Rimac ha tomado el control efectivo de Bugatti, el fabricante francés de hiperdeportivos que hasta ahora formaba parte del Grupo Volkswagen, tal y como adelanta el medio alemán Automobilwoche. La operación consolida a Mate Rimac como la figura clave al frente de la marca y pone fin a una transición que comenzó en 2021 con la creación de la empresa conjunta Bugatti Rimac.
El nuevo reparto accionarial, según la información publicada, deja a Rimac con una participación mayoritaria del 55 %, mientras que Porsche —a través del consorcio Volkswagen— mantiene el 45 % restante. Este movimiento otorga a Rimac el control absoluto sobre las decisiones estratégicas de Bugatti, un paso de gigante en la industria del automóvil de altas prestaciones.
Rimac asume el control mayoritario de Bugatti
La toma de control se produce en un momento en que los hiperdeportivos pivota hacia la electrificación. Rimac, especialista en trenes motrices eléctricos de alto rendimiento, aporta su tecnología mientras Bugatti conserva su legado de lujo y velocidad. Los planes a corto plazo incluyen la continuidad del desarrollo del Bugatti Tourbillon, ya presentado, y la electrificación progresiva de la gama, aunque la fuente no concreta plazos.
Automobilwoche señala que la operación refuerza la estrategia de Volkswagen de centrarse en su negocio principal de volumen y electrificación masiva, mientras deja en manos de Rimac la gestión del nicho de hiperlujo. El anuncio oficial del fabricante podría llegar en las próximas semanas, aunque la estructura ya es efectiva.
¿Qué pasará con el motor W16 y la gama actual?
El icónico motor W16 de 8,0 litros y cuatro turbos, símbolo de Bugatti durante dos décadas, tiene los días contados. La propia marca ya había confirmado que el Bugatti Mistral en 2024 fue el último modelo con esa mecánica, y el futuro es híbrido o completamente eléctrico. Con Rimac al mando, la transición se acelera. El Bugatti Tourbillon, con un V16 atmosférico asistido por un sistema híbrido, ya apunta hacia una nueva era, pero la mayoría de control de Rimac podría traducirse en versiones 100% eléctricas antes de lo previsto.
Los pedidos de los modelos actuales no se ven afectados, y la red de concesionarios Bugatti en todo el mundo sigue operando con normalidad. La fuente alemana no menciona cambios en la producción, aunque sí apunta a una posible reorganización en el centro de Molsheim, en Alsacia, que seguirá siendo la sede de Bugatti.

Lo que esto significa para España
Para el comprador español de hiperdeportivos, el cambio de control no altera la disponibilidad ni el servicio posventa. Bugatti opera en España a través de un distribuidor oficial y la red de talleres especializados se mantiene. Sin embargo, la influencia de Rimac podría traducirse en una gama más orientada a la movilidad eléctrica de altísima potencia, un segmento en el que España, con su infraestructura de carga en mejora, puede resultar atractivo. La cobertura original no detalla si habrá cambios en los precios de catálogo para el mercado español, pero el encarecimiento de los materiales y la tecnología eléctrica invitan a pensar en tarifas aún más exclusivas.
Información útil para el conductor
- Control accionarial: Rimac posee el 55 %; Porsche, el 45 % restante, según Automobilwoche.
- Modelos afectados: Ninguno. La producción actual del Bugatti Tourbillon y los pedidos del Mistral no se ven alterados.
- Futuro mecánico: El motor W16 de combustión pura deja paso a sistemas híbridos y eléctricos. El Tourbillon ya emplea un V16 híbrido.
- Red de concesionarios: Se mantiene. La sede de Bugatti en Molsheim (Francia) no cambia.
- Lectura para España: Sin impacto inmediato en las entregas. La electrificación que promueve Rimac puede atraer a un comprador español de perfil tecnológico, especialmente si aparecen versiones 100% eléctricas de Bugatti.

