La Dirección General de Tráfico (DGT) ha sacado a concurso un contrato por 425.700 euros para instalar un sistema inteligente de control del tráfico en la hiperronda de Málaga. El proyecto, que afecta a un tramo de 8 kilómetros de la autovía A-7 entre Alhaurín de la Torre y Torremolinos, incluye cámaras, paneles informativos y, sobre todo, lectores de matrícula. Y aunque el pliego oficial lo presenta como una herramienta de gestión, no conviene bajar la guardia: según la normativa general de tráfico, estas tecnologías pueden acabar traduciéndose en multas de hasta 200 euros si se usan para detectar infracciones como usar el móvil al volante.
La DGT detalla en los pliegos técnicos que el objetivo es “mejorar la seguridad vial, reducir la congestión y fomentar una movilidad más eficiente”. Pero la realidad es que cada vez más estos sistemas terminan siendo el soporte de sanciones automatizadas. Te explico qué se sabe, qué tecnología se va a desplegar y cuánto te puede costar un despiste en ese tramo.
Qué tecnología se va a instalar en la hiperronda
El proyecto se centra en el corredor de la A-7 entre los puntos kilométricos 992+000 y 1000+000, justo en el paso por el Túnel de Churriana. Es uno de los tramos más transitados de la provincia, con una presión creciente por el desarrollo del área metropolitana y la futura apertura del acceso Norte al aeropuerto de Málaga, que en 2026 supera los 26 millones de pasajeros anuales.
El encargo que dio origen a este concurso se emitió en junio de 2025 y el pliego técnico se formalizó en febrero de 2026. Ahora la DGT ha abierto el proceso de licitación para ejecutar las obras, con un presupuesto exacto de 425.700,09 euros (IVA incluido).
Según el concurso lanzado por la DGT, el despliegue incluirá:
- Cámaras de circuito cerrado de televisión (CCTV) para la monitorización continua del tráfico.
- Detectores de aforo que medirán el flujo de vehículos en tiempo real.
- Paneles de mensaje variable (PMV) que informarán a los conductores sobre incidencias, tiempos de recorrido y alertas.
- Equipos de lectura de matrículas destinados al seguimiento de recorridos, la identificación de vehículos y el apoyo a las emergencias.
Todo ello operará conectado al Centro de Gestión de Tráfico de Málaga. La inversión refleja el carácter estratégico de una arteria que soporta un intenso tráfico de largo recorrido, mercancías y desplazamientos metropolitanos.
¿Puede esta tecnología multarte? Lo que dice la normativa
El pliego de condiciones no menciona expresamente la imposición de sanciones. Habla de “monitorización”, “seguimiento de recorridos” y “gestión de emergencias”. Pero los lectores de matrícula son, en esencia, la misma tecnología que la DGT ya emplea en otros puntos del país para controlar infracciones como circular sin seguro o con la ITV caducada, o para detectar el uso del móvil al volante.
El artículo 76 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial permite la utilización de dispositivos de captación y reproducción de imágenes para el control del cumplimiento de las normas de circulación. Es decir, que las grabaciones de estas cámaras, combinadas con los lectores de matrícula, pueden constituir prueba de cargo en un procedimiento sancionador.
En la práctica, una infracción por sujetar el teléfono con la mano mientras se conduce se castiga con 200 euros de multa y la pérdida de 6 puntos del carnet. No llevar puesto el cinturón de seguridad o circular sin la ITV en vigor conlleva también 200 euros (y en el caso de la ITV, si es negativa, la sanción asciende a 500 euros). Si la DGT decidiera activar el modo sancionador de estos nuevos dispositivos, bastaría una imagen captada por la cámara y la lectura de la matrícula para tramitar la denuncia.
Por ahora, el sistema se instala con fines de gestión. Pero la Guardia Civil de Tráfico y la propia DGT tienen margen legal para usar las grabaciones como prueba. En muchas ciudades, los lectores de matrícula en rondas y accesos acabaron sirviendo para multar a vehículos sin distintivo ambiental o con restricciones. El precedente está ahí y aconseja no confiarse.
Por qué la hiperronda necesita este refuerzo y qué implica para el conductor
La A-7 a su paso por Málaga es un corredor vital. El pliego justifica la inversión por el “crecimiento urbano, poblacional y económico sostenido” del área metropolitana, que se ha consolidado como uno de los principales polos de actividad del sur de Europa. A ello se suma la futura entrada en servicio del acceso Norte al aeropuerto, una obra que acumula casi dos décadas de retrasos y que, cuando se complete, aumentará aún más la presión sobre este tramo.
Para el conductor, el despliegue de cámaras y lectores de matrícula tiene dos caras. Por un lado, promete una gestión más dinámica del tráfico: si hay un accidente o una congestión, los paneles informativos y las cámaras permitirán a las autoridades reaccionar antes y desviar el tránsito. Por otro, supone un mayor control. La lectura automática de matrículas facilitará la identificación de vehículos y el seguimiento de desplazamientos, lo que puede traducirse en sanciones si se cruzan datos con bases de la DGT (seguro, ITV) o si se combina con algoritmos de detección de infracciones.
Este proyecto responde también a la política europea de sistemas inteligentes de transporte (ITS), que busca una movilidad conectada y automatizada. Pero el reverso es que cada vez más kilómetros de autovía quedan bajo vigilancia electrónica las 24 horas. Para el conductor, eso supone saber que cualquier despiste puede salir caro: usar el móvil, no llevar el cinturón o circular sin seguro son conductas que las cámaras pueden detectar sin necesidad de un agente en la vía.
El sistema se ha diseñado para gestionar el tráfico, pero los lectores de matrícula son la misma base tecnológica que la DGT usa para multar en otras carreteras; no te fíes de que todo queda en información.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: A todos los conductores que circulen por el tramo de la A-7 entre Alhaurín de la Torre y Torremolinos (incluido el Túnel de Churriana).
- Cifras a tener en cuenta: 425.700 euros de inversión, 8 kilómetros de cobertura; posibles multas de hasta 200 euros (o 6 puntos) si el sistema se utiliza para sancionar infracciones como el uso del móvil o el cinturón.
- Consejo para evitarlo: Mantén siempre el móvil guardado y el cinturón abrochado. Aunque por ahora estas cámaras no sancionan, la tecnología estará ahí y los datos almacenados pueden usarse en el futuro.

