Probamos la Ducati Panigale V4 R: la superbike de 239 CV que llega desde MotoGP

La última evolución de la Panigale V4 R homologada para WSBK alcanza 218 CV de serie y 239 CV con el escape Akrapovič racing. Su electrónica derivada de MotoGP y la nueva caja de cambios con punto muerto bajo la primera redefinen el pilotaje en circuito.

Pocas motos pueden presumir de llevar la competición tan al límite. La Ducati Panigale V4 R 2026 no es una excepción: es el escaparate definitivo de la tecnología de Borgo Panigale y la máquina que domina el Mundial de Superbikes con puño de hierro. Después de probarla en Donington Park, puedo decir que sus 239 CV con el kit completo de Akrapovič te arrastran hacia la pista y sus ayudas electrónicas te hacen sentir mejor piloto de lo que probablemente seas.

239 CV y caja de cambios invertida: la herencia directa de MotoGP

El motor Desmosedici Stradale R de 998 cc cumple con la Euro 5+ sin perder un ápice de carácter. La Panigale V4 R entrega 218 CV de serie a 15.750 rpm, una cifra que sube a los 239 CV con el escape de titanio Akrapovič y el aceite específico Ducati Performance. La curva de par mejora un 7% a medio régimen respecto a la generación anterior, y el empuje a 6.000 rpm ya es brutal. Como referencia, la Ducati 916 SPS de 1997 ofrecía unos 130 CV y ya parecía casi inabarcable.

La gran revolución está en la transmisión: la caja Ducati Racing Gearbox (DRG) coloca el punto muerto debajo de la primera velocidad, no entre primera y segunda. Así se eliminan los falsos puntos muertos en plena frenada. Solo necesitas el mando DNL (Ducati Neutral Lockout), situado en la piña derecha junto al acelerador, y el embrague para buscar punto muerto en parado. El cambio rápido funciona a la perfección tanto a media carga como a fondo. Además, los nuevos Corner Sidepods, heredados de MotoGP, añaden un 25% más de carga aerodinámica en curva, pegando la moto al vértice.

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Con el escape de titanio Akrapovič y el aceite Ducati Performance, tienes 239 CV para jugar. La Panigale V4 R es, sencillamente, la superbike más rápida y evolucionada que hemos probado.

En circuito: de la intimidad a la fluidez en Donington Park

El asiento, a 85,6 cm del suelo, es ligeramente más alto que en la V4 S, y el depósito de aluminio en bruto recuerda a las motos de carreras. La cúpula, estilo MotoGP, canaliza el aire y te obliga a agacharte para leer la instrumentación TFT de 6,9 pulgadas, que muestra un gran indicador de marcha y tiempos por sector. En las primeras vueltas con los neumáticos Supercorsa SP V4 de calle, la comunicación del tren delantero es asombrosa: notas cómo el neumático coge temperatura y se agarra al asfalto.

Una vez activado el modo Slick A (potencia máxima y electrónica al mínimo), el motor estira hasta las 15.750 rpm sin desfallecer. La entrega es tan fluida que empujas la moto en tercera desde la vieja horquilla de Donington y el paisaje se encoge. Las pinzas Hypure de Brembo con discos de 330 mm y el control combinado de freno Race eCBS, con ABS ajustable en cinco niveles, permiten frenadas abismales. En el modo más radical, el sistema incluso aplica el freno trasero automáticamente al soltar el delantero, cerrando la trazada como un piloto de MotoGP. Los testigos DSC y DWC se iluminan en la pantalla, pero apenas sientes intervenciones; solo ves que la moto te ha salvado de un exceso.

prueba Ducati Panigale V4 R

¿Es la Panigale V4 R la nueva cima de las superbikes?

Comparada con la Panigale V4 S, que con sus 216 CV y suspensión electrónica es la referencia de calle, la V4 R gira más rápido, es más precisa y se siente más ligera en los cambios de dirección, a pesar de llevar suspensiones Öhlins mecánicas regulables. La electrónica Bosch y el DVO trabajan con una transparencia pasmosa: siempre tienes la sensación de control, nunca de que la moto te ignora. ¿El precio? En Estados Unidos, 49.995 dólares sin contar los 9.870 dólares del escape completo de titanio ni los 38 dólares por litro del aceite Corse Performance, que hay que cambiar cada 1.000 kilómetros (capacidad, 3,7 litros).

Esta moto no es para todos. Es una herramienta de circuito, un juguete de coleccionista y, al mismo tiempo, la demostración más brutal de hasta dónde puede llegar una superbike de calle. En un mundo donde la electrónica manda, la Panigale V4 R sigue transmitiendo la conexión mecánica que te hace confiar al límite. Solo falta probarla frente a sus rivales japoneses y alemanas para ver si, además de ser la más avanzada, es también la más rápida.

Tu Mecánico de Confianza

Para el motorista español, los 218 CV equivalen a unos 160,3 kW; el par máximo de 84 ft·lb se traduce en 113,9 Nm. El mantenimiento es de competición: cambio de aceite cada 1.000 km con aceite Corse Performance (cuatro litros, entre 35 y 40 euros el litro) y la tranquilidad de que la caja DRG anula los falsos puntos muertos. La 916 SPS de 1997 con 130 CV ya parecía excesiva; hoy, esta V4 R cuesta como un coche pequeño, pero ofrece sensaciones de MotoGP a quien se atreva a llevarla a un circuito.