The Late Brake Show: El Ferrari Shooting Brake con motor V12 y único en el mundo de Niels van Roij

El carrocero neerlandés transforma un Ferrari 599 GTB en un shooting brake V12 de aluminio, con solo el parabrisas y las puertas como piezas originales. The Late Brake Show nos descubre cada detalle de este proyecto que ha necesitado más de 15.000 horas de trabajo artesanal.

Hace más de medio siglo, alguien en Estados Unidos encargó convertir un Ferrari Daytona en un shooting brake. Aquella rareza sobre ruedas sigue existiendo y, medio siglo después, el carrocero Niels van Roij ha reinterpretado aquella idea con un V12 moderno. The Late Brake Show nos ha mostrado en exclusiva el resultado, un Ferrari 599 GTB transformado en una pieza única que borra cualquier recuerdo del coupé de serie.

El renacer de un icono con motor V12

La obsesión por los shooting brake no es nueva para van Roij. Su estudio, Niels van Roij Design, ya había firmado antes un Tesla Model S familiar, una reinterpretación del Rolls-Royce Silver Spectre bautizada como ‘Henry II’ e incluso un Range Rover de dos puertas. Ahora, según explica el propio diseñador durante el vídeo, el proyecto arrancó hace más de tres años con un cliente que compartía esa pasión por las carrocerías de caza.

El punto de partida fue un Ferrari 599 GTB, un V12 atmosférico con pedigrí de sobra. Pero el vínculo con el modelo de serie se reduce al parabrisas y al corte de las puertas. Todo lo demás —capó, aletas, trasera— está fabricado en aluminio a mano, una filosofía que van Roij defiende como la esencia del verdadero carrocero artesanal.

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Solo el parabrisas y las puertas recuerdan al 599

Johnny Smith, presentador del canal, no oculta su sorpresa al descubrir que el coche no es simplemente un 599 con una zaga alargada. La transformación es total: el frontal, con unos grupos ópticos tridimensionales que parecen flotar, rinde homenaje al Daytona shooting brake de 1972, pero suaviza las líneas para alejarse de la agresividad típica de los Ferrari modernos.

Van Roij insiste en que la calma visual era una premisa desde el principio. “No queríamos un coche enfadado ni sobrecargado de aristas”, comenta mientras señala los pequeños pliegues de la carrocería, comparándolos con la sutileza de un rostro humano. Esta basado en un 599, pero el resultado estético no se parece a nada que haya salido de Maranello.

El arte de la carrocería a medida

El proceso no tiene nada que ver con la producción en serie. Cada pieza de aluminio se moldea para un único ejemplar, lo que convierte el proyecto en un ejercicio de paciencia y artesanía. Según los cálculos del estudio neerlandés, la factura en horas supera las 15.000, aunque van Roij admite que es complicado poner una cifra exacta cuando intervienen tantos proveedores especializados.

Esa dedicación explica por qué el taller no acepta encargos de series cortas. “Nos gusta construir trajes a medida para los automóviles”, sostiene el diseñador. El resultado es un coche que no solo rinde tributo a la historia, sino que la reescribe con tecnología y materiales contemporáneos.

‘Nos gusta construir trajes a medida para los automóviles, uno solo para el propietario y su familia.’

— Niels van Roij

Negocio de encargos exclusivos: 15.000 horas de trabajo

A diferencia de otros preparadores que exigen tiradas mínimas de diez o quince unidades, van Roij defiende la exclusividad radical. Cada proyecto es una pieza única, un traje a medida que solo existirá una vez. Este Ferrari shooting brake, bautizado internamente como el segundo proyecto ‘Marte’, ha requerido aproximadamente tres años y medio de desarrollo.

Smith reflexiona sobre lo insólito de este modelo de negocio en pleno siglo XXI, cuando la industria tiende a la estandarización. Van Roij, sin embargo, encuentra clientes dispuestos a pagar por la unicidad, y el shooting brake parece ser el formato favorito: motor delantero, dos o cuatro plazas y ese extra de espacio trasero que pocos fabricantes ofrecen hoy.

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Inspiración retro y detalles escultóricos

El homenaje al Daytona del 72 no se queda en las proporciones. Van Roij ha reinterpretado los faros como una escultura flotante, eliminando la máscara agresiva del 599 para crear una mirada más limpia y serena. Los relieves del capó y los pasos de rueda están tratados con la misma filosofía: pequeñas joyas que solo se aprecian tras una observación detenida.

Durante el recorrido que muestra el vídeo, Smith descubre incluso guiños funcionales como el sistema de anclaje para bicicletas en el interior o las soluciones de iluminación ocultas. Todo suma para que el conjunto respire coherencia y no parezca un mero ejercicio de estilo.

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La historia del automóvil está salpicada de caprichos que nacieron del deseo de un solo cliente y acabaron convertidos en leyenda. Este Ferrari shooting brake, presentado en The Late Brake Show, tiene todos los ingredientes para ingresar en ese club. En un mundo de vehículos eléctricos y plataformas compartidas, la artesanía de Niels van Roij recuerda que la exclusividad todavía puede oler a gasolina y tener forma de sueño. ¿Será este el inicio de una nueva era dorada para los carroceros artesanos o seguirán siendo rarezas para unos pocos privilegiados?

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de The Late Brake Show en YouTube.

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