Triumph acaba de reventar el molde de las motos clásicas. La Bonneville T120 2026 estrena una IMU de 6 ejes que le otorga, por fin, ABS en curvas y control de tracción sensible a la inclinación. Y no viene sola: la Bobber, la Speedmaster y una nueva Street Triple RX con semimanubrios se suman a la fiesta. La firma de Hinckley demuestra que la seguridad activa no está reñida con el estilo retro.
El salto tecnológico que no esperabas en una clásica
La incorporación de una Unidad de Medición Inercial (IMU) en la gama Bonneville cambia las reglas del juego. Hasta ahora, el ABS en curva era territorio de deportivas y alguna trail de alta cilindrada. La T120 2026 lo integra de serie, junto con un control de tracción que lee la inclinación en tiempo real. Esto significa que puedes frenar con confianza en plena curva sin que el neumático pierda adherencia por un error de cálculo.
El propulsor no varía: el ya conocido bicilíndrico de 1.200 cc entrega los mismos 80 CV y 105 Nm de par. Sin embargo, el equipamiento de serie se moderniza con faros LED completos, control de crucero y un puerto USB Tipo-C. La T120 mantiene su precio en el entorno de los 13.300 euros al cambio actual, una cifra que la sitúa como una opción muy competitiva frente a otras naked de espíritu clásico.
La Bonneville Bobber y la Speedmaster también reciben el paquete electrónico de la IMU, pero añaden mejoras más terrenales. El depósito de combustible crece de 12 a 14 litros, una ganancia modesta pero que amplía la autonomía en unos 40 kilómetros reales. Los asientos son ahora más anchos y con espuma de alta densidad, y las llantas de aluminio aligeran la masa no suspendida. Dos detalles que se notan en carretera.
Una Street Triple que no se anda con rodeos
La Street Triple 765 RX 2026 es pura sangre de circuito. Triumph ha sustituido el manillar de una pieza por semimanubrios anclados a las barras, lo que obliga a una postura muy acoplada y agresiva. El tricilíndrico de 765 cc derivado de Moto2 se estira hasta los 130 CV, y los componentes de serie son de escándalo: suspensión Öhlins totalmente ajustable, pinzas Brembo Stylema y neumáticos Pirelli Diablo Supercorsa SP V3. Es, sin exagerar, una moto de carreras con matrícula.
El precio ronda los 15.200 euros, una tarifa que la coloca en la órbita de las naked más radicales. Para el que busque sensaciones de pista sin tener que transformar la moto, esta RX es una opción muy golosa.
La IMU en las Bonneville convierte la clásica británica en una de las motos retro más seguras del mercado.
Aventura premium: las Tiger 900 Alpine y Desert
Las dos ediciones especiales de la Tiger se basan en las versiones GT Pro (Alpine) y Rally Pro (Desert). Ambas suman un exclusivo esquema de color y un escape Akrapovič de serie que, además de mejorar el sonido, reduce ligeramente el peso. El motor tricilíndrico de 888 cc entrega 108 CV y 90 Nm de par. La Alpine está más orientada al asfalto y la Desert a los caminos de tierra, aunque las dos mantienen la misma capacidad rutera.
Sus precios se sitúan en unos 17.000 euros (Alpine) y 17.800 euros (Desert). No son baratas, pero el equipamiento de serie y el atractivo del escape de rendimiento justifican en parte la diferencia con las versiones estándar.
Análisis Motor16: ¿es para tanto la IMU en una custom?
La respuesta corta es sí. Hasta ahora, el argumento de venta en las motos clásicas se basaba casi exclusivamente en las sensaciones, el diseño y la suavidad del motor. Triumph ha entendido que el comprador de una Bonneville no es un inconsciente. Quiere sentirse igual de protegido que el dueño de una deportiva, pero sin renunciar a la estética de toda la vida. La IMU no solo salva sustos en carretera; también infunde una confianza extra que invita a disfrutar más de cada curva.
Por otro lado, las mejoras en la Bobber y la Speedmaster atacan directamente las quejas más repetidas de los propietarios: autonomía justa y asiento duro. Triumph demuestra que escucha. Y la Street Triple RX es una declaración de intenciones: la firma británica no piensa dejar que KTM o Aprilia le coman el terreno en el segmento de las naked radicales. Con 130 CV y un chasis afinado, la RX es un juguete de circuito listo para matricular.
En definitiva, la estrategia Unleashed 2026 no es una mera actualización cosmética. Es un golpe sobre la mesa que obligará a la competencia a mover ficha. Mientras tanto, los que valoran la seguridad sin perder el estilo tienen en las Bonneville 2026 una referencia a tener muy en cuenta.
Tu Mecánico de Confianza
Si estás pensando en hacerte con una de estas Bonneville con IMU, ten presente un detalle clave: el sistema inercial requiere una recalibración después de cambiar los neumáticos o tras una caída leve, incluso si no hay daños visibles. Una visita al taller oficial de 30 minutos y unos 40 euros te asegura que los ángulos de inclinación se lean con precisión milimétrica. En curvas rápidas, esa calibración puede marcar la diferencia entre un susto y un viaje inolvidable.


