Un coche de 5 años emite casi 70 gramos menos de CO2 por kilómetro que uno de 15. Así lo certifica la patronal de vendedores y talleres GANVAM en su nota oficial publicada este 3 de junio de 2026, en la que urge a un plan de achatarramiento para rejuvenecer el parque automovilístico español.
Los datos, extraídos de las mediciones oficiales de emisiones, sitúan la media de un vehículo de cinco años en torno a los 104 g/km, prácticamente la misma cifra que un coche nuevo. Por el contrario, un modelo de 15 años ronda los 174 g/km. La diferencia exacta, según GANVAM, son 70 gramos por kilómetro que se van directamente a la atmósfera.
El envejecimiento del parque: una bomba de relojería climática
España arrastra un problema crónico: la edad media del parque supera ya los 13 años, y sigue subiendo. Cuanto más viejo es el coche, menor es la tecnología de reducción de emisiones y mayor el consumo real. Las normativas anticontaminación de hace una década eran mucho más laxas, y los vehículos diésel sin filtro de partículas ni sistemas de inyección avanzada siguen circulando sin apenas control.
GANVAM recuerda que, en paralelo, los modelos jóvenes se acercan a las emisiones de un coche nuevo, que hoy rondan los 94 g/km de media en laboratorio (WLTP). La brecha entre un coche de 5 y 15 años es tan amplia que, en términos prácticos, un solo coche antiguo contamina tanto como casi dos coches modernos circulando a la vez.
La propuesta de GANVAM: incentivos al achatarramiento

GANVAM defiende –con datos en la mano– que la única vía rápida para reducir las emisiones del transporte por carretera es sacar de la circulación a los más viejos. No basta con renovar flotas de empresa ni con el empuje del renting: el conductor particular necesita ayudas directas al achatarramiento que hagan rentable deshacerse de su coche de 2006 en lugar de seguir tirando con él.
“Incentivar el achatarramiento de los modelos más viejos y contaminantes a cambio de facilitar el acceso a estos modelos jóvenes es la medida más eficaz para acelerar la descarbonización”, reza el comunicado de la patronal. La idea no es nueva, pero GANVAM la respalda ahora con cifras concretas que miden el impacto real en gramos de CO2.
Un coche de 15 años emite, de media, un 67% más de CO2 que uno de sólo 5. Mantenerlo en circulación penaliza al medio ambiente y al bolsillo.
La propuesta de GANVAM no detalla cuánto debería subir la ayuda estatal, pero sí recalca que el actual sistema de etiquetas medioambientales (CERO, ECO, C) resulta insuficiente si no se acompaña de un plan de achatarramiento ambicioso que llegue a los bolsillos de quienes no pueden permitirse un coche ni siquiera de ocasión reciente.
La presión no solo viene de la patronal: Bruselas exige recortes drásticos de emisiones en el sector transporte para esta década, y la persistencia de coches antiguos en la carretera lastra cualquier progreso.
¿Qué gana el conductor? Menos gasto y menos sustos ambientales
El beneficio para el conductor no es solo ambiental. Un coche más moderno consume menos combustible y tiene menos averías, lo que se traduce en ahorros anuales de entre 300 y 500 euros en mantenimiento y carburante, según estimaciones sectoriales. Además, los modelos de menos de 5 años se libran de la mayoría de restricciones de tráfico por etiqueta, algo clave en ciudades como Madrid o Barcelona.
Un coche de 5 años consume entre un 15% y un 20% menos de combustible que uno de 15, lo que se traduce en un ahorro anual de hasta 400 euros en carburante. Además, en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), los coches con etiqueta C o ECO tienen acceso sin restricciones, mientras que los más viejos se quedan fuera.
De hecho, según los datos de GANVAM, un coche de 5 años no solo contamina menos sino que, al estar fabricado bajo normativas más estrictas, incorpora sistemas como el filtro de partículas (FAP) en los diésel o la válvula EGR mejorada, que reducen significativamente las emisiones nocivas para la salud en ciudad.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 70 gramos de CO2 por kilómetro separan a un coche de 5 años de uno de 15, según GANVAM.
- Comparativa: Un modelo joven (5 años) emite de media 104 g/km, frente a 174 g/km de uno antiguo (15 años).
- Ganadores: Quienes puedan acogerse a un plan de achatarramiento (aún por definir) verían mejorado su acceso a un coche más eficiente.
- Perdedores: Los propietarios de vehículos de más de 10 años que no reciban ayudas suficientes seguirán pagando más en combustible y mantenimiento.
- Curiosidad: En Francia, el impuesto malus penaliza hasta con 40.000 euros los modelos más emisores, y en Alemania las primas por achatarramiento de 2009 impulsaron la renovación de 2 millones de coches.

