BMW enfrenta el primer gran escollo del nuevo iX3 con dos campañas de recall simultáneas que ponen en cuestión la seguridad de su SUV eléctrico en pleno despegue comercial. Los fallos, detectados en el cargador embarcado y en los airbags laterales, afectan a un total de 4.843 unidades en todo el mundo y obligan al fabricante bávaro a pisar el freno justo cuando la competencia china acelera en autonomía y precio.
La nueva generación del iX3, presentada como un salto adelante en autonomía —hasta 395 millas (635 kilómetros) en ciclo WLTP para la versión de acceso—, se enfrenta a dos revisiones que, si bien no han causado lesiones, sí generan desconfianza en un segmento donde la percepción de calidad lo es todo. La firma de Múnich ha reconocido que el cargador a bordo de 145 unidades podría electrificar la carrocería mientras el coche está enchufado, un fallo que, literalmente, puede dar un calambre al propietario si toca el vehículo en el momento equivocado.
No hay constancia de accidentes o heridos, pero el constructor ha decidido sustituir el componente en todos los modelos afectados, fabricados entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. La decisión, aunque costosa, evita un riesgo potencialmente grave en un vehículo de alta tensión. Mientras, el segundo recall, comunicado el 1 de junio, amplía la campaña a 4.843 unidades por un defecto en la fijación de los airbags laterales.
El cargador que te da un calambre: 145 iX3 en el punto de mira
La primera llamada a revisión se emitió a finales de mayo y cubre 145 iX3 construidos entre el 25 de noviembre de 2025 y el 20 de febrero de 2026. El problema reside en el cargador embarcado, el módulo que convierte la corriente alterna en continua para alimentar la batería. Según BMW, una unidad defectuosa puede transferir electricidad a los paneles de la carrocería cuando el coche está enchufado a la red. Aunque el riesgo es bajo —no se ha reportado ninguna descarga real—, la posibilidad de recibir un calambre al tocar el coche durante una sesión de carga es más que suficiente para activar el protocolo.
La solución es directa: se cambiará el módulo en todos los vehículos señalados, con independencia de que la pieza original funcione correctamente. De los 145 coches, 28 se encuentran en Alemania, donde la normativa de seguridad es especialmente exigente. El fabricante bávaro ha optado por una postura de máxima prudencia, consciente de que un incidente con la alta tensión de un eléctrico puede ser demoledor para la reputación de una nueva plataforma.
El calambre eléctrico mientras se carga el coche no es solo una anécdota: cuestiona la seguridad de una plataforma que BMW ha presentado como punta de lanza frente a los fabricantes chinos.
Airbags laterales: un fallo de montaje que dispara el alcance a 4.843 unidades
El segundo recall, notificado el 1 de junio, es cuantitativamente mucho mayor. Afecta a 4.843 iX3 fabricados entre el 18 de diciembre de 2025 y el 8 de mayo de 2026, de los cuales 1.071 están matriculados en Alemania. En este caso, el fallo no es de diseño sino de montaje: los tornillos que fijan los airbags laterales pueden no estar apretados según las especificaciones. La consecuencia es doble: el airbag podría no desplegarse correctamente en caso de colisión y, además, el generador de gas podría desplazarse y golpear a los ocupantes.
Afortunadamente, tampoco se han registrado accidentes vinculados a este defecto. BMW inspeccionará los tornillos de los airbags laterales en los vehículos afectados y, si es necesario, solucionará cualquier irregularidad. El coste para el fabricante será mucho menor que el del problema del cargador, pero el impacto mediático de un recall que abarca toda la producción inicial del iX3 es innegable.

La coincidencia de ambas campañas justo cuando el iX3 empieza a llegar a los concesionarios europeos y asiáticos supone un contratiempo notable. Varios analistas habían destacado la autonomía y la habitabilidad del modelo como argumentos sólidos frente a rivales como el BYD Atto 3 o el XPeng G6. Ahora, la conversación gira en torno a la fiabilidad.
Análisis de Impacto
Desde Motor16 consideramos que el problema no es tanto la gravedad intrínseca de los fallos —resueltos con relativa facilidad y sin víctimas— como el momento en que se producen. La plataforma CLAR de BMW sobre la que se asienta el iX3 es la misma que sostiene al i4 y al i5, modelos que no han sufrido recalls similares. El que aparezca un defecto en el cargador del SUV insinúa un posible desliz en la cadena de suministro de un proveedor concreto, no un vicio de diseño generalizado. Sin embargo, un eléctrico que electrifica su propia carrocería al cargarlo es una imagen difícil de borrar en la mente del consumidor.
Los antecedentes en la industria no ayudan. En 2024, Mercedes-Benz tuvo que llamar a revisión a 27.000 EQE y EQS por un problema similar en el sistema de carga, aunque en aquella ocasión se trataba de un fallo de software. La diferencia es que Mercedes contaba con una base instalada mucho mayor y el daño reputacional se diluyó. BMW, en cambio, está construyendo su credibilidad eléctrica con esta segunda generación del iX3. Un error de calado en el arranque puede frenar las matriculaciones en un segmento donde los clientes son especialmente sensibles a la seguridad.
La decisión de BMW de sustituir preventivamente todos los cargadores sospechosos y de revisar cada tornillo es la correcta. Además, el bajo número de unidades afectadas en la primera campaña (solo 145) limita el impacto financiero directo. Pero la factura reputacional es más difícil de cuantificar. En el cuartel general de Múnich confían en que la rapidez de la respuesta disipe las dudas antes de que los concesionarios noten una caída en los pedidos. La próxima cita será el informe de ventas del tercer trimestre, donde veremos si el iX3 resiste o se resiente.

