanzado versiones oficiales tipo California o Marco Polo para sus eléctricos, aunque Volkswagen ofrece un kit básico de camping para el ID. Buzz.
La apuesta de Nissan y Eifelland demuestra que la electrificación del caravaning va más allá de la etiqueta ecológica: la tecnología V2L resuelve de forma silenciosa y limpia una de las principales necesidades del campista off-grid, y la batería de 87 kWh proporciona margen para varios días de pernocta sin moverse del sitio.
El precio de partida de 89.900 euros la sitúa en niveles de furgonetas camper diésel de alto equipamiento. La ventaja añadida es el coste de uso: electricidad más barata, mantenimiento reducido y, sobre todo, la experiencia de acampar sin ruido. La primera cita para verla en vivo será en el Caravan Salon de Düsseldorf, este mismo mes de agosto, justo cuando más apetece planear la próxima escapada.

