Calor extremo en moto: el aviso de AEMET que te obliga a revisar neumáticos y conducir con cabeza

El avance climático de junio de 2026 confirma que fue 3,2 °C más cálido de lo normal y el segundo más cálido de la serie histórica. Para los motoristas, circular con más de 35 °C exige revisar presiones, hidratarse cada hora y evitar las horas centrales del día.

Estos meses de verano de 2026 han sido tremendamente cálidos en España desde que hay registros, con 3,2 °C por encima de la media. Para los motoristas, ese dato no es solo una anécdota climatológica: circular con temperaturas extremas multiplica el riesgo de reventón, fatiga y accidentes.

El dato que dispara las alarmas: un junio de récord

Según el avance climático de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la temperatura media peninsular alcanzó los 23,3 °C, 3,2 °C por encima del promedio 1991-2020. Fue el segundo junio más cálido desde 1961, solo superado por el de 2025 —un dato clave—: 13 de los 15 junios más calurosos se han registrado en el siglo XXI.

Las máximas fueron especialmente duras. El 22 de junio, Lleida llegó a 42,9 °C y Bilbao/Aeropuerto registró 42,7 °C el día 24. Además, 15 de las 86 estaciones principales batieron sus récords de temperatura máxima para un mes de junio, y 24 vieron las mínimas más altas de su historia. El calor no solo fue intenso, sino persistente: las temperaturas estuvieron por encima de lo normal durante casi todo el mes, con un pico extremo entre los días 21 y 25, cuando las máximas rondaron 9 °C más de lo habitual.

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Con estos números, el mensaje es claro: el calor extremo ya no es una anomalía aislada, sino una tendencia con la que hay que contar cada verano.

Apenas llovió: junio fue muy seco, con solo 12,4 mm de media, un 39 % de lo normal. El asfalto caliente y seco no solo acumula temperaturas que pueden rozar los 70 °C; al perder la humedad, también se vuelve más resbaladizo y pierde adherencia.

El calor extremo ya no es algo puntual: los datos de AEMET confirman que 13 de los 15 junios más cálidos han ocurrido en este siglo, y eso obliga a cambiar hábitos al manillar.

Por qué el calor extremo es más peligroso en moto de lo que crees

conducir moto con calor

Con altas temperaturas, la presión de los neumáticos aumenta. Al rodar sobre asfalto a 60 °C la presión puede subir entre 0,2 y 0,4 bares. Eso reduce la superficie de contacto, endurece la carcasa y dispara el riesgo de reventón. Circular con las presiones mal ajustadas es la principal causa de fallo en neumáticos cuando aprieta el sol.

La fatiga también juega en contra. La deshidratación merma la capacidad de reacción y concentración, y el golpe de calor al manillar puede aparecer sin apenas aviso. Con el casco cerrado, la sensación térmica se dispara; si no te hidratas regularmente, los reflejos se embotan y el tiempo de frenada se alarga.

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Cómo adaptar la conducción (y el equipamiento) a las altas temperaturas

Lo primero: revisa la presión de los neumáticos en frío, a primera hora de la mañana, antes de mover la moto. La presión recomendada por el fabricante está pensada para cubrir un amplio rango de temperaturas; no la reduzcas nunca por debajo de esos valores. Un neumático poco inflado genera más calor y es aún más propenso al reventón.

Evita las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 16:00, cuando el asfalto acumula más calor. Si tienes que salir, usa equipamiento ventilado con protecciones homologadas y lleva siempre agua. Una parada cada hora para beber y mojarse la nuca ayuda a mantener fresca la cabeza.

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Y ojo con el asfalto: en carreteras secundarias, las juntas de dilatación pueden ceder y las manchas de aceite o diésel se vuelven muy traicioneras. Modera la velocidad y evita los apoyos fuertes en curvas.