Uno de los 60 Ford Mustang GT de la Feria Mundial de 1965 sale a subasta sin reserva

La unidad pertenece al grupo de sesenta cupés preparados por Ford para celebrar el primer aniversario del Mustang en la Feria Mundial de Nueva York. Conserva el motor A-code, la transmisión automática C-4 y la tapicería bicolor restaurada, con mejoras de fiabilidad añadidas.

Uno de los sesenta Ford Mustang GT de 1965 de la Feria Mundial se ofrece sin reserva en Bring a Trailer. El cupé de color Wimbledon White pertenece al lote conmemorativo que Ford preparó para celebrar el primer año de éxito comercial del Mustang.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: una de las sesenta unidades conmemorativas de la Feria Mundial de Nueva York, asociada al lanzamiento del GT Equipment Group en 1965.
  • No te lo puedes perder: la placa de datos confirma la construcción el 26 de marzo de 1965, la carrocería en Wimbledon White y la transmisión automática C-4.
  • Cifras y producción: motor V8 A-code de 4,7 litros y 228 CV; odómetro con unas 32.000 millas; subasta sin precio de reserva en Texas.

El lote conmemorativo de Wimbledon White

La documentación que acompaña a la unidad indica que Ford presentó un grupo de sesenta cupés idénticos terminados en Wimbledon White durante la Feria Mundial de Nueva York de 1965. Todos compartían el paquete GT Equipment Group y el interior Décor, combinación con la que la marca celebró el primer año de ventas del Mustang.

Este ejemplar se entregó en mayo de 1965 al concesionario Cutter Ford de Hermosa Beach, California. La historia posterior lo vincula a un accidente que afectó a la aleta trasera izquierda; la reparación y el repintado en el tono original Wimbledon White llegaron con la restauración de 2016 y 2017.

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El estreno del GT Equipment Group

Mustang GT Equipment Group

El automóvil no es solo una rareza documental: es testimonio del momento en que la Feria Mundial de Nueva York sirvió de escaparate para la primera ampliación seria de la gama Mustang. El GT Equipment Group añadía una puesta a punto visual y mecánica orientada a la conducción, mientras que el Décor Interior elevaba el habitáculo por encima del estándar de la época.

En el expediente se aprecia una tensión típica del coleccionismo: la rareza conmemorativa convive con una restauración que introdujo componentes modernos. Las llantas actuales, la dirección asistida y los frenos de doble circuito facilitan el uso real, pero impiden hablar de una conservación estrictamente de fábrica.

Este cupé conserva el interior de lujo en vinilo bicolor Light Blue and White Crinkle, con reposacabezas con el motivo del pony, molduras de imitación de madera, radio AM y consola. Los asientos se rehicieron con una mezcla de piezas originales y de reproducción durante la restauración, según las fotografías del expediente.

El valor de este cupé no descansa solo en su mecánica, sino en la coherencia documental que lo conecta con la efeméride concreta de 1965.

Restauración, modificaciones y una chapa bien documentada

Bajo el capó, el motor A-code de 289 pulgadas cúbicas —unos 4,7 litros— rendía 228 CV en la medición SAE de la época y fue reacondicionado durante la restauración. La potencia se envía al eje trasero a través de una transmisión automática C-4 reconstruida e instalada en 2016; depósito y escape son componentes más recientes.

La restauración no buscó la pureza absoluta de concurso. Se añadieron llantas de acero estilizado de 14 pulgadas procedentes de Coker Tire, dirección asistida Borgeson, un cilindro maestro de doble circuito, muelles Scott Drake, casquillos de poliuretano y amortiguadores Koni en el eje trasero. Son mejoras de usabilidad que alejan al coche de la especificación exacta de fábrica, pero que documenta el expediente con claridad.

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La codificación de la chapa confirma la carrocería 65B con interior de lujo, el color Wimbledon White, la tapicería 62 y la fecha de construcción 26 de marzo de 1965. El eje es un convencional 3.00 y la transmisión, una C-4 automática. El odómetro marca unas 32.000 millas, unos 51.500 kilómetros.

Qué dice este lote del mercado sin reserva

La decisión de ofrecerlo sin precio de reserva responde a la lógica de subasta moderna: un historial reconocible, una rareza acotada y un coche en estado de uso invitan a la puja dinámica. El listado está gestionado por un vendedor profesional que adquirió el coche en 2026 y aporta documentación histórica, registros de restauración y un título limpio de California.

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Para el coleccionista, la cuestión de fondo está en la trazabilidad. No es un Mustang GT de 1965 más, sino una de las sesenta unidades que Ford destinó a una conmemoración concreta. Queda por ver si el mercado acepta plenamente la atribución y compensa las modificaciones mecánicas con la singularidad del lote.

La rareza documental es doble: no se trata de una simple sospecha de participación en la Feria Mundial, sino de una serie reconocible por su combinación fija de color, equipamiento e interior. Aun así, la evidencia depende de la solidez de los documentos que acompañan al coche, porque Ford no siempre dejó constancia individualizada del uso promocional de cada unidad.

El expediente, disponible en la ficha del lote en Bring a Trailer, permite verificar cada detalle de la placa, la restauración y la historia de propiedad.