Atención motoristas: Barcelona amplía las ZAM a cien puntos y prueba amortiguadores de impacto

El Ayuntamiento duplica las zonas avanzadas para motos hasta un centenar y prueba amortiguadores en túneles. Las actuaciones comenzarán a finales de 2026 con el foco en reducir las lesiones por impacto.

Barcelona va a multiplicar por dos las zonas avanzadas para motos —las famosas ZAM— y va a instalar amortiguadores de impacto en túneles y accesos. Las pruebas piloto arrancan a finales de 2026, y si funcionan, podrían marcar un antes y un después en la seguridad pasiva de los motoristas en ciudad.

Las ZAM se multiplican: de 52 a un centenar

Actualmente solo el distrito del Eixample cuenta con 52 ZAM. La intención del Ayuntamiento es revisar la señalización, mejorarla y extenderlas hasta casi cien puntos, especialmente en dos ejes clave: la calle Aragó y la Gran Via de les Corts Catalanes. La medida no es cosmética. En Barcelona las motos representan el 20,1 % del parque de vehículos, según ANESDOR, y cualquier mejora que las haga más visibles en los semáforos reduce directamente los conflictos con coches y peatones.

El razonamiento es sencillo: cuando un semáforo se pone en rojo, los motoristas pueden adelantar hasta la línea de detención avanzada y situarse por delante del resto del tráfico. Eso los saca del ángulo muerto de los turismos y evita los alcances por detrás, una de las situaciones más peligrosas en ciudad.

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Amortiguadores de impacto pensados para velocidad urbana

La prueba que más titulares va a generar son los seis amortiguadores de impacto que se instalarán en puntos especialmente sensibles. No son los mismos barriles de plástico con arena que ves en las autopistas. Son dispositivos diseñados para absorber energía a velocidades de ciudad —mucho menores— y reducir las lesiones cuando un motorista impacta contra un elemento rígido.

Los emplazamientos que se barajan son la entrada del túnel de Glòries en sentido Besòs, el acceso al túnel de Lesseps en sentido Llobregat y la entrada del túnel de la ronda del General Mitre, también en sentido Llobregat. Bifurcaciones y salidas de vías rápidas donde una caída puede acabar contra un muro o una estructura fija.

ZAM motos

Señales que brillan: el amarillo flúor para salvar vidas

La segunda prueba piloto ataca otro flanco: la visibilidad de los obstáculos. En la salida 5 y 6 del carril lento de la ronda de Dalt, donde las obras de cobertura han cambiado la configuración de la vía, se colocarán elementos reflectantes de color amarillo flúor. Lo mismo en tres puntos de la plaza de Tetuán, en los bordillos de las isletas centrales que cruzan la Gran Via. La idea es que un motorista, de noche o con lluvia, identifique antes el peligro y pueda reaccionar a tiempo.

Todo esto forma parte del trabajo del Observatori de la Motocicleta de Barcelona, donde están sentados el Ayuntamiento, Motoristes per Barcelona, la asociación de víctimas P(A)T, ANESDOR y la DGT. Es la primera vez que se aborda la seguridad de los motoristas desde la infraestructura con soluciones específicas, no adaptadas de los turismos.

La ciudad no es neutra: un bordillo mal señalado puede ser un juez silencioso.

Lo que esto supone para tu día a día

Para el motorista que se mueve a diario por Barcelona, la ampliación de las ZAM significa cruzar la Gran Via o Aragó con más seguridad por las mañanas. Saber que en esos semáforos tienes un espacio reservado quita presión y reduce la tentación de meter la moto entre coches. Y los amortiguadores, si se demuestran eficaces, pueden acabar instalándose en más puntos negros de la ciudad.

José María Riaño, secretario general de ANESDOR, lo resumió así: “Desde ANESDOR consideramos muy positivas estas medidas, fruto del trabajo conjunto del Observatori de la Motocicleta bajo el liderazgo del Ayuntamiento de Barcelona. Para nosotros es fundamental que la infraestructura esté diseñada específicamente para proteger al motorista: amortiguadores pensados para velocidades urbanas, mejoras de balizamiento en obras y puntos conflictivos, y una apuesta clara por las zonas avanzadas para motos. Es el camino: soluciones técnicas que busquen mejorar la seguridad de los motoristas de forma práctica, útil y diferenciada de los turismos”.

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Las actuaciones se ejecutarán entre finales de 2026 y 2027, así que toca esperar para ver resultados. Mientras, conviene recordarlo: la seguridad no solo depende de cómo conduces o del casco que llevas. La ciudad por la que circulas también importa, y Barcelona parece haberlo entendido.

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