KTM México insiste en el mantra All The Gear, All The Time: casco, chaqueta, pantalón, guantes y botas siempre puestos, sin excusas. En España, el casco es obligatorio por ley (artículo 118 del Reglamento General de Circulación) y debe estar homologado bajo la norma ECE/ONU R22-06, la misma que menciona la guía junto al DOT estadounidense. Este último, aunque citado, no es válido aquí: si te paran con un casco solo con certificación DOT, la multa es de 200 euros y 3 puntos del carnet. La chaqueta y el pantalón con protecciones —ideales de nivel CE— y las botas de caña alta reducen lesiones en caídas a baja velocidad y mejoran la concentración al aislar del viento y el ruido.
No es solo consejo de marca: los datos de siniestralidad de la DGT muestran que las lesiones en extremidades siguen siendo las más frecuentes en accidentes de moto. Unas rodilleras y coderas integradas en la prenda, más un calzado que sujete el tobillo, pueden ahorrarte meses de rehabilitación. La guía de KTM lo deja claro: el verdadero rendimiento empieza por volver a casa ileso.
La revisión mecánica que puede evitar un susto
Antes de cada salida, KTM recomienda un chequeo rápido pero completo. La presión de los neumáticos, los niveles de aceite y refrigerante, el líquido de frenos y la tensión de la cadena son los cinco puntos que nunca debes saltarte. En España, circular con neumáticos por debajo del límite legal de 1,6 mm de dibujo supone una multa de 200 euros por cada rueda defectuosa, y si el desgaste es irregular, la ITV te tumbaría la moto en la siguiente inspección.
Comprobar que las luces y los frenos funcionan bien es obligatorio. Una luz fundida o un disco de freno por debajo del grosor mínimo pueden convertir una frenada de emergencia en un impacto. La guía de KTM insiste también en la cadena: una tensión incorrecta acelera el desgaste de la transmisión y afecta la estabilidad. Cinco minutos en el garaje te ahorran un disgusto en la carretera.
Kit de emergencia, hidratación y tecnología para cualquier ruta
Los imprevistos no avisan. La guía de KTM recomienda llevar un kit básico con llaves Allen, Torx, una multiherramienta, cinchos de nylon y cinta americana. Si usas neumáticos tubeless, un kit de reparación de pinchazos y un minicompresor portátil pueden salvarte de quedarte tirado a 50 kilómetros del taller más cercano. En motos con cámara, no basta el kit: necesitas desmontar la rueda, y ahí la ayuda externa es casi obligada.
La hidratación es otro factor de seguridad. La fatiga por deshidratación reduce los reflejos casi como una copa de vino. KTM recomienda mochilas de hidratación y bebidas con electrolitos para mantener la concentración. Además, un protector solar y una pausa cada dos horas evitan golpes de calor y la temida ‘pájara’ en ruta. La tecnología —un intercomunicador Bluetooth para el grupo, soporte antivibración para el móvil y una batería externa— completa la preparación de cualquier ruta larga.
Cinco minutos de revisión en el garaje pueden marcar la diferencia entre una jornada de curvas y una llamada al seguro.
Una cultura de seguridad que la DGT aplaude
Guías como la de KTM, aunque centradas en la experiencia de usuario, refuerzan un mensaje que la Dirección General de Tráfico lleva años repitiendo: la seguridad empieza antes de arrancar el motor. En países como España, donde la moto es un vehículo de ocio pero también una herramienta diaria en ciudades saturadas, la revisión preventiva sigue siendo una asignatura pendiente. Las campañas de la DGT inciden en el uso del casco —la principal causa de multas en motoristas—, pero apenas mencionan el estado de los neumáticos o los niveles del motor, salvo en el contexto de la ITV.
De hecho, la actual normativa de ITV para motos (primera revisión a los 4 años, después cada dos) no cubre las revisiones intermedias que propone KTM. La guía Ready to Ride viene a ocupar ese vacío: un recordatorio de que el mantenimiento básico no es una formalidad, sino una cuestión de supervivencia. La propuesta de llevar un kit de herramientas tampoco es casual: muchas asistencias en carretera se resolv erían con una llave Allen y cinco minutos de brico, evitando horas de espera y un buen susto económico.
La apuesta de KTM por un checklist universal, válido para cualquier moto y cualquier piloto, tiene sentido en un mercado donde la tecnología (control de tracción, ABS, IMU) nos hace a veces fiarlo todo al electrónica. La mecánica sigue siendo la base, y ese mensaje, firme y sin tecnicismos, cala entre los motoristas que buscan una excusa para no dejarse llevar por la pereza del día a día.

