El FSD de Tesla en Europa: Alemania frena y la UE decide en diciembre de 2026

El KBA alemán estudia dos puntos concretos: los márgenes de velocidad de hasta el 50% sobre el límite y el funcionamiento en ciudad sin asistencia convencional. La RDW neerlandesa avala el sistema con más de 3.000 horas de pruebas y 1,8 millones de kilómetros.

La votación europea sobre el FSD de Tesla ya no será en octubre: se va a diciembre de 2026. Y mientras Bruselas recoloca el calendario, Alemania cuenta en voz alta qué mira con lupa. España, de momento, calla.

Conviene no mezclar tres cosas. Tesla no tiene un coche autónomo, por mucho que insista el nombre comercial. La homologación que abrió la puerta la firmó la autoridad neerlandesa, no Bruselas. Y la decisión que viene ahora es política, y va a fijar el listón para cualquier fabricante que quiera vender asistentes avanzados en Europa.

Qué dice Alemania: dos pegas muy concretas

El Kraftfahrt-Bundesamt (KBA), la autoridad federal de homologación alemana, mantiene conversaciones con la RDW neerlandesa y con Tesla. El Ministerio Federal de Transporte se mueve, dice, en una línea tecnológicamente neutral y orientada a la seguridad. Traducción: Berlín no bloquea la tecnología por venir de Tesla, pero no firma a ciegas.

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El propio Ministerio reconoce que, con los datos disponibles, el sistema se defiende bien en multitud de situaciones, sobre todo en entorno urbano. Ahí está el matiz. No es un ‘no’. Es un ‘sí, pero’.

Y las pegas son concretas. La primera llama la atención: Alemania señala la posibilidad de que el sistema provoque aumentos de velocidad de hasta el 50% por encima del límite. No significa que el FSD circule siempre medio límite por encima, sino que existe una función que permite márgenes de velocidad gestionados por el propio software.

El Consejo Europeo de Seguridad del Transporte ha puesto el foco justo ahí y pide que no se apruebe en las condiciones actuales. La segunda pega apunta al funcionamiento en ciudad sin recurrir a un sistema convencional de asistencia. O sea: cuántas tareas asume de verdad el coche y cuántas siguen en manos del que conduce.

Alemania no discute que el sistema funcione: discute quién responde cuando deja de hacerlo.

La letra pequeña: el FSD no es un coche autónomo

Aunque se llame Full Self-Driving, aquí no hay conducción autónoma de nivel 4 ni nada que se le parezca. Tesla lo repite y la RDW también: FSD Supervised es un sistema de asistencia, y la responsabilidad sigue siendo del conductor, que debe estar atento y listo para intervenir.

Eso tiene consecuencias legales. El Ministerio alemán recuerda que, incluso cuando el sistema asume buena parte de la conducción, la responsabilidad recae sobre quien va al volante. Si el software se equivoca, responde el de siempre. Berlín considera clave que el usuario lo tenga claro, y tiene lógica: es el debate que acompañará a cada asistente que se venda de aquí en adelante.

Quién ya ha dicho sí y el silencio de España

El procedimiento se apoya en el artículo 39 del Reglamento (UE) 2018/858, la vía para tecnologías innovadoras que no encajan en la normativa convencional. La autoridad neerlandesa RDW concedió la homologación en abril con validez provisional en Países Bajos y trasladó después la documentación a la Comisión Europea y al resto de Estados miembros. No lo hizo con cuatro pruebas: habla de más de 3.000 horas de test, más de 1.000 recorridos y datos de unos 1,8 millones de kilómetros en Europa con FSD Supervised.

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Desde entonces se han sumado países: Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Lituania, Eslovenia, y, esta misma semana, la República Checa. Reconocen de forma provisional la autorización neerlandesa, que no es lo mismo que estar aprobado en toda la UE, pero deja un mapa desigual. La autoridad federal alemana KBA todavía no se ha pronunciado en firme, y ahí está la clave de lo que viene.

Y aquí llega la parte que menos me gusta. En España no hay una posición pública comparable. Tesla hizo demostraciones a principios de año y ha usado carreteras españolas en sus pruebas, pero del Ministerio no ha salido nada parecido al análisis alemán. Una respuesta atribuida al Ministerio de Industria, publicada en julio, venía a decir que España trabaja coordinada con Bruselas y que no habrá decisión unilateral.

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Administrativamente, impecable. En transparencia, flojito. Nadie pide que España apruebe ni que rechace: se pide saber qué se analiza y con qué criterios se votará.

Mientras tanto, el 6 de octubre hay nueva discusión en el Technical Committee – Motor Vehicles y, si el calendario no se mueve otra vez, la votación llegará en diciembre de 2026. Tesla defiende sus propios números: dice que analizó más de 100 millones de kilómetros entre abril y agosto y que el FSD registró menos colisiones que los Tesla conducidos a mano. Son datos de la casa y su metodología ha sido discutida. Tómalos como lo que son.

Lo que salga de Bruselas no afectará solo a Tesla. Fijará el precedente para toda marca que quiera vender sistemas capaces de asumir cada vez más conducción. Y eso te tocará a ti cuando renueves coche.

Información útil para el conductor

  • Base legal: artículo 39 del Reglamento (UE) 2018/858, la vía excepcional para tecnologías innovadoras.
  • Estado del proceso: homologación provisional neerlandesa desde abril de 2026, discusión técnica el 6 de octubre y votación europea prevista para diciembre de 2026.
  • Países que ya la aceptan: Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Lituania, Eslovenia y la República Checa.
  • Responsabilidad: sigue siendo del conductor; el FSD Supervised es un asistente, no un coche autónomo.
  • Consejo de Motor16.com: si tu coche tiene asistentes de nivel 2, no delegues la conducción esperando una norma que aún no existe.