Olvídate de pagar un dineral por un coche eléctrico. CATL acaba de confirmar el inicio de la producción en masa de sus baterías de sodio en 2026 y, con ello, la posibilidad de tener vehículos cero emisiones más baratos y con hasta 600 kilómetros de autonomía. Te cuento por qué es una noticia que puede cambiar tu próximo coche.
Baterías de sodio: la alternativa al litio que baja el precio
El sodio es uno de los elementos más abundantes del planeta y, sobre todo, mucho más barato que el litio. Las baterías de esta química utilizan materiales comunes —como el sal de mesa— lo que reduce drásticamente la factura de producción y la dependencia de las inestables cadenas de suministro del litio, el cobalto o el níquel.
CATL ya ha superado los principales obstáculos técnicos para fabricar estas baterías a gran escala. La producción masiva arranca este mismo año y la compañía china tiene claro el objetivo: democratizar el coche eléctrico para los bolsillos que aún no pueden acceder a él.
600 km de autonomía y un contrato histórico de 60 GWh
Ojo, que los 600 kilómetros no llegan en la primera hornada. Las baterías de sodio que CATL ensamblará en 2026 están pensadas para vehículos asequibles y sistemas de almacenamiento energético, con autonomías más modestas. Pero la empresa ya trabaja en una segunda generación que aspira a igualar las prestaciones de las actuales baterías LFP. El propio fabricante ha confirmado que sus futuras evoluciones alcanzarán los 600 kilómetros con una sola carga.
Para que te hagas una idea del músculo que hay detrás: CATL ha firmado un contrato de suministro de 60 GWh, el mayor acuerdo cerrado hasta la fecha para las baterías de sodio. Ese volumen basta para equipar cientos de miles de coches urbanos y furgonetas de reparto, quitándole presión al litio y, de paso, a tu cartera.
Con 600 km de autonomía, las baterías de sodio pueden igualar a las LFP actuales y disparar el acceso al coche eléctrico.
CATL sigue marcando el ritmo del mercado
Mientras la revolución del sodio se pone en marcha, el negocio tradicional de CATL no se detiene. Solo en abril de 2026, la compañía instaló 29,06 GWh de baterías para coches eléctricos, una cifra que le da una cuota de mercado del 46,6 % en China. La mayor parte (19,53 GWh) fueron celdas LFP; el resto, baterías ternarias de níquel-manganeso-cobalto.
Y por si fuera poco, el gigante de las baterías ya investiga las baterías de litio-aire, una tecnología que aspira a densidades energéticas cercanas a los 11.000 Wh/kg —similar a la gasolina— aunque todavía está en fase de laboratorio.
Información útil para el conductor
- ¿Cuándo veré un coche con batería de sodio?: Los primeros modelos asequibles equipados con la primera generación de CATL llegarán al mercado entre finales de 2026 y principios de 2027. Los que ofrezcan 600 km de autonomía tardarán un par de años más.
- ¿Serán más baratos?: Sí. El sodio reduce el coste del pack de baterías entre un 20 y un 30 % respecto a las LFP actuales, lo que se traduce en un precio final de venta más bajo, especialmente en urbanos y compactos.
- ¿Pierdo prestaciones?: En potencia de carga y entrega máxima, las primeras baterías de sodio están un escalón por debajo de las LFP. Pero para el día a día de un coche urbano o una furgoneta de reparto, el rendimiento es más que suficiente.
- Consejo de Motor16: Si estás pensando en dar el salto al eléctrico antes de 2028, pregunta a tu concesionario si el modelo que te interesa recibirá una actualización con baterías de sodio. Esperar unos meses puede ahorrarte varios miles de euros.
- Curiosidad: Las baterías de sodio no solo se enchufan a coches: también se usarán en estaciones de intercambio y en redes eléctricas, lo que refuerza la apuesta por una movilidad sin litio.

