Algunos peligros en carretera se ven venir. Pero hay otro más silencioso, invisible y traicionero que puede aparecer incluso cuando crees estar conduciendo con normalidad: el microsueño. Apenas dura unos segundos, pero en ese instante puedes dejar de percibir lo que ocurre delante de ti. Y a ciertas velocidades, eso puede ser letal.
Lo preocupante es que muchos conductores no identifican sus señales previas ni saben que pueden sufrir un episodio de este tipo sin llegar a quedarse dormidos «del todo». Y ahí está el problema. El sueño no siempre avisa, a veces llega en forma de pestañeo largo, una mirada perdida o dos segundos en blanco. Tiempo que, en carretera, puede derivar en un accidente grave.
1¿Qué es un microsueño? ¿Por qué puede desconectarte sin avisar?
Un microsueño es una breve desconexión cerebral, de entre 2 y 5 segundos, en la que el conductor pierde momentáneamente la consciencia, aunque mantenga los ojos abiertos. No es quedarse dormido en el sentido tradicional, sino una interrupción súbita del estado de alerta provocada por el cansancio, la fatiga o la presión acumulada del sueño.
Su peligrosidad es enorme porque sucede sin previo aviso. A 120 km/h, un coche puede recorrer más de 60 metros en dos segundos sin control efectivo. En ese tiempo no corriges trayectoria, no reaccionas a un obstáculo y no frenas si el vehículo de delante se detiene. El sueño deja de ser una simple sensación de cansancio para convertirse en una amenaza para la seguridad vial.

