QJMotor acaba de colocar una nueva pieza en el tablero de las transmisiones semiautomáticas. La marca china, perteneciente al gigante Qianjiang, ha presentado la evolución de su SRK500RA deportiva y ha añadido a la familia la naked SRK300, ambas con un sistema de cambio por pulsadores que elimina por completo la palanca de embrague. La jugada apunta directa al corazón del mercado del carnet A2 y planta cara a los asentados Honda E-Clutch y Yamaha Y-AMT desde una posición de precio previsiblemente más ajustada.
Cómo funciona el sistema de pulsadores en la SRK500RA
La actualizada SRK500RA mantiene el motor bicilíndrico en línea de 449 cc con 47 CV de potencia, pero el verdadero protagonista sigue siendo su transmisión semiautomática. Dos pequeños servomotores eléctricos (uno para el embrague y otro para el cambio) replican el esquema que Yamaha ha popularizado con su Y-AMT, aunque con una puesta a punto propia. Sobre el manillar izquierdo, el piloto encuentra dos pulsadores —índice y pulgar— que le permiten subir o bajar marchas manualmente sin necesidad de accionar embrague alguno. En modo «D», la moto gestiona todo el cambio de forma automática.
La gran novedad de esta versión es la incorporación de una maneta de freno trasero en el lado izquierdo, justo donde tradicionalmente estaría la maneta de embrague. Era una carencia que la generación anterior arrastraba y que dejaba al conductor con el freno trasero únicamente accionado por el pie. Ahora puede elegir entre manejar la frenada con la mano —como en un scooter— o seguir utilizando el pedal derecho. Una solución práctica que mejora el control en parado y en maniobras a baja velocidad.
La SRK300 naked se suma a la tendencia con levas bajo el puño
Si la SRK500RA ataca al segmento de las deportivas asequibles, la nueva SRK300 hace lo propio entre las naked ligeras. Esta moto mantiene su propulsor monocilíndrico de 28 CV, pero la transmisión ha dado un giro radical. En lugar de la clásica palanca de cambios y la maneta de embrague, encontramos un servomecanismo para el embrague en el costado derecho del motor y un actuador para el cambio en el lado izquierdo. El piloto acciona las marchas con una leva colocada bajo el puño izquierdo, utilizando los dedos para subir o bajar relación, un tacto similar al que ofrecen los mandos de la SRK500RA pero adaptado a una naked más urbana.
Un detalle llamativo: en esta SRK300, tanto la palanca del cambio como la del freno trasero de pie han desaparecido por completo. Toda la gestión de la transmisión y la frenada posterior recae sobre el manillar. Es la apuesta más extrema de QJMotor por la simplificación mecánica.

Por qué la transmisión semiautomática es la nueva batalla del segmento medio
Lo que está haciendo QJMotor no es una ocurrencia aislada. Honda ya ha desplegado su tecnología E-Clutch en modelos como la CBR650R y la CB650R, y Yamaha ha dado un paso más con el Y-AMT en las MT-09 y Tracer 9. La novedad es que ahora la tecnología salta a cilindradas más contenidas, precisamente donde el carnet A2 manda. El 70% de las motos que se matriculan en España corresponden a categorías aptas para el carnet A2, y ofrecer un cambio que elimine la fatiga del embrague en ciudad es un argumento de venta poderoso.
Para el motorista, la ventaja es tangible: arrancar en pendiente sin agobios, filtrar en tráfico denso sin tocar la maneta cada pocos metros y reducir la curva de aprendizaje para quienes llegan de un scooter. Sin embargo, la mayoría de los sistemas de embrague automatizado que llegan ahora está diseñada para ser deportivos, no solo para ciudad. Y ahí está el reto: que la electrónica no desconecte la sensación de control directo que los motoristas valoran.
El movimiento de QJMotor tiene un segundo filo: precio. Qianjiang ya ha demostrado con la SRK500 —sin la «A»— que puede ofrecer una deportiva de 47 CV por debajo de los 7.000 euros. Si la versión semiautomática logra mantenerse en una horquilla similar, la SRK500RA podría ser la opción más económica con este tipo de transmisión en el mercado europeo, subcotizando claramente a las propuestas japonesas. La SRK300, además, apunta a un público de motoristas noveles que buscan una primera naked con tecnología punta sin hipotecarse.
Queda por ver la fecha de llegada a Europa y los precios finales, pero la dirección es clara. Las transmisiones semiautomáticas han dejado de ser un lujo de alta gama y, con fabricantes como QJMotor, se encaminan a convertirse en equipamiento habitual del segmento medio.
Tu Mecánico de Confianza
- Previsión de mantenimiento: Los servos eléctricos de QJMotor son más sencillos que una caja automática hidráulica. El punto crítico suele ser la resistencia de los actuadores y sus conectores. Si la marca ha trabajado con componentes sellados y bien refrigerados —algo que aún está por demostrar—, las revisiones se limitarán a un chequeo de cableado y un posible reapriete cada 12.000 kilómetros. Consulta con un profesional si notas tirones en el cambio.
- Ahorro potencial: Al no tener embrague manual, el desgaste de discos se reduce drásticamente en uso urbano. Un kit completo de embrague para una mecánica convencional de 500 cc ronda los 300-400 euros; en esta SRK500RA, la intervención sobre el embrague no será necesaria en muchos kilómetros, salvo fallo prematuro de algún servo.
- Curiosidad histórica: No es la primera vez que una moto prescinde del embrague. En los años 70, la Moto Guzzi V1000 Convert montaba un convertidor de par. La diferencia actual es que, con servos eléctricos y centralitas ligeras, el peso se mantiene bajo y las sensaciones deportivas no se diluyen como ocurría entonces.

